galletas

Ya tenemos merienda saludable: Galletas de avena y jengibre

Como colofón final de una semana de desayunos saludables, basados en comida real y dirigidos principalmente a los peques de la casa (aunque sí, lo sé, tú también te has estado aprovechando, ¿eh? ), hoy te traigo la receta de galletas de jengibre que preparé el sábado, para tenerlas listas el domingo.

Las puedes preparar con antelación y así tenerlas a mano durante la semana para una merienda rica y saludable, mucho mejor que un producto de bollería industrial, una bolsa de patatas fritas o un Bollycao.

¿Te animas a prepararlas?

Etiquétame en instagram con el #galletasfactoria y cuéntame qué te han parecido y cuánto les gustan a los peques. Incluso puedes prepararlas con ellos, ¡seguro que van a disfrutar un montón!

Galletas de avena y jengibre
Tiempo de preparación /Prep time
10 min
Tiempo de cocción /Cook time
45 min
Horneado
45 min
Tiempo total /Total time
55 min
 

Unas galletitas caseras deliciosas y nutritivas. ¡Nada que envidiar en sabor a las galletas procesadas y con la ventaja de aportar menos de 5g de azúcar por cada unidad! Si te gustan las galletas blanditas a la vez que crujientes, esta es tu merienda, deliciosas para una tarde de otoño como las que se acercan. ¡Que las disfrutes!

Plato /Course tags: Breakfast, Desayuno, dulce, merienda, Snack, Visitas
Cocina /Cuisine tags: Casera, Dairy free, Fitness, Saludable, Vegana
Raciones /Servings: 12 galletas
Calorías /Calories: 190 kcal
Autor /Author: Cristina
Ingredientes /Ingredients
  • 200 g de avena en copos puedes utilizar también harina de avena si prefieres una textura más compacta
  • 2 cdas de semillas de lino molidas
  • 200 ml de agua más o menos, hasta obtener una textura adecuada
  • 2 cdas de jengibre fresco rallado puede ser jengibre cristalizado, trocitos en conserva, aunque yo prefiero el toque del jengibre fresco, además de que no lleva azúcar, como el cristalizado, tenlo en cuenta
  • 40 g de coco seco rallado también vale en escamitas
  • 1 cda de semillas de calabaza
  • 3 cdas de semillas de girasol
  • 1 cdita de semillas de chía para decorar
  • 1/2 cdita de canela molida para decorar
  • 1/2 cdita de bicarbonato sódico en polvo
  • 40 g de de azúcar moreno puedes emplear cualquier endulzante, xyitol, azúcar moreno, azúcar de coco o, si prefieres una textura más chiclosa, algún sirope como el de arce
  • 5 cdas de aceite de coco
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. En primer lugar, mezclar las semillas de lino con 4 cucharadas de agua hasta obtener una pasta pegajosa.

  2. A continuación, añadir los ingredientes secos a un bol y mezclar bien con una cuchara de madera.

  3. Por otro lado, incorporar el aceite de coco derretido, la mezcla de lino y el resto de agua (incorpórala poco a poco, a medida que vas mezclando, porque es probable que necesites más o menos cantidad de agua, según los ingredientes que emplees) y mezclar bien. Tienes que conseguir una textura chiclosa pero no pegajosa, tampoco demasiado dura.

  4. Precalienta el horno a 180º C. Colocas un papel de hornear sobre la bandeja del horno y vas haciendo bolitas con la masa (con esa cantidad da para unas 10-14 galletas, según el tamaño que te guste). Aplasta con cuidado la bolita según el grosor deseado (también puedes utilizar un molde) y decora con la canela molida y las semillas de chía.

  5. Horneas durante 40-45 minutos (o hasta que estén doradas y toda tu casa huela a galletas recién horneadas).

  6. Deja enfriar en una rejilla y disfruta.

    galletas
Notas de la Receta /Notes

Como ves, es una receta bien sencilla que puedes preparar en un ratito con ingredientes bien fáciles de encontrar.

No lleva huevos, lácteos ni harinas refinadas. Incluso son aptas si sigues una dieta sin gluten, asegurándote de que los copos de avena no lo contengan.

Puedes prescindir de las semillas o incluso cambiarlas por otros frutos secos de tu preferencia. Por ejemplo, seguro que quedan espectaculares con trocitos de almendras.

A mí particularmente me gustan las galletas no demasiado duras ni dulces, por eso las hago más gorditas y dejando la masa un poquito más húmeda de lo normal. Si tú prefieres galletas más crujientes, utiliza un poco menos de agua y haz galletas más finas y homogéneas.

Igualmente, si prefieres un toque más dulce, utiliza jengibre cristalizado (está como confitado), trocitos de chocolate negro o un poco más de azúcar (incluso añadiendo 100 g de azúcar en total, tendrás galletas más saludables que las que compras en el súper). Incluso, puedes utilizar xylitol o estevia, potenciando el sabor dulce y disminuyendo las calorías y el contenido total de azúcar.

Con los ingredientes anteriores, a mí me salieron 12 galletas, de unos 55g cada una (bien hermosas). El contenido nutricional de las mismas es el siguiente (por galleta):

193 kcal

4 g de proteínas

18 g de hidratos de carbono (3,5 g de fibra y 4 g de azúcar simple)

12 g de grasas (40% de omega 3)

0,9 mg de manganeso (48% CDR), 0,2 mg de cobre (22% CDR) y 117 mg de fósforo (17% CDR)

En cuanto a vitaminas, 0,2 mg de tiamina (B1) (14% CDR), 1,2 mg de vitamina E (8% CDR) y 6,4 microg de vitamina K (7% CDR)

Hamburguesas veganas

Vegan red lentils, buckwheat and sweet potato burger: Hamburguesas veganas con lentejas rojas, trigo sarraceno y batata

 

Le estoy dando forma en mi cabeza a unas exquisitas hamburguesas veganas y como me he levantado con ganas de innovar y experimentar en la cocina, ¡vamos a ver qué sale! Tengo que admitir que en el campo de la cocina vegetariana/vegana aún siento que me queda muuuuucho por descubrir y aprender. Pero como me encanta, ¡me pongo manos a la obra!

Ya hace un tiempo que me siento atraída por la cocina y la alimentación vegana y vegetariana. Porque a pesar de que mi dieta es omnívora, me gusta la idea de sostenibilidad y ética que se encuentra debajo de estas formas de alimentarse, independientemente de otras premisas morales y éticas donde no voy a entrar. Porque tan mala puede ser una dieta omnívora mal planificada como una dieta vegetariana.

¡Que cada uno se alimente de lo que le de la gana! ¡Pero que lo haga bien, eso sí!

Quise darle un toque diferente a las hamburguesitas. He probado diferentes hamburguesas de soja, de quínoa y de legumbres y una característica común que encuentro es que, o están muy secas y tienen un sabor muy artificial, o se desmoronan.

Con esto en mente, mi reto es buscar una hamburguesa vegetariana con forma y textura. Que quede jugosa y no se deshaga al darle un bocado o al cocinarla. Así que los ingredientes que primero vienen a mi mente para ello son: lentejas rojas, pequeñas, de fácil y rápido cocinado y llenas de sabor; trigo sarraceno, al cocinarse tiene facilidad para compactarse y crear una buena estructura, aportando también textura a la hamburguesa. Por último, batata. Ingrediente aglutinante y con un sabor que creo que le va a quedar perfecto! En una combinación de dulce-salado-especiado que contrasta a la perfección.

En cuanto a nutrición, estas hamburguesitas son bastante completas y equilibradas. Con las cantidades indicadas salen 4 hamburguesas, cada una aporta alrededor de 200 kcal, 7,3g de proteína, 5,3g de fibra y 9g de azúcares simples. Destaca además el aporte de hierro, cobre, potasio, vitaminas A, K y C y ácido fólico.

Valor nutricional por cada hamburguesa (195 g cada una, aproximadamente):

  • 209 kcal
  • 6.5 g de grasa (de las cuales, 1 g son saturadas)
  • 27.5 g de hidratos de carbono (de los cuales, 9.1 g son azúcares simples)
  • 5.3 g de fibra
  • 7.3 g de proteínas

¡Como ves, mucho mejor alimentarse de comida real que de comida procesada!

Y sin más rodeos, vamos a la receta.

Hamburguesas veganas
Tiempo de preparación /Prep time
30 min
Tiempo de cocción /Cook time
15 min
Tiempo total /Total time
45 min
 

Riquísimas, nutritivas, compactas, sencillas... ¡Qué más podemos pedir! Estas hamburguesitas veganas te van a sorprender. Con una mezcla de sabores súper original, ¡no vas a querer conformarte solo con una! ¡Ya verás! Además, son súper fáciles de preparar, una vez las hagas una vez, seguro que se convierten en uno de tus platos preferidos. ¡Acuérdate de ellas cuando tengas visitas!

Plato /Course tags: First, Plato principal, Visitas
Cocina /Cuisine tags: Dairy free, Fusion, Saludable, Vegan, Vegana, Vegetarian
Raciones /Servings: 4 hamburguesas
Calorías /Calories: 209 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 1 unidad pequeña batata. Previamente cocida, unos 130g
  • 40 g trigo sarraceno
  • 50 g lentejas rojas
  • 3 tazas espinaca cruda troceada
  • 3 dientes ajo
  • 1/2 cebolla
  • 1 zanahoria mediana (150g aprox)
  • 1 calabacín (unos 200-240g aprox)
  • 20 g mezcla de semillas (chía, lino, girasol, calabaza)
  • 1 cucharada sopera aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita pimentón dulce
  • 1 cucharadita semillas de cilantro
  • 1/2 cucharadita comino molido
  • 1 cucharadita semillas de mostaza negra
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. En primer lugar, enjuaga las lentejas y el trigo sarraceno y cuece en una olla con abundante agua salada. Si no has cocido aún la batata, hazlo también a continuación.

  2. Lava y pela las verduras en trozos pequeñitos. Coloca la cucharada de aceite en una sartén y sofríe todas las verduras (ajo, cebolla, zanahoria, calabacín y espinacas), hasta que estén tiernas.

  3. Machaca la batata cocida. Una vez cocidas las lentejas y el trigo sarraceno, escurre bien y mezcla con la batata, la mezcla de verduras salteadas, las semillas y las especias. Mezcla bien para integrar todos los ingredientes perfectamente y deja reposar unos minutos.

  4. Forma 4 hamburguesas del mismo tamaño y coloca en una bandeja de horno, previamente calentado a 170-180ºC. Hornea durante 10-15 minutos o hasta que se empiecen a dorar. También puedes pasarlas por la plancha unos minutos.

  5. ¡Sirve y disfruta! Como sugerencias, puedes hornear unos champiñones Portobella y servir las hamburguesas sobre ellos, a modo de panecillos. Acompaña con una ensalada verde, unos chips de chirivía o patata al horno o una salsa guacamole casera. También quedan riquísimas con una mayonesa de ajo casera.

    hamburguesas veganas
Notas de la Receta /Notes

Como ves, es una receta la mar de sencilla que te va a sorprender si la pruebas. La mezcla de especias le da un toque súper diferente e interesante y, a pesar de no llevar huevo ni harina, la textura que se consigue con la batata y las legumbres cocidas es bastante firme: queda una hamburguesa compacta que no se deshace ni desmorona fácilmente. Te recomiendo que dobles las cantidades, porque la verdad es que te quedas con ganas de más. Se conservan en el frigo fácilmente por 2-3 días y puedes congelar sin problemas. Son una alternativa bastante versátil y saludable para llevar también al trabajo, a la uni o a un picnic. En cuanto a lo sostenible (para mí muy importante), son perfectas para esta época del año. Y además, son muy nutritivas y saciantes. ¿Qué esperas para probarlas? ¡Venga, corre a poner las lentejas en remojo y me cuentas qué te parecen!

hamburguesas veganas

¡Buen provecho!

raw vegan bar

Barritas 2.0: dátiles, cacao, almendras y un toque de esencia de naranja : Raw dates, almonds, cocoa and a pinch of orange essence bars

My most beloved orange and cocoa raw bars! Those are the second bars I make and the result is superb! I’ll need to improve the texture, but the flavor is gorgeous! Try them and let me know!

Ufff, la receta mejora y la pinta de estas barritas sí que es espectacular! Totalmente veganas, no necesitas harinas, no necesitas cocinar, no necesitas más que un robot de cocina o un procesador de alimentos para disfrutar de estas pequeñas delicias.

Venga, vamos a por ellas.

 

Energy bars 2.0
Tiempo de preparación /Prep time
10 min
Tiempo total /Total time
10 min
 

Segundo intento en busca de la perfecta barrita energética. He de decir que me gusta mucho más el toque de cacao y esencia de naranja que tienen estas barritas. Volvemos a la carga con unas barritas totalmente paleo friendly, sin gluten ni azúcares añadidos, veganas y con ingredientes totalmente naturales, sin procesado... ¡Exquisitas!

Plato /Course tags: Snack
Cocina /Cuisine tags: Cruda, Fitness, Paleo, Sin azúcar añadido, Sin gluten, Vegana
Raciones /Servings: 9 barritas
Calorías /Calories: 186 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 120 g dátiles sin hueso
  • 1 taza almendras crudas sin piel
  • 3 gotas aceite esencial de naranja. Utiliza una esencia de naranja que sea comestible
  • 2 cucharadas cacao en polvo. Sin azúcar añadido, 100% cacao
  • 2 cucharadas coco deshidratado
  • 1/4 cucharadita sal
  • 1 cacito proteína en polvo. Opcional, puedes utilizar proteína en polvo sin sabor de tu preferencia (guisante, arroz, cáñamo... Si no eres vegano, también puedes usar proteína de whey)
  • 1 chorrito leche de almendras sin azúcar. También puedes añadir agua
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. Asegúrate de tener una buena batidora o procesador de alimentos. Si no tiene suficiente potencia puedes quemarla, ya que la pasta es muy pegajosa y dura.
    En primer lugar, colocas en el vaso de la batidora los dátiles y las almendras. Bates bien hasta obtener una pasta pegajosa.

  2. A continuación, añades el cacao, el coco deshidratado, la esencia de naranja, sal y proteína en polvo. Vuelves a batir.
    Si ves que queda una masa demasiado dura, añade un poquito de leche de almendras sin endulzar o simplemente un poco de agua. Justo lo necesario para que los ingredientes se mezclen, pero no te pases que la pasta debe quedar dura (no más de 1-2 cucharaditas).

  3. Una vez tienes la pasta, la colocas en una bandeja o recipiente cubierto con papel de hornear (para que no se pegue y sea más fácil luego despegarla). Cubre de nuevo con papel de hornear y, ayudándote de otra bandeja, un plato o un rodillo de cocina, ve aplastando homogéneamente la masa, hasta obtener una superficie regular de aproximadamente 1 cm de grosor. No pasa nada si no queda perfecta, al revés. A mi me gusta dejar una plancha irregular, para que se vea que son barritas caseras, nada industrial.

  4. Por último, cortas la plancha en las porciones que quieras (a mi me salieron 9 barritas bastante similares), las cubres con el papel de hornear, envuelves en film o colocas en un recipiente cerrado, y las metes en el frigorífico para que se enfríen y se vuelvan más sólidas.
    Yo las envolví en el mismo papel de hornear que utilicé para extenderlas y darles forma. Si tienes paciencia, puedes hacer unos paquetitos con el papel de hornear. Yo prefiero el papel de hornear para conservarlas que el film de plástico, Por razones hormonales y porque el papel de horno impide que las barritas suden, absorbe un poco más la humedad también, quedan como más compactas. Pero puedes envolverlas como quieras. También dentro de un tupper o container de alimentos quedarán perfectas. Eso sí, no las dejes descubiertas en el frigorífico: quedarán resecas y absorberán olores.

    raw vegan bar
Notas de la Receta /Notes

Como soy adicta al chocolate (o mejor dicho, al sabor de un buen cacao, no al dulce de azúcar con sabor a chocolate), tenía que probar a hacer unas barritas saludables, energéticas y proteicas con cacao, aunque con una base similar a las anteriores que hice (revisa mi Instagram, para ver las originales).

Para ello, me basé en una de mis barritas preferidas, Cocoa Orange Bar, de Nakd. Pensé: "si estas barritas están tan buenas con el toque de naranja, ¿por qué no van a estarlo las mías?". Y aprovechando que tenía un aceite esencial de naranja en casa (asegúrate si quieres hacerlas como yo, que el aceite esencial que tienes se pueda ingerir) me lancé a la aventura.

A diferencia de la barrita de Nakd que utilicé como inspiración, las mías no llevan pasas, solo dátiles, y añadí almendras en vez de anacardos. Además, incorporé coco rallado (que me encanta y pensé que le iría bien) y la proteína, para hacerlas algo más completas nutricionalmente (mi idea es llevarlas al curro como sustituto de comida para cuando no me da tiempo a comer nada más, o tomarlas como snack después de entrenar).

De sabor me han encantado. El toque de naranja es increíble, y va muy bien con el chocolate amargo. Sin embargo, la textura queda algo pastosa y pegajosa. Quizá para las próximas deba añadir algo más de frutos secos o coco, o añadir otros frutos secos como anacardos, más blanditos.

También es cierto que mi maquinaria no es una maquinaria profesional, por tanto, nunca alcanzaré una textura homogénea ni perfecta. De todas formas, supongo que a medida que vaya perfeccionando la receta probando con diferentes ingredientes y cantidades, la cosa cambiará. Sobre todo porque me da miedo romper la batidora si introduzco demasiado ingredientes secos y pegajosos.

Resumiendo, las barritas han sido un éxitazo de sabor y originalidad. Y cumplen totalmente con su cometido: son súper saciantes, están riquísimas y tienen un perfil nutricional muy interesante. Además de que son versátiles de llevar y comer en cualquier lado, lo cual es un extra bastante importante.

Por barrita, aportan:
186 kcal
12 g de grasas
15 g de hidratos de carbono
de los cuales, 9 g de azúcares simples
4 g de fibra
7 g de proteínas

Lo mejor: son totalmente naturales, libres de gluten, de azúcar añadido, sin procesar (totalmente comida real, de verdad), sin lácteos, veganas y paleo friendly. Una opción muy interesante para comer algo sano cuando no tenemos nada a nuestro alcance.

Ahora bien, no caigamos tampoco en abusar de este tipo de barritas (por muy basada en alimentos reales que sean). Aportan azúcar porque uno de los ingredientes principales es una fuente de azúcar natural (los dátiles) y son bastante densas calóricamente. Por tanto, si tu dieta ya es alta en azúcares, estás intentando perder peso, o necesitas controlar los hidratos de carbono, no abuses de ellas. Puedes tomarlas de forma ocasional, pero que no se conviertan en la base de tu alimentación o en una de tus comidas frecuentes.

Si eres deportista o llevas un estilo de vida activo, la cosa cambia. Puedes integrar estas barritas en tus salidas en bici, por ejemplo. Son una buena fuente de energía inmediata para aprovechar en tus rutas. También para travesías o caminatas en la montaña, como recuperación después de entrenar, o como snack saludable a lo largo del día. ¡Son mucho mejores que cualquier barrita proteica o gel, cargado de sustancias y aditivos químicos y azúcar!

 

And now in English 😉

 

Raw vegan cacao and orange bars
Tiempo de preparación /Prep time
10 min
Tiempo total /Total time
10 min
 

Second attempt in the quest of the perfect energy bar. I have to say that I really like the touch of cacao and of orange essence that these bars have.

We are back into the game with some paleo friendly, gluten free, vegan and packed with totally natural ingredients bars.

No cooking needed and yummy!

Plato /Course tags: Snack
Cocina /Cuisine tags: Dairy free, Gluten free, Paleo, Raw, Vegan, Vegetarian
Raciones /Servings: 9 bars
Calorías /Calories: 186 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 120 g pitted dates
  • 1 cup almonds (no skin)
  • 3 drops wild orange essential oil, make sure that yours can be eaten
  • 2 tbsp raw cocoa powder, no sugar added
  • 2 tbsp shredded coconut
  • 1/2 tsp sea salt
  • 1 scoop Optional: protein powder, of your choice (pea, hemp, rice, whey...)
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. First of all, it is very important to have a good quality blender. Make sure that it is potent enough to not be broken mixing nuts (the paste that you are obtaining is a very hard and sticky one!).

    Place dates and almonds in the blender or food processor and blintz until well combined.

  2. Add cocoa, shredded coconut, wild orange essence, salt and protein powder (optional). Blend again until well combine but not smooth.

    If the paste is very hard and you can't process it well, add a squirt of your favorite milk or water, and keep on blending. Be careful that you are not getting a liquid paste, the dough should be hard and sticky.

  3. Line the base of a tray or a kitchen board with baking-paper and tip in the mixture. Cover the mixture with another foil of paper and, with the help of a rolling pin, another tray or a plate, squash the mixture. You want to get a regular, even surface, of approximately 1 cm thick. It doesn't need to be perfectly even, I like it to look like a handmade bar, with different sizes and thickness.

  4. Finally, you can chill the dough before cutting it or directly divide it into 9 large bars or 18 small square, as desired. Wrap and chill for at least an hour (or overnight if possible). 

Notas de la Receta /Notes

As I am a chocolate addict (well, not all kinds of chocolate! I really enjoy a good quality one, with a high percentage of cocoa on it, not a sweet with chocolate flavor!), I needed to try to create a healthy bar, just like my first ones, but with a cocoa touch.

For that, I based myself in one of my favorites bars ever, Cocoa Orange bar, by Nakd. I thought, "If these bars are sooo good with an orange touch, why mines should not?". And using a wild orange essential oil that I had at home (make sure that your essential oil can be eaten), I got down to work!

Unlike Nakd bar that I used as an inspiration, mine doesn't contain raisins, just dates, and I added almonds instead of cashew nuts. In addition, I added shredded coconut (which I love and thought would go well) and unflavored protein powder (you can do the same bars without any protein, is up to you!), to make them somewhat more nutritious and complete (the idea is to take them to work or the gym, and have them as a healthy snack or a breakfast on the go).

I am delighted with their flavor. The orange touch is amazing and matches perfectly cocoa's bitterness. However, the texture is somewhat doughy and sticky. Perhaps next time I should add more nuts (like cashews) or more coconut.

It is also true that my kitchen equipment is not professional, therefore, I will never achieve an homogeneous or perfect texture. Anyways, I guess as the recipe is perfected by testing different ingredients and quantities, things will change.

In short, these bars are a success of taste and boldness. And they totally achieve what I was looking for: they are very satiating, delicious and nutritionally complete.

Per bar, they provide:
186 kcal
12 g of fats
15 g of carbohydrates, of which sugars 9g
4 g of fiber
7 g of protein

The best part: they are totally natural, gluten free, paleo, vegan (if not using Whey protein), dairy free and raw. A very interesting option to eat something healthy on the go. 

You can keep them in the fridge for several weeks or in the freezer for up to 3 months. You can eat them directly from the fridge or freezer, but they'll be chewy. If you prefer them to be more soft and paste-like, eat them at room-temperature. They are fine in a lunchbox or backpack all day.

Now, let's clarify something. Despite the fact that these bars are based on real food, we shouldn't abuse eating them in large amounts. They provide sugars and are a dense source of calories. Therefore, if your diet is already high in sugars, you are trying to loose weight, or you need to control carbohydrates, do not overeat them. You can eat one bar from time to time, that's alright, they are healthy and natural, but they can't become the basis of your diet or one of your frequent meals.

If you are an athlete or have a very active lifestyle, things change. You can carry these bars in your walking routes or cycling tours, for example. They are a good source of immediate energy to take advantage of on your long days. They work also very well as a recovery snack after training or through the day when on a hurry. Definitely, they are much better that any commercial protein bar or gel, loaded with loads of chemical and additives!

 

pesto

Homemade vegan pesto: Pesto vegano… ¡Exquisito!

¡Por fin la receta de pesto que siempre has buscado! 100% vegano, sin frutos secos ni lácteos, solo vegetales y… ¿lo mejor? Todo caserito (si tienes tus propias plantas, mejor que mejor) y con alimentos de verdad, sin cosas raras añadidas y sin dejarte el sueldo por el camino.

Mi pesto vegano
Tiempo de preparación /Prep time
1 min
Tiempo total /Total time
1 min
 

Una receta diferente, sin frutos secos ni lácteos pero ¡con un sabor inigualable! Una textura perfecta, cremosa y perfectamente untable y, lo mejor, 100% casero y sin cosas raras añadidas.

Salen unos 150-200 gramos de pesto, para el cálculo he supuesto 4 raciones.

Plato /Course tags: Aperitivo
Cocina /Cuisine tags: Mediterránea, Vegana
Raciones /Servings: 4 porciones
Calorías /Calories: 164 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 1 taza albahaca fresca
  • 1/2 taza perejil fresco
  • 2 tazas hojas de espinacas
  • 100 gramos tomates secos en aceite si es un buen aceite, puedes incorporarlo a la receta, si no, escurre los tomates y añade el aceite aparte
  • 50 ml aceite de girasol u oliva orgánicos o virgen extra
  • 3 dientes ajo si te gusta menos picante, añade solo 2
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. En primer lugar, ¡recolectamos los ingredientes! Si tienes macetas de perejil y albahaca procúrate una taza de hojas de albahaca y media de perejil fresco. Lávalos bien e introduce en el vaso de la batidora (yo utilizo una batidora de vaso).

    pesto
  2. Lava las espinacas y añádelas igualmente al vaso de la batidora, junto a los dientes de ajo, los tomates secos y el aceite escogido.

    pesto
  3. Bate durante 1 minuto, hasta que todos los ingredientes queden bien mezclados.

  4. Rectifica el punto de sal y... ¡A comer!

Notas de la Receta /Notes

Llevaba mucho tiempo queriendo hacer mi propio pesto vegano. El hecho de trabajar en una tienda de productos saludables y suplementos, en la que prácticamente el 80% de nuestro stock es vegetariano o vegano, también me ha incitado a ello. 

Aunque no soy vegetariana ni vegana, baso mi alimentación en productos vegetales (que además, me encantan y disfruto comiendo) y me apetecía hacer mi propio pesto sin añadiduras raras ni texturas extrañas. He probado algún pesto vegano y la verdad es que no han sido lo que esperaba: parece que hay mucho revuelo alrededor de la comida vegana y se están aprovechando de ello, creando muchas veces productos mucho más procesados que sus versiones tradicionales y con un precio mucho más elevado.

Ya estaba un poco harta de esta historia: si quiero un buen pesto, tengo que preparar el bolsillo (la tarrina me sale alrededor de 5€) y suele incluir lácteos o frutos secos (o ambos). Si quiero un pesto vegano, sin nada más que hierbas y aceite, el precio se dispara aún más y el resultado, hoy por hoy, aún no me ha satisfecho (alguno que he probado, con un sabor medio decente, incluía fibras de bambú y cosas del estilo para dar un poco de textura y alargar la vida útil. Nada comparable con el sabor de éste y la vida útil del mismo: en el frigo aguanta perfectamente unos 4-5 días, bien tapado).

Y como es una receta que en casa nos encanta (y no tenemos ganas de dejarnos el sueldo en pesto comprado), decidí comprarme un par de macetitas para solucionar el problema y matar dos pájaros de un tiro: cultivar yo misma la materia prima y asegurarme ingredientes de calidad y, por otra, tener siempre disponible ingredientes (¡procurando no pelar la maceta la primera vez y quedarme sin nada más!). Además, hay otra ventaja añadida: ¡la propia maceta combate mi adicción al pesto! ¡Mientras se reconstituye y empiezan a brotar hojitas nuevas, prometo no comprar otro pesto! ¡Así la espera merece mucho más la pena! 🙂

Sin embargo, he querido darle un toque diferente, ya que siempre he hecho pesto con albahaca, aceite y ajo ¿por qué no añadir unos tomates secos a la mezcla, unas espinacas, incluso un poco de perejil? ¡Le dan una textura espectacular y un sabor súper interesante! Y de esta forma, me mantengo en mi cabezonería de no emplear frutos secos ni lácteos. Y te digo una cosa, ni falta hacen.

El resultado es un aperitivo espectacular, cargado de sabor, saludable, saciante y con el que sorprenderás, tanto para preparar una cenita romántica o con amigos, o simplemente para auto-darte un caprichito de vez en cuando. ¿Por qué no? Venga, pruébalo y me cuentas.

Queda ideal con palitos de apio, para acompañar platos de carne o pescado, con tortitas... 

Y en cuanto a nutrición, es un alimento bastante completo y rico en vitamina A, K y C, así como en fibra. Destaca también el aporte de hierro, calcio y magnesio.

Personalmente, ¡me encanta acompañar casi todo con un buen pesto! A los chips de chirivía al horno, por ejemplo, este pesto le queda genial. Y he preparado un pastel de bacalao con trigo sarraceno al horno y calabacín, con costra de pesto, feta y almendras ¡que no te quiero contar! Pondré la receta en breve, para que puedas aprovechar los sobrantes de pesto (si es que te quedan).

Y un consejo, si lo dejas reposar un día en la nevera tapado, ¡al otro día está mucho más rico!

Espero que te guste la receta, que la pruebes y me cuentes qué tal. Y sobre todo, que podamos difundir el mensaje de la sostenibilidad y el consumo de alimentos de verdad, alimentos reales. Solo lleva un par de minutos preparar esta receta y, créeme, el sabor no se parece ni de lejos al pesto del súper. A la larga, tu salud te lo agradecerá y también tu bolsillo! Por menos de 5€ tienes las dos plantas orgánicas en casa, que dan para muuuuuucho más de un pesto. ¡No hay excusas! 

Vegan pesto
Tiempo de preparación /Prep time
1 min
Tiempo total /Total time
1 min
 

A different recipe, without nuts and dairy but with an amazing flavour! Perfect texture, creamy and spreadable. And the best part is that it is 100% homemade, without unknown additives or strange things!
You will get around 150-200 g of pesto, with the amounts of ingredients specified. For the nutrient calculus, I have considered 4 portions of 50 g approximately. 

Plato /Course tags: Starter
Cocina /Cuisine tags: Mediterranean, Vegan
Raciones /Servings: 4 portions
Calorías /Calories: 164 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 1 cup fresh basil
  • 1/2 cup fresh parsley
  • 2 cups spinach leaves
  • 100 g sundried tomatoes in oil. If the oil is a quality one, you can also add it. If it is not, just drained them
  • 50 ml sunflower or olive oil. If you are not using the tomatoes oil. Better if it is organic or extra virgin
  • 3 cloves garlic. You can also add 2 if you prefer a lighter taste
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. The first step is... ¡harvesting your ingredients! If you have home pots, just collect 1 cup f fresh basil leaves and 1/2 cup of parsley. Wash and rinse the herbs and put them in the blender glass. 

    pesto
  2. Wash and rinse the spinach leaves and put them in the blender as well. Add the garlic cloves, the sundried tomatoes and the oil.

    pesto
  3. Blend everything together for 1 minute, until you get a well mixed and creamy pesto.

  4. Finally, taste it and add some salt if necessary. ¡Enjoy!

Notas de la Receta /Notes

For a long time, preparing this vegan pesto was going round my mind. Working in a health store and being surrounded by almost 80% of vegan or vegetarian products, has also helped.

Although I am not a vegetarian or a vegan, my diet is based on plant-based food (which I love and enjoy eating). And for a long time I felt like doing my own pesto, without additives and strange textures. I have found that comercial vegan pestos are, or too expensive if they have a nice taste, or too artificial if they are affordable. But there is no middle ground. There is no vegan pesto at a good value and with amazing ingredients. And I was decided to prepare my own one, without nuts or dairy and with a real pesto flavor.

As we really love pesto (and we don't want to spend our salaries getting a good one), I decided to kill to birds with a stone, investing in two wonderful herb plants: my basil and parsley organic pots. This way, I have quality ingredients for my recipes, and a constant supply of herbs (taking care and without cleaning out all the leaves of the plant! Otherwise, my pesto career will be a failure!).

However, I didn't feel in the mood for the traditional pesto. I wanted to give it a different touch. I am very used to prepare the normal one (basil, olive oil and garlic -sometimes pine nuts and Parmesan cheese-) so, why not innovate a little? Nutrition will improve, but also your senses! The result is superb! Adding some sun-dried tomatoes, parsley and spinach enriched the pesto hugely! No need to add nuts or dairy.

Believe me, try it and let me know. The result is amazing! Your guests will be amazed in any preparation you add it or you can simply treat yourself with this delicious food. I love it with celery sticks and as a dip sauce for parsnip baked chips!

Finally, it is also a very nutritious food. Rich in vitamins like A, C or K and a source of fiber, this pesto also contains large amounts of important minerals such as calcium, magnesium or iron.

I hope you like the recipe and that we can spread the word of a real nutrition, based on real food, organic if possible, a more sustainable way of feeding ourselves and the next generations. Cooking skills gives you power! Even more if you grow your own food! Not only your health will be thankful, but also your pocket. No excuses for not cooking! Everyone, get on with it and enjoy!