Still one of my favs: This weekend’s review: Fumbally (SPA & ENG)

Hola hola!

¿Sabéis que hace casi un año que no vamos a Fumbally? ¿Que qué es Fumbally? Pues es uno de los sitios más chachi pirulis de Dublín para tomar un rico brunchcito. Pero bueno, vamos por partes para que no os perdáis. Os cuento la historia.

Fumbally es un sitio muy agradable que está en Dublin 8 (la verdad que el sitio no es especialmente llamativo. Está bastante aislado en cuanto a bares y locales, no muy lejos de St Patrick’s Cathedral), y es un sitio pintoresco y agradable porque, una vez estás ahí, como que se respira un ambiente de tranquilidad y de buenrollismo que es impresionante. Y además, se ve que a los que lo hacen posible les gusta su trabajo. Y esto es muy importante, porque además de servir una comida rica, saludable y fresca, saben llevarlo adelante. Me explico: un local de comida es algo más que servir y vender comida. Es la suma de eso y la de todos los que están detrás.

Y en Fumbally consiguen casi una sinergia perfecta entre lo que ofrecen y lo que son. Y eso lo notas, y es una de las cosas que lo hacen guay.

Para empezar, no solo ofrecen comida, también es un espacio para la creatividad y el aprendizaje. Organizan charlas y eventos variados, relacionados con la vida sana, el bienestar (por ejemplo, hay muchos talleres de yoga) y una alimentación fresca y equilibrada (como talleres de fermentados, que me llamó mucho la atención). Todo también desde un punto de vista muy ecológico y sostenible. Todo muy ético y muy humano. Puedes echar un vistazo aquí si quieres cotillear los eventos y cositas que montan.

Respecto a la comida, conservan también ese carácter orgánico, sostenible y saludable. Pero sin florituras, todo muy simple, sin perder para nada sabor ni personalidad. Además, no escatiman en cantidades. Las porciones son unas de las más grandes que he visto en Dublín, sin contar la comida basura, comparándolas con sitios similares.

Ahora la historia: hará cuestión de un año y algo visitamos Fumbally por primera vez. Una amiga de Dublín, sabiendo que me encanta la comida orgánica y este rollo sostenible y hippiesco me recomendó visitarlo. Y fuimos con ella y simplemente lo flipamos. El menú de brunch es poco menos que súper apetecible. Todas las opciones hacen que te lo pienses bien antes de elegir y, por si fuera poco, cuando llegas a la caja, descubres el mostrador de los pasteles y dulces que preparan, haciéndote dudar aún más.

Bueno, pedimos nuestro brunch y simplemente flipamos. Es el sitio que conozco que sirve más aguacate en un plato. No exagero, la porción es desmesurada. Y está perfectamente en su punto justo de maduración. Alentadas por nuestra amiga y por el éxito del plato (casi todas las mesas lo tenían), pedimos el que creo que es el plato estrella : huevos revueltos con aguacate, chorizo -intercambiable por jamón ahumado, mi elección- sobre brioche. Y bueno, nos faltó llorar. Después de eso, decidimos que este sería uno de nuestros sitios remarcados en Dublín.

Sin embargo, al poco volvimos a ir con unos amigos y… Ya no fue igual. Quizá ese día había demasiada gente y se quedaron sin aguacate… no lo sé, lo cierto es que nos sirvieron como la mitad de lo que habíamos visto el primer día (en todo). Y nos quedamos un poco con cara de póquer, con cara de: ¿fue el primer día lo normal o ha sido éste? De hecho se lo contamos a nuestra amiga y se quedó con la misma cara de póquer.

Y ese tropiezo hizo que no visitáramos más Fumbally hasta este finde, casi un año después… ¿Y qué encontramos?

Pues básicamente (y menos mal) la misma esencia que aquel primer día. Un sitio abarrotado donde se respira buen rollismo y se huele y saborea comida de verdad, a un precio muy adecuado y de bastante calidad.

Así que, ahora que conocéis la historia, vamos a por la review.

En primer lugar, no nos arriesgamos con el plato. El menú sigue siendo muy parecido, con opciones tan atractivas como tres hummus con ensalada de hojas variadas, porridge casero, tostadas de pan rústico con mermelada de la casa, huevos revueltos con queso, ajo y tomate servidos en un brioche -aclaro que el brioche no es un dulce, es un pan muy esponjoso que tuestan con un toque perfecto, crujientito por fuera y súper esponjoso y suave por dentro- que está espectacular, huevos con jamón ahumado o el exitazo de los huevos revueltos con aguacate, tomate, cilantro y chorizo -que puedes cambiar por jamón ahumado, que es lo que suelo hacer y lo que hice en esta ocasión taambién- y el brioche (sin contar las ensaladas y las tartas, que no puedo describir aquí, tienes que ir a verlas y me entenderás).

Pedimos los huevos con aguacate y jamón, un café con leche y un flat white. Ahora bien, algo que no he comentado antes es que el sitio está a reventar, especialmente los sábados, porque no abren los domingos y todo el mundo va como loco el sábado a tomar el brunch. También abren los miércoles por la tade noche, el único día que sirven cenas, por si te interesa 😉

Si vas un sábado, ve preparado para hacer una cola de, como poco, 5 minutos (es lo que esperamos esta vez, aunque la anterior, la vez que nos desilusionamos un poco, la espera para pedir nos llevó aproximadamente 20-25 minutos). Una vez has pedido, comienza la fiesta, porque puede que te sientes en la mesa con completos desconocidos. Y esta es parte de la gracia del sitio, que puedes compartir mesa y conocer gente nueva mientras desayunas (de hecho, la chica nos dijo, literalmente, “podéis hacer nuevos amigos” ;)). Si buscas un sitio privado y en el que comas con intimidad y espacio, definitivamente este no es tu sitio.

Sigo. Pedimos nuestro desayuno y nos sentamos en una mesa con cuatro o cinco nuevos amigos. Lo primero que siven es un café que, para mi gusto, está espectacular. Sirven café 3FE, un café amargo y que si está bien hecho, es un placer. Mi flat white estaba perfecto, la leche en su punto, con la espuma muy bien montada y perfectamente integrada en el café, muy muy cremoso. Y el latte también tenía muy buena pinta, con una leche súper cremosita y bien formada.

Aquí tenéis la foto que lo atestigua, aunque como nota mental, la próxima vez le haré también una foto de perfil, para que se aprecie la cantidad de comida que había en el plato, que visto así desde arriba no parece para tanto, pero créeme, te quedas bastante harto.

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Antes de que se me olvide, también ofrecen sus propias bebidas caseras: zumos y bebidas fermentadas como kombucha que, si te va el rollo natural, las probé la primera vez y están bastante buenas. Tienen varios sabores.

Como seguro te imaginas ya, el ambiente global tiene aires de rústico y dejadez. Así con toques vintage en la decoración pero también tintes modernos. Vamos, totalmente hipster, para que me entendáis. Aunque es un hipsterismo natural: las grandes ventanas de cristal hacen que entre muchísima luz, lo cual se agradece bastante, y esto se suma a algunas plantitas que le dan un toque casero y agradable en general.

Por último, dejadme que os hable del servicio. Al principio sorprende ver tanto personal en el tajo, aunque luego entiendes que es un no parar y que no pueden ser menos. Están bastante bien organizados, aunque tengas que esperar porque hay demasiada gente, una vez te toman nota es todo súper fluido y te atienden con bastante buenas formas (y esto es complicado trabajando en un ambiente tan estresante y con tanta prisa). Además, son muy atentos, si ven cosas vacías en la mesa, las recogen corriendo, te van recargando de agua, te preguntan cómo vas… Y repito, esto es complicado en un sitio tan abarrotado, pero entienden que siendo organizados es como mejor servicio ofrecen. Y esto me gusta especialmente. Que a pesar del caos que impera porque repito, si vas un sábado hay demasiada gente, hacen que la experiencia no sea caótica ni estresante en sí. Te guían bastante bien. Mensaje a los chicos: ¡no cambiéis por favor!

Entonces, llega la hora de las puntuaciones:

  • COMIDA = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • CAFÉ = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • TAMAÑO DE LOS PLATOS /PORCIONES = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • RELACIÓN CALIDAD PRECIO = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • SERVICIO = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • LO QUE NOS GASTAMOS = 2 revueltos de aguacate, 1 latte, 1 flat white = 25 €
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Hello!! You know the place we will review today? Well, it is Fumbally, one of my favourite spots at Dublin 8. And my experience here comes with a short story… You want to know it? Yes? Keep on reading then 😉

The first time we visited Fumbally was almost a year from now. A good friend of mine, knowing that I love healthy and fresh food, highly recommended me this place. So much that we met one Saturday for a brunch.

And I thank her for the discovery, because Fumbally really surprised me. First of all, because of the good quality and freshness of their food. Secondly for the portion sizes, they are huge! And last but not least, for the space itself. It is not only a eating place, they are more than that. They try to contribute with their effort in creating a better world, using organic and local food as possible, programming talks and events related to health, sustainability and growing and making your own food.

So that first time I discovered the scrambled eggs with avocado on brioche toast and I decided that Fumbally was my favorite spot at Dublin. After trying that delicious avocado, you forget the waiting time and that it is a really busy place. Nothing matters after that.

However, after that first perfect time, we went again with others friends. It was Saturday too, brunch time. But this time we got really disappointed. The waiting time was too much, the place was really packed and the food, although very tasty, was like half the size we ate the first time, having ordered the same. We couldn’t believe that, as well as our friend, the one that recommended the place in the first place.

That is why we haven’t visited Fumbally again until this weekend. We wanted to give Fumbally another try, again on a Saturday morning.

We went to Dublin 8, where it is located (next to St Patricks Cathedral, at Fumbally Lane. An area with not much eating businesses) and we had the same good feeling that the first time. It was a good start.

After waiting for more or less 5-10 minutes, we ordered our food (of course, the same scrambled eggs with avocado and ham -the original one comes with chorizo, but you can change it-) and we waited to be sat.

Let me explain first the food, before speaking about the staff. Their brunch menu is more than attractive, with homemade jams, marmalade, beverages and food like salad, hummus, etc. They serve porridge, toast, scrambled eggs with avocado, cheese or smoked ham, salads, soups or hummus. And more important than that is that they serve local and organic when they can, in an ethical and sustainable way (which I simply love).

Besides, they make their own juices and fermented beverages, like kombucha, which is really nice.

The coffee, on the other hand is 3FE. I have already written that I really like this coffee, it has a bitter taste and a creamy surface that is reaaaaally nice. I  had a flat white and it was perfect: creamy and perfectly microfoamed milk, very well integrated in a creamy coffee. Amazing.

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Take a look at this

Regarding the staff, they are really well organised, knowing the fact that the place usually is really packed on Saturday mornings. However, you don’t have to wait much once you are served and they are really attentive at all times, which is very good and difficult too in that kind of busy and trendy place.

And because of the atmosphere you can either love or hate Fumbally. It is a kind of a collaborative place, so don’t be surprised if you have to share your table with a few strangers (as the staff encourage you before sitting you, “here you are, your new friends :)”). If you are looking for a lonely and intimate coffee, Fumbally is not your place -or at least not on a Saturday morning-.

The rest of the environment is very cool. They have created a perfect synergy between a warm and cozy place and a modern and vintage one. Something like a naturally hipster atmosphere, if you can picture it. The big windows create a very bright space which is very well adorned with plants and different pieces of furniture.

All in all, Fumbally is a very nice place where you can find fresh and healthy food, good portions, nice atmosphere and really good value for money. And the most important thing is that you don’t feel overwhelmed there. Their staff make you feel comfortable and well cared, no matter how packed the place is. I totally recommend Fumbally and I can’t wait to visit them again soon!

  • FOOD = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • COFFEE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • PORTION SIZE = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • VALUE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • SERVICE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • COST = 2 scrambled eggs with avocado, 1 latte, 1 flat white = 25€
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥

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Published by

Cristina

¡Hola! Soy Cristina y soy la responsable de que este blog tenga vida. Soy una apasionada de la nutrición, de la comida de verdad, de la cocina y de la vida activa, me apasiona el fitness y todo lo que conlleva sentirse bien, por dentro y por fuera. En este espacio podrás encontrar cualquier cosa relacionada con algún aspecto de la salud, especialmente me interesa la salud de la mujer, los trastornos hormonales (hablaré bastante de tiroides, ya que yo también lo padezco), dietas, diseño de menús y otras cositas que me parezcan interesantes y que estén relacionadas con lo anterior. Por supuesto, esto es un espacio vivo. ¡Así que puedes sentirte libre de participar y comentar lo que te apetezca! Si te apetece leer algo más sobre mi, puedes echar un vistazo en el menú superior "Quién soy". Bienvenid@ a Factoría de Salud y espero que disfrutes la lectura :)

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