boloñesa

¿Te gusta la boloñesa pero quieres controlar tu consumo de carne? Prueba esta: Boloñesa de coliflor

¿Vamos que nos vamos con una receta ríquisima este lunes sin carne? A ver qué te parece esta boloñesa de coliflor. Te advierto que si te animas a probarla, se va a convertir en una de tus recetas fijas semanales 👌

Fácil, sabrosa, barata y… ¡totalmente vegetal! Muy nutritiva y ligera, ideal para cualquier tipo de dieta. Especialmente, la dedico a aquellas que estáis empezando a ser un poquito más conscientes de vuestro consumo de carne y queréis empezar a reducirlo sin ser demasiado drásticas con las alternativas y sin renunciar a los platos que tenéis asociados con la carne.

¡A disfrutar!

Y si te animas a probarla, déjame un comentario contándome qué te parece 😊

Boloñesa sin carne
Tiempo de preparación /Prep time
15 min
Tiempo de cocción /Cook time
30 min
Tiempo total /Total time
45 min
 

Si te encanta la salsa boloñesa, tienes que probar esta alternativa totalmente vegana. Es una opción barata y muy nutritiva, ¡apta para todos! A los niños les encantará y tendrás más oportunidad de aumentar su consumo de vegetales y fibra. Si la pruebas, se va a convertir en uno de tus platos estrella semanales, ¡ya verás!

Plato /Course tags: Plato principal
Cocina /Cuisine tags: Fitness, Gluten free, Saludable, Vegan, Vegetarian
Raciones /Servings: 6 personas
Calorías /Calories: 155 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 2 cucharadas aceite de oliva virgen
  • 2-3 dientes de ajo
  • 1 zanahoria hermosa
  • 1 cucharadita orégano seco
  • 500 g tomate triturado puede ser natural o de bote
  • 6-8 nueces
  • 2 cucharadas de levadura nutricional
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. El primer paso es el más elaborado. Lava la coliflor y hazla ramitos. Ralla los ramitos con ayuda de un procesador de alimentos o de un rallador manual. Haz lo mismo con la zanahoria.

  2. Lava y pica muy finita la cebolla y los ajos.

  3. Calienta el aceite en una sartén o cazuela y añade la cebolla y los ajos. Sofríe a fuego medio hasta que empiece a trasparentar. 

  4. Añade la coliflor y la zanahoria rallada y cocina hasta que las verduras pierdan gran parte del agua y queden bien hechas.

  5. De nuevo, con la ayuda del procesador, muele las nueces hasta tener una consistencia gruesa (no las dejes hecha crema, más bien una textura como de arena gruesa).

  6. Añade a la cazuela las nueces molidas y la levadura nutricional, y remueve bien para que quede todo bien integrado.

  7. A continuación, incorpora el tomate triturado (puede ser natural o de bote). Pon al punto de sal y pimienta, añade el orégano seco (puedes también utilizar otras hierbas como albahaca) y deja cocinar a fuego medio unos 10-15 minutos, hasta que el tomate esté bien hecho y quede bien integrado con las verduras (debe perder el líquido y quedar una textura como la de la salsa boloñesa).

  8. Listo. Sirve con unos espaguetis de calabaza, calabacín o una pasta de trigo o cualquier otro cereal. ¡Y a disfrutar!

    boloñesa

 

Hamburguesas veganas

Vegan red lentils, buckwheat and sweet potato burger: Hamburguesas veganas con lentejas rojas, trigo sarraceno y batata

 

Le estoy dando forma en mi cabeza a unas exquisitas hamburguesas veganas y como me he levantado con ganas de innovar y experimentar en la cocina, ¡vamos a ver qué sale! Tengo que admitir que en el campo de la cocina vegetariana/vegana aún siento que me queda muuuuucho por descubrir y aprender. Pero como me encanta, ¡me pongo manos a la obra!

Ya hace un tiempo que me siento atraída por la cocina y la alimentación vegana y vegetariana. Porque a pesar de que mi dieta es omnívora, me gusta la idea de sostenibilidad y ética que se encuentra debajo de estas formas de alimentarse, independientemente de otras premisas morales y éticas donde no voy a entrar. Porque tan mala puede ser una dieta omnívora mal planificada como una dieta vegetariana.

¡Que cada uno se alimente de lo que le de la gana! ¡Pero que lo haga bien, eso sí!

Quise darle un toque diferente a las hamburguesitas. He probado diferentes hamburguesas de soja, de quínoa y de legumbres y una característica común que encuentro es que, o están muy secas y tienen un sabor muy artificial, o se desmoronan.

Con esto en mente, mi reto es buscar una hamburguesa vegetariana con forma y textura. Que quede jugosa y no se deshaga al darle un bocado o al cocinarla. Así que los ingredientes que primero vienen a mi mente para ello son: lentejas rojas, pequeñas, de fácil y rápido cocinado y llenas de sabor; trigo sarraceno, al cocinarse tiene facilidad para compactarse y crear una buena estructura, aportando también textura a la hamburguesa. Por último, batata. Ingrediente aglutinante y con un sabor que creo que le va a quedar perfecto! En una combinación de dulce-salado-especiado que contrasta a la perfección.

En cuanto a nutrición, estas hamburguesitas son bastante completas y equilibradas. Con las cantidades indicadas salen 4 hamburguesas, cada una aporta alrededor de 200 kcal, 7,3g de proteína, 5,3g de fibra y 9g de azúcares simples. Destaca además el aporte de hierro, cobre, potasio, vitaminas A, K y C y ácido fólico.

Valor nutricional por cada hamburguesa (195 g cada una, aproximadamente):

  • 209 kcal
  • 6.5 g de grasa (de las cuales, 1 g son saturadas)
  • 27.5 g de hidratos de carbono (de los cuales, 9.1 g son azúcares simples)
  • 5.3 g de fibra
  • 7.3 g de proteínas

¡Como ves, mucho mejor alimentarse de comida real que de comida procesada!

Y sin más rodeos, vamos a la receta.

Hamburguesas veganas
Tiempo de preparación /Prep time
30 min
Tiempo de cocción /Cook time
15 min
Tiempo total /Total time
45 min
 

Riquísimas, nutritivas, compactas, sencillas... ¡Qué más podemos pedir! Estas hamburguesitas veganas te van a sorprender. Con una mezcla de sabores súper original, ¡no vas a querer conformarte solo con una! ¡Ya verás! Además, son súper fáciles de preparar, una vez las hagas una vez, seguro que se convierten en uno de tus platos preferidos. ¡Acuérdate de ellas cuando tengas visitas!

Plato /Course tags: First, Plato principal, Visitas
Cocina /Cuisine tags: Dairy free, Fusion, Saludable, Vegan, Vegana, Vegetarian
Raciones /Servings: 4 hamburguesas
Calorías /Calories: 209 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 1 unidad pequeña batata. Previamente cocida, unos 130g
  • 40 g trigo sarraceno
  • 50 g lentejas rojas
  • 3 tazas espinaca cruda troceada
  • 3 dientes ajo
  • 1/2 cebolla
  • 1 zanahoria mediana (150g aprox)
  • 1 calabacín (unos 200-240g aprox)
  • 20 g mezcla de semillas (chía, lino, girasol, calabaza)
  • 1 cucharada sopera aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita pimentón dulce
  • 1 cucharadita semillas de cilantro
  • 1/2 cucharadita comino molido
  • 1 cucharadita semillas de mostaza negra
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. En primer lugar, enjuaga las lentejas y el trigo sarraceno y cuece en una olla con abundante agua salada. Si no has cocido aún la batata, hazlo también a continuación.

  2. Lava y pela las verduras en trozos pequeñitos. Coloca la cucharada de aceite en una sartén y sofríe todas las verduras (ajo, cebolla, zanahoria, calabacín y espinacas), hasta que estén tiernas.

  3. Machaca la batata cocida. Una vez cocidas las lentejas y el trigo sarraceno, escurre bien y mezcla con la batata, la mezcla de verduras salteadas, las semillas y las especias. Mezcla bien para integrar todos los ingredientes perfectamente y deja reposar unos minutos.

  4. Forma 4 hamburguesas del mismo tamaño y coloca en una bandeja de horno, previamente calentado a 170-180ºC. Hornea durante 10-15 minutos o hasta que se empiecen a dorar. También puedes pasarlas por la plancha unos minutos.

  5. ¡Sirve y disfruta! Como sugerencias, puedes hornear unos champiñones Portobella y servir las hamburguesas sobre ellos, a modo de panecillos. Acompaña con una ensalada verde, unos chips de chirivía o patata al horno o una salsa guacamole casera. También quedan riquísimas con una mayonesa de ajo casera.

    hamburguesas veganas
Notas de la Receta /Notes

Como ves, es una receta la mar de sencilla que te va a sorprender si la pruebas. La mezcla de especias le da un toque súper diferente e interesante y, a pesar de no llevar huevo ni harina, la textura que se consigue con la batata y las legumbres cocidas es bastante firme: queda una hamburguesa compacta que no se deshace ni desmorona fácilmente. Te recomiendo que dobles las cantidades, porque la verdad es que te quedas con ganas de más. Se conservan en el frigo fácilmente por 2-3 días y puedes congelar sin problemas. Son una alternativa bastante versátil y saludable para llevar también al trabajo, a la uni o a un picnic. En cuanto a lo sostenible (para mí muy importante), son perfectas para esta época del año. Y además, son muy nutritivas y saciantes. ¿Qué esperas para probarlas? ¡Venga, corre a poner las lentejas en remojo y me cuentas qué te parecen!

hamburguesas veganas

¡Buen provecho!

Fin de la dieta vegetariana: Vegetarianismo. Semana 4

Ay… ¡Vaya manera de acabar el mes! Creo que no me funciona demasiado bien la dieta vegetariana.

Comienzo la semana bastante malita. Desde el lunes me duele la garganta y estoy muy congestionada. No puedo respirar bien, me duelen los oídos y la cabeza.

Tengo un catarrazo impresionante y, para colmo, me coincide con la regla. Decido reposar y quedarme en cama el martes, a ver qué tal.

El miércoles voy al trabajo, pero me sigo encontrando muy mal e incluso empeoro, así que el jueves no me queda más remedio que ir al médico.

Diagnóstico: amigdalitis y otitis. ¡A tope! Ea, y me manda antibióticos para una semana. Qué bien…

Semana súper divertida y entretenida como ves (léase con ironía, por favor). El resto de la semana en casa, el viernes además con un dolor de regla insoportable. Nunca antes me había dolido tanto.

Como ves en las tablas que adjunto, como muy mal toda la semana. Los días de reposo no como mucho, aunque no me muevo nada. Por tanto, a hacer puñetas todos mis registros del mes.

¿Debo entenderlo como una señal de mi cuerpo para que me pare y descanse?

Estos últimos meses están siendo meses de locura: a tope de trabajo y estrés, miles de cosas entre manos, entrenar, trabajar en casa, descanso bastante irregular… Creo que mi cuerpo me está pasando factura y diciendo a gritos que me lo tome con calma…

Así que me resigno y trato de autoconvencerme de que esto se debe a algo y que tengo que aprender a oír las señales que me manda mi cuerpo. Debo aprender a desconectar del trabajo, a cuidarme y quererme más y mejor, y a descansar.

Y eso intento toda la semana. Descanso, duermo, leo, reposo, medito… Mientras por dentro mantengo una lucha encarnizada: por una parte, entiendo que necesito reposar. Pero por la otra, mi acostumbrada y ocupada mente me pide actividad, volver a la rutina, al trabajo…

Seguro que te suena esta historia ¿verdad? Las mujeres de hoy en día somos (o nos obligamos a ser) súpermujeres, debiendo estar en todos sitios -literalmente-, súper ocupadas con todo (trabajo, casa, gimnasio, niños, comida…) pero sin tiempo para nosotras mismas… Y esta semana aprendí precisamente eso. Que estaba totalmente desconectada de mi, que me olvidaba de mis necesidades, de mi cuerpo…

Nuestro cuerpo necesita que lo conectemos a nuestra incesante mente. Necesita parar, que lo mimemos y cuidemos con la eficiencia y el cuidado con el que hacemos el resto de cosas. Porque sin darnos cuenta nos ponemos en el último lugar. Y eso nos hace daño. Mucho daño.

Por eso esta semana ha sido una semana diferente para mí y para el experimento. He aprendido mucho de mi misma y de mi cuerpo y me ha costado tiempo darme cuenta de algo tan básico y sencillo como es aprender a escucharme y quererme tal y como soy.

Cuerpo solo hay uno y nos va a acompañar a lo largo de toda nuestra vida. Hemos de aprender a respetarlo y cuidarlo. Si no, él mismo se ocupará de pararnos. Como está haciendo conmigo. Y creéme, no mola nada verte una semana totalmente parada en casa. Sin mucho que poder hacer.

Aquí tienes los resultados de la semana. En el próximo post analizamos los resultados, vemos si ha cambiado algo mi composición corporal y… ¡empezamos dieta nueva! ¡No te lo pierdas!

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Como ves, los días en los que no hice nada de nada fueron martes y viernes. Aún a pesar de haber estado enferma, conseguí completar mis 10.000 pasos algunos días (los días que fui al trabajo y al médico, que fui caminando). El fin de semana me encontré un poquito mejor y salí a caminar un poquito. Suave y tranquila.

La verdad es que soy de la opinión de que salvo que tu cuerpo te diga tácitamente que te estés quieta (como martes y viernes) y reposes, un poco de movimiento no hace daño. Me gusta aunque sea dar un paseíto suave y aclarar las ideas y respirar aire fresco. A mi, al menos, me sienta muy bien y no me siento tan paquete.

Respecto a la ingesta calórica, esta semana es un caos. Hay días en que he comido poco y días en los que he superado mi ingesta objetivo (especialmente notable el aumento del consumo de hidratos de carbono).

He de decir en mi defensa que ¡la regla también influye! XD

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Y por último, para que te hagas una idea de los platos que preparé esta semana, te comparto las fotitos. Como ves, no he estado muy cocinillas… Salvo el bizcocho de limón, prácticamente he sobrevivido con lo que pillé en el frigo o preparando cosas simples que no merecían una foto 🙁

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Espero que te haya gustado el primer mes del experimento. Para mi ha sido muy interesante y divulgativo, me está permitiendo aprender mucho sobre mi cuerpo y a respetarlo y entenderlo un poquito más.

¿Crees que a nivel de composición corporal habrá influido en algo este tipo de dieta? Déjame un comentario ahí abajo explicándome lo que piensas y te espero el lunes que viene con las conclusiones y el análisis de los resultados.

Por supuesto, si te ha gustado el artículo y quieres compartirlo con tus amigos, ¡adelante! ¡Muchas gracias por leerme!

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¡Pues no está siendo tan difícil! ¡Medio mes está listo ya!: Vegetarianismo. Semana 3

Yupiiiii!!! ¡Empezamos genial la semana! Ya no me cuesta tanto pensar qué voy a comer o cómo combinarlo y ha remitido también la sensación de hambre continua (notaba últimamente que necesitaba hacer más comidas, algún que otro snack porque me volvía a entrar hambre a las pocas horas de comer).

Sin embargo, las molestias digestivas no remiten. Sigo con bastante sensación de pesadez y gases, aunque son menos dolorosos. Menos mal. Ahora es más una molestia que dolor, al contrario que las semanas previas.

El martes sin previo aviso, empieza a dolerme mucho la espalda. Empiezo a experimentar dolores articulares también, especialmente en las manos (dedo corazón de ambas manos). Tengo los dedos súper hinchados y no puedo apenas doblarlos, fregar es un verdadero desafío, por ejemplo.

Y para rematar, el cuello y la cadera empiezan a molestar, noto algo de tirantez. Quizá me hice daño entrenando o quizá se deba a la regla (me queda poco ya). Las semanas previas son bastante molestas para mi: me duelen y tengo súper sensibles las mamas, me entra muchísimo sueño y cansancio en general y suelo tener migrañas (¡bendito síndrome premenstrual! -léase con ironía, por favor-).

A partir del jueves estoy desatentada, tengo muchísima hambre y aumenta mi consumo calórico, especialmente de hidratos de carbono (ahora incluyo el cuadro resumen). También bebo alcohol (desde el miércoles bebo algo de cerveza, no mucha cantidad, pero un botellín pequeño cae casi a diario) y me siento muy nerviosa durante toda la semana. ¡Mucho estrés en el trabajo y muchas cosas que querer hacer!

El domingo ya es lo peor, me levanto fatal, con las manos súper hinchadas, mucho sueño y dolor de cuerpo /garganta. ¿Sobreviviré?

Respecto a las comidas, sigo respetando mi trato de un cuadradito de chocolate negro 85% después de cenar si he entrenado, y sigo suplementándome con omega-3.

Como veis en los gráficos, esta semana ha sido un poco loca para entrenar. He estado a tope de trabajo y no me sentía demasiado bien para entrenar, especialmente el miércoles, que solo monté en bici para ir y venir del trabajo.

Lunes y jueves salí a correr y el resto de días simplemente caminé todo lo que pude.

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Respecto a la ingesta calórica, mira qué curioso el efecto del estrés y las hormonas durante la fase lútea (antes de la regla): aumenta y mucho el consumo calórico y, especialmente, de hidratos de carbono. Si eres chica, seguramente también te pase que en los días previos a la regla te apetecen más hidratos de carbono, más cosas dulces, más pan, más patatas, más cereales…

Si no lo has hecho nunca, te animo a que hagas un registro de tu ingesta durante un mes y veas cómo varía en las distintas fases del ciclo. Aprenderás un montón sobre tu cuerpo y sobre ti misma (en otro artículo hablaré de esto, que es un tema que me súper encanta. Déjame un comentario por ahí abajo si a ti también).

El domingo estuve reventada y me sentía súper mal, no comí apenas y olvidé cargar los datos a la aplicación… 🙁 Lo siento…

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Y ahora los platos, esta semana hay algunas combinaciones exquisitas. Echa un vistazo a la pinta de la ensalada de calabaza, aguacate, queso feta y semillas de calabaza; o a los espaguetis de calabacín con queso curado y aguacate…

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Como siempre, si te ha gustado el artículo estaré encantada de leer tu comentario ahí abajito 🙂 Y si lo quieres compartir, ¡adelante! ¡Muchas gracias por tu apoyo!

Nos leemos la semana que viene en la última semana de vegetarianismo, a ver qué tal acaba el primer mes.

¡Que pases un feliz lunes!

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¿Cómo habrá ido la segunda semana?: Vegetarianismo. Semana 2

Parece que lo aparentemente bueno de la semana pasada, ya pasó… Seguimos con la segunda semana de vegetarianismo y me levanto fatal el lunes, muy mareada y con la sensación de estar volando.

Además, ¡tengo mucho sueño! Y se mantiene esta sensación a lo largo de toda la semana.

Sigo con malestar estomacal. De hecho, el martes me sienta mal la comida (crema de verduras) y empiezo con otra racha de dolores de barriga y gases impresionante.

El miércoles es el peor día. Me levanto con diarreas y un dolor muy intenso en la parte baja del abdomen. Sigo con muchos gases y calambres el resto de la semana, aunque parece que el viernes y el sábado mejora un poco al meter más cereales (sobre todo en la forma de pan pita), tubérculos (especialmente nabo, zanahoria y batata) y más proteína animal, especialmente huevos. Me empiezo a sentir mejor.

No puedo engañaros y deciros que estén siendo los mejores días de mi vida… Pero supongo que no todo es la comida, claro. También cuenta el estrés, el cansancio acumulado, el ejercicio… Sin embargo, estoy intentando mantener todas las variables más o menos estables (en la medida de mis posibilidades), para tratar de aislar lo máximo posible el efecto directo de la alimentación.

¿Cómo me sentiré el lunes? ¿Será esto simplemente una reacción normal del cuerpo ante un cambio de alimentación radical?

¡No me abandones y mantente atent@ a la siguiente entrega! Antes, deja que te comparta el resumen de actividad de la semana y las gráficas de movimiento.

Actividad semana 2 vegetarianismo

Lista actividades semana 2 vegetarianismo

Como podéis comprobar, a pesar del malestar ¡he cumplido con mis objetivos! He caminado bastante durante toda la semana y me he mantenido lo más activa posible. De hecho, supero en pasos y kilómetros a la semana anterior (¡¡toma!!).

El gasto calórico total de la semana también es muy parecido la primera semana,  alrededor de 15.000 kcal, lo que supone un gasto medio diario en torno a las 2.100 kcal.

Veremos cómo se entiende esto a final de mes respecto al mantenimiento del peso.  También creo importante comentar estoy en plena fase lútea (en el ciclo menstrual, la fase de antes de la regla) y esas dos semanas previas para mí son un poco locas (aumenta mucho mi apetito y las ganas por comer cosas dulces), es más, como veis en la tablita que os pongo a continuación, la mayoría de días comí por encima de mis calorías de mantenimiento –revisa el artículo 1 si quieres saber cuáles eran-, y aún así, seguía sintiéndome cansada y con malestar.

Gasto calórico semana 2 vegetarianismo

A lo largo del reto os iré hablando un poquito más de todas estas cosas que a veces nos parecen un poco surreales o que las exageramos, y que hoy sabemos que son totalmente reales y que no solo nos pasa a nosotras (nos pasa a la gran mayoría).

Los ciclos menstruales afectan nuestra regulación energética y nuestra sensación de apetito. Es normal que antes de la regla comamos más y nos apetezcan más determinados alimentos, y cerca de la ovulación la ingesta sea menor.

Es más, lo iremos comprobando a través de mis registros (que por supuesto están en bruto, ¡tal y como van saliendo! En ningún momento he controlado la cantidad de comida o las calorías diarias de mi dieta, simplemente he restringido ciertos tipos de alimentos en función de la dieta que tocara). Creo que esta aclaración es importante, sobre todo a la hora de poner de manifiesto cosas tan importantes como comprobar in situ cómo se altera la ingesta de alimentos -y la elección de los mismos- en función de la fase del ciclo menstrual en que me encuentre. ¡Al menos a mi esto me parece apasionante! ¿Tú qué piensas?

Acabo ya el post de hoy compartiendo algunos de los platos de la semana. Esta semana ha sido un poco loca en cuanto a organización de comidas: hemos tenido mucho movimiento y mucha comida fuera de casa (visitas e imprevistos). Por suerte, es bastante sencillo comer vegetariano -y vegano- en la calle en Dublín. Aquí te dejo algunas opciones de desayunos, almuerzos y cenas callejeras. Dime qué te parecen.

Platos semana 2 vegetarianismo Platos semana 2 vegetarianismo

¡Y se acabó la semana 2! Si te ha gustado el artículo, siéntete con plena libertad para compartirlo con tus amigos y dejarme un comentario ahí abajo. ¡Estaré encantadísima de leerte! 🙂

¡Hasta la semana que viene!

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Tres meses de dietas

¡Hola a todos!

¿Sabéis que he empezado ya el RETO que me propuse? ¿Ese que os conté en Facebook? Os recuerdo brevemente: en un período de 3 meses iba a probar los efectos que tendrían sobre mi cuerpo tres dietas de moda, la dieta paleo, la lowcarb y la vegetariana.

Con la excusa de que tengo unas cuantas bodas este verano y quería perfilar un poco más este cuerpo serrano, me he puesto manos a la obra: quedan 3 meses para la primera boda, así que no hay tiempo que perder… Además, ¡nunca he probado estas dietas de forma estricta! Y ¿qué mejor forma de aprender un poco más de mí misma que experimentando durante 4 semanas cada una?

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Por supuesto, antes de empezar este reto, quiero recalcar que mi objetivo es ver cómo responde mi cuerpo a diferentes formas de alimentarme. Cada persona es un mundo y cada situación es diferente. No te aconsejo que te embarques en lo mismo si no cuentas con las herramientas para ello ni sabes cómo diseñar tu dieta, siempre acude a un profesional de la nutrición si estás pensando en variar drásticamente tu forma de alimentarte.

Aclarado esto, voy a analizar el impacto de estas 3 dietas en mi organismo:

  • Durante el primer mes probaré una dieta ovolactovegetariana (según cómo me sienta, no descarto probar una dieta vegetariana estricta o vegana en breve).
  • A lo largo del segundo mes me decanto por una dieta ligeramente lowcarb (alrededor de un 25-30% de CH máximo), aumentando un poco los hidratos de carbono en función de los entrenamientos.
  • En el último mes la escogida será una dieta paleo (sin legumbres, cereales ni lácteos). Probablemente la acompañe con algún ayuno a la semana (ya sea total o intermitente).

En cuanto a los requisitos, hay varios:

  • Al menos 3-4 días de entrenamiento a la semana (alternando entrenamiento cardiovascular y entrenamientos funcionales, calistenia y HIIT. Algún que otro día también haré yoga). Por supuesto, el mínimo de los
    10.000 pasos al día habrá que rebasarlo. ¡Viva mi FitBit!
  • Los días de entrenamiento puedo comer un cuadradito de chocolate negro, (mínimo 85%)  después de cenar.
  • En la dieta vegetariana me suplemento con cápsulas de omega-3.
  • Voy a utilizar lácteos enteros, de preferencia ecológicos. Los curados, muy curados.
  • Se permiten los batidos de proteína de suero (salvo en la dieta paleo).
  • Utilizo también algunos suplementos /otros alimentos que desde hace tiempo siento que me vienen bien: maca, wheatgrass, semillas de chía molidas, jengibre y cúrcuma en raíz, té matcha, cacao puro, estevia, complejo vitamina B y C, suplemento de magnesio.
  • Trataré de hacer al menos 2 ayunos completos de 24 horas y 4 ayunos intermitentes. Y ya hablaremos más adelante de ellos, que estoy leyendo muchas cositas interesantes con relación al ayuno y la situación hormonal de la mujer.

Datos de partida:

COMPOSICIÓN CORPORAL MEDIDAS
ETAPA % grasa Peso (kg) Masa magra (kg) Cintura (cm) Cadera (cm) Bíceps (cm) Muslo (cm)
Dcho. Izdo. Dcho. Izdo.
Inicio 18,30 52 42,48 68,3 96 26 26 55,9 55,4

El cálculo de mis necesidades energéticas es el siguiente (en función de mi edad, sexo, nivel actividad física y biotipo). Aplico una reducción del 15% de calorías de mantenimiento para quedarme ligeramente por debajo de mis necesidades y buscar la pérdida de grasa (y peso):

FASE Kcal P (g) CH (g) G (g) P (%) CH (%) G (%)
Mantenimiento 1905 104 182 85 22 38 40
Definición 1619 114 156 60 28 39 33

Hay que indicar también mis antecedentes clínicos. Padezco síndrome de intestino irritable y desequilibrios con mis hormonas sexuales (estrógenos altos). Cuando me estreso un poquito más de la cuenta, mi cuerpo parece una coctelera hormonal y las hormonas del estrés (especialmente el cortisol), me juegan malas pasadas (facilidad para acumular grasa e imposibilidad de perder peso, desequilibrios menstruales, insomnio, etc.). Por tanto, voy a tratar de estar lo más tranquila posible durante estos 3 meses, tratando de utilizar técnicas de control y manejo del estrés, como yoga o meditación (me gusta más guiada, al final os dejo algún que otro link) para tratar de estar lo más serena posible y que los cambios físicos sean lo más objetivos y perceptibles posibles (dentro por supuesto de los matices de la situación).

Lo más bonito de esto es que aprenderemos que cada persona es un mundo y que, como vamos a ir viendo, al final no solo importan las calorías, es un todo. Ninguno de nosotros somos iguales, por tanto, cada uno de los que me leéis respondería de una forma totalmente distinta a un experimento como este, porque al final cada persona, biotipo, metabolismo, situación y circunstancias son diferentes. ¡Me encanta!

Perfecto, determinados entonces los requisitos previos y aclarados los valores de partida, vamos allá 😉

Muy prontito, primera semana de vegetarianismo. ¡No te lo pierdas!

Fresh salad banners

Si te ha gustado el artículo, déjame un comentario ahí abajo o ¡compártelo con tus amigos! ¡No te costará nada y a mi me ayudas un montón! ¡GRACIAS!

Te dejo aquí algunas cositas interesantes:

  • Darebee.com: es una web gratuita con muchísima información de fitness, incluidos planes de entrenamientos, retos, y mucha información práctica, muy objetiva y bien diseñada. ¡A mi me encanta! Aunque entreno con Mammoth Hunters (echa un vistazo al banner que tengo en la izquierda, si quieres saber más), utilizo esta página cuando me apetece hacer un entrenamiento diferente o para seguir mi reto de meditación. Échale un vistazo al reto, además, en la sección de FITNESS, hay una guía para introducirte  la meditación muy interesante. Lo único malo es que está en inglés.
  • Meditar y ser feliz: con estos consejitos puedes empezar a meditar desde ya. Si quieres, reservamos un post para comentar las ventajas de la meditación y por qué empecé a meditar 😉 ¡Déjame tu comentario si esto te interesa!
  • Si sabéis inglés, también os recomiendo la website de Ruby Wax, donde puedes aprender mucho más sobre mindfullness  y la necesidad de hacer un parón, en esta sociedad que nos ha tocado.

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