pan sin gluten

Se acabaron los panes ladrillos e insípidos: El pan sin gluten que estabas esperando

¡Vaya exitazo que tuvo el pan sin gluten el otro día en Instagram!

Y no solo en Instagram, ¡también en mi mesa! La verdad es que cuando das con una buena receta y, por fin, te sale un pan sin gluten que no es un ladrillo que pesa dos quintales y, encima, sabe a pan de verdad, está bueno (no insípido e intragable), pues la verdad es que ¡no tienes más remedio que ponerte a brincar de la alegría y compartir la receta!

Y aunque en este caso la receta no es mía, es de la gran Venus Sanz (puedes echar un vistazo aquí a su web y las cositas tan interesantes que hace -como su webinar de panes sin gluten que te recomiendo 100% y que es de donde saqué este pan-), le hice algunas modificaciones que te dejaré también aquí, para que tú puedas seguir la receta que más te guste.

Básicamente, lo que vas a necesitar es:

  • Harina sin gluten. Venus recomienda al menos 3 tipos de harinas de cereales, para que la mezcla quede más sabrosa. Yo empleé dos tipos, de arroz integral y de trigo sarraceno, aunque modifiqué las cantidades para aprovechar los restos que tenía de pulpa de soja de haber elaborado la leche en esos días.
  • Almidón. Importante para dar esponjosidad y textura al pan y que no te quede un mazacote. Yo empleé almidón de patata, que era lo que tenía por casa, pero puedes emplear arrowroot, almidón de maíz o almidón de tapioca.
  • Aglutinante. Goma xantana o psyllium husks (que es una fibra, de plantago ovata, y que es la que yo empleé, de nuevo, porque la tenía por casa).
  • Azúcar. Sí, azúcar, necesaria para alimentar a la levadura y darle buena coloración al pan. Yo utilicé azúcar moreno.
  • Levadura de panadería. Obvio para qué vale, ¿no?
  • Sal. Yo empleé sal marina de mi tierra. Tú emplea la que te parezca, procurando que no sea una sal refinada.

Y ya está. Fácil, ¿verdad? Pues vamos a la receta:

Pan sin gluten "de verdad"
Tiempo de preparación /Prep time
15 min
Tiempo de cocción /Cook time
50 min
Tiempo total /Total time
1 h 5 min
 

Por fin el pan sin gluten que estabas buscando: ligero, esponjoso, sabroso. Atrás quedó el pan mazacote, denso, duro, húmedo... Ese pan que no sabe a nada. 

Cocina /Cuisine tags: Gluten free
Keyword: glutenfree
Raciones /Servings: 1 hogaza
Ingredientes /Ingredients
  • 110 g de harina de arroz integral
  • 110 g de harina de trigo sarraceno
  • 45 g de almidón de patata
  • 40 g de pulpa de soja molida de haber hecho leche de soja
  • 290 ml de agua
  • 6 g de psyllium husks
  • 6 g de levadura de panadero
  • 10 g de azúcar moreno
  • 6 g de sal marina
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. Mezclar las harinas y el almidón. Algo súper importante que no podemos olvidar es tamizar las harinas, si no, el pan no saldrá tan esponjoso y ligero (tenemos más papeletas de hornear un ladrillo si no, vamos). 

  2. Añadir la levadura y el resto de ingredientes secos y mezclar bien. Yo aquí añadí también los restos de pulpa de soja una vez bien integrados los elementos totalmente secos. 

  3. Añadir el agua. Es importante que el agua esté tibia (a unos 37ºC), de esta manera, la temperatura va a activar la levadura, algo fundamental. Si el agua está muy caliente, literalmente nos cargamos a la levadura, muere y se acabó la textura y el sabor del pan. Y si está muy fría, no se activa, de nuevo, más papeletas de pan ladrillo, sin textura y sin esponjosidad.

  4. Mezclar bien hasta formar una bola homogénea de masa. Yo lo mezclé con cuchara, porque la masa no va a ser tan elástica como la de un pan normal y no va a hacer falta amasarla. Así que me aseguré de mezclarla bien en un bol. 

    pan sin gluten
  5. Dejar reposar la masa en un sitio cálido (a unos 25ºC) para que la levadura actúe. Yo lo coloqué cerca de la placa, donde había cocinado, así que estaba calentita. Cubres el bol con un paño y dejas que doble su volumen. 

  6. Darle forma al pan y hornear. Es importante que el horno esté caliente, así como la bandeja en la que vayamos a colocar el pan, para que la corteza se cueza y quede crujiente por fuera y jugoso por dentro. En mi caso, necesitó 50 minutos a una temperatura de 220ºC. Es cierto que lo podía haber dejado un poco más de tiempo, para que la corteza quedara un poco más dorada, aunque el resultado fue bastante favorable.

Notas de la Receta /Notes

Hay varias cosas a tener en cuenta que Venus explica muy bien en su webinar. Una, la mezcla de harinas. Ella recomienda la harina de cereales porque queda una textura y sabor más propios de los panes normales.

Sin embargo, puedes emplear otras harinas, como las de legumbres o frutos secos (naturalmente sin gluten también). En este caso, es probable que el pan quede más fino o húmedo, por la naturaleza de esas harinas.

Yo no tenía otras harinas en casa y necesitaba aprovechar los restos de soja, por eso lo elaboré así. Pero si quieres seguir la receta de Venus, simplemente asegúrate de que la suma de harinas + almidón que emplees sumen 305g (para las cantidades indicadas del resto de ingredientes).

Puedes prescindir del almidón. En ese caso, es que te gustan los panes ladrillos, porque obtendrás un pan más duro, denso y pesado. Pero oye, para gustos, colores 😉

No te recomiendo prescindir del azúcar. Como ves es una cantidad mínima para una hogaza entera y tiene una función esencial: alimentar a la levadura para que el pan leve y gane textura y sabor.

Puedes utilizar un molde o animarte y hornear el pan directamente sobre la bandeja del horno. Ten en cuenta que la masa del pan sin gluten es menos firme y pegajosa que la del pan con gluten, por tanto, es más fácil hornear el pan en un molde para que no se desparrame y quede muy delgado. En mi caso, lo coloqué en modo montaña sobre la bandeja muy caliente y aguantó 🙌

Para que la corteza no se endurezca antes de tiempo puedes crear un ambiente húmedo en el horno colocando un recipiente con agua bajo el pan mientras lo horneas. Esto fue algo súper interesante que aprendí en la webinar y que soluciona el obtener un pan con una corteza tan fea. Y, aunque he de decir que en mi caso no lo hice, porque no tenía ningún recipiente apto para horno que pudiera utilizar -nota mental: conseguir uno-, lo haré sin duda en futuros panes. Venus sugiere también pulverizar el interior del horno con un spray con agua durante los primeros minutos de cocción o incluso tapar el pan durante 2/3 de la cocción. En cualquier caso, yo me salté eso y el resultado no estuvo mal. Sin duda, si quieres un pan de 10, hazlo.

 

¡Espero que te guste y que me cuentes cómo te ha salido cuando lo pruebes! Como siempre, estaré encantada de escuchar tus comentarios por aquí o por las redes sociales.

Y por supuesto, etiqueta o comparte este post si piensas que a alguien puede hacerle feliz empezar a hornear un pan sin gluten delicioso y sin nada que envidiar a los panes con gluten ❤

 

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Todo muy rico, aunque...: Ballymore Inn

Este post lo escribe @lothh_greenleaf. Hemos decidido encargarnos ambas de la redacción de reviews para Eatindublin_ y, como novedad, ¡lo haremos solo en español! Nuestro objetivo es crear una guía gastronómica centrada en brunchs (aunque a veces se nos colará algún que otro almuerzo o cena) para hispanohablantes. ¡Esperamos que te guste y que nos vayas dejando tus comentarios!

Aprovechando que Cristina no trabajaba el fin de semana, decidimos lanzarnos a la carretera y viajar hasta Westport, que era uno de nuestros destinos pendientes de la isla esmeralda. Como era lunes y volvíamos con bastante tiempo (además, el camino de vuelta iba a ser largo) decidimos hacer una parada en el camino (Kildare) para comer en el Ballymore Inn. Había oído hablar de él y la carta parecía bastante atractiva, así que tenía muchas ganas de probarlo.

Este es el restaurante de la cocinera Georgina Campbell (que hasta entonces no conocíamos, todo sea dicho ) y está en un pueblecito del condado de Kildare (Ballymore Eustace) que está como a una hora de Dublín en coche. Nos sorprendió al llegar que tuviera una estrella Michelín de este año.

El sitio en sí es un pub tradicional irlandés con decoración bastante clásica y dos chimeneas, una a cada lado, lo que hace que resulte bastante acogedor. Nada más cruzar la puerta nos encontramos con la camarera que nos recibió, la verdad, con muy mala cara (no teníamos reserva, pero era un lunes a la hora de comer y el sitio estaba prácticamente vacío). Esto, de entrada, no nos hizo sentir muy bienvenidas, pero después de desviarnos de nuestra ruta tantos kilómetros (y con el estómago rugiendo), no nos íbamos a ir de vacío.

Una vez ya seballymorentadas, nos decantamos por una pizza al horno de leña con queso de cabra, pesto y pimiento rojo y por el falafel con pan pita (naan) y ensalada de col (no nos podemos resistir ante un falafel en la carta ). Nos gustó mucho que nos sirvieran un plato con deliciosos trocitos de pan, mantequilla y un aceite infusionado con hinojo (creo recordar) como entrante, sin pedirlo.

El pan estabballymorea espectacular, tierno y de masa madre (lo hornean allí mismo), así que no nos pudimos resistir y nos lanzamos de cabeza. En cuanto a los platos en sí, estaban deliciosos, la pizza una de las mejores que hemos probado (con masa crujiente y también casera) y el falafel también era muy rico (al nivel del falafel de Umi Famlafel, que es nuestro falafel favorito en Dublín sin lugar a dudas -de momento-), sin olvidarnos del pan, también calentito y exquisito. Nos costó bastante terminar la comida, y fue más por cabezonería que otra cosa (y por no dejar comida deliciosa) ya que las raciones eran bastante hermosas.

Y para finalizar pedimos unos cafés, muy bien servidos y en sí, bastante bebibles (lo mejor del café es cómo te los presentan, la vajilla es súper bonita y la leche está bien hecha, con un foam muy fino, esponjoso y sedoso para el latte), que los acompañaron de nuevo con unos trocitos de postre, también de parte de la casa (4 trocitos, 2 de brownie y 2 de barritas de avena).

ballymore

Además en el restaurante tienen una sección pequeña de tienda, donde te venden todas las delicias que pudimos probar y muchas cosas más (esos panes de masa madre, el aceite infusionado, pesto, mermeladas, brownies, y el libro de recetas del sitio, entre otras cosas). Hemos de decir que caímos y volvimos a casa con una baguette y un brownie… 

En cuando al precio, no es mucho más alto que la media en Irlanda, pero merece mucho la pena para una ocasión especial. El precio medio del plato es alrededor de 15€ (a menos de que pidas un filetón, que también los tienen y supongo que deben ser de hacérsete la boca agua, teniendo en cuenta la ternera que hay en Irlanda, y que no bajan de los 19€).

En resumen un sitio muy recomendado, para nosotras la única pega la forma de tratarnos inicial de la camarera, que si hubiéramos estado en Dublín, seguramente nos hubiera hecho replantearnos la visita o incluso, darnos la vuelta.

  • COMIDA =     
  • CAFÉ =    
  • TAMAÑO DE LOS PLATOS /PORCIONES =     
  • RELACIÓN CALIDAD PRECIO =    
  • SERVICIO =    
  • LO QUE NOS GASTAMOS = 43.40€ (pizza, falafel, 2 cafés y compra en la tienda de 1 pan y 1 brownie (no nos pudimos resistir )
  • GLOBAL =