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Cabecita sana en cuerpito sano

 

Vamos a hablar hoy de mantener nuestra cabecita calmada y despejada.

Esto es sumamente importante. Y aunque nos han recomendado mantenernos conectadas, lo cual es de vital importancia, creo que necesitamos hacer algunos ajustes del concepto.

La sobre abundancia de información nos satura. El estar todo el día conectadas, leyendo, escuchando o viendo artículos que hablan del virus no es bueno para la salud mental.

Hace que estemos continuamente en estado de alerta y que no podamos concentrarnos en otras cosas o disfrutar de otras actividades. Es como si continuamente estuviéramos sintonizado un canal de fondo que nos impide escuchar nuestra emisora preferida.

Otra cosa que estoy viendo mucho estos días es una psicosis y una angustia brutal que nos empuja a compartir compulsivamente cada minuto de nuestra vida en el encierro, con mucha intensidad.

Un poquito too much ¿no? Te lo digo sobre todo porque cuando lleves una semana compartiendo cada minuto de tu vida por Instagram vas a encontrarte totalmente vacía. Y, en vez de estar dedicando esa energía y ese esfuerzo en ti misma, estás proyectando hacia afuera en un afán porque no te afecte que, a la larga, te va a afectar aún más.

Y ojo, no digo que a priori no esté bien refugiarte en las redes sociales. Somos seres sociales, nos han obligado a aislarnos y de alguna manera tenemos que dejar que eso salga. Si no, te vuelves loca del todo.

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Pero ojo. Una cosa es compartir en una story cómo haces una tortilla de patatas y otra, subir tus 24h de encierro de forma continua. Como si fuera un Gran Hermano. Te puede parecer una salida ahora. Pero no es algo sostenible en el tiempo.

Necesitamos bajar la intensidad. Está muy bien estar conectadas y hablar con nuestros familiares y amigos (más adelante te doy algunos consejitos para ello). Pero,

es mucho más saludable limitar la exposición a noticias y redes sociales a determinados momentos al día.

El resto del tiempo, aprovecha para hacer otras actividades que tengan tu cabecita apartada del virus por un rato. O aprovecha para no hacer nada, que también está bien.

Porque este tiempo es un tiempo valiosísimo. ¿Cuántas veces no te has dicho… Lo que yo daría por tener tiempo para X? (Sustituye X por lo que corresponda, puede ser un curso que estás posponiendo desde hace tiempo, un libro, retomar un hobby que te da pereza precisamente por falta de tiempo…).

Y sin embargo, ¿qué pasa ahora? ¿Por qué somos incapaces de sacar provecho a este tiempo que ahora tenemos? ¿Por qué me cuesta tanto concentrarme? ¿Y por qué esto me genera tanta ansiedad?

Muy fácil: estás saturada. Estás preocupada. Estás angustiada y este miedo te hace adicta a buscar más información para seguir dentro del bucle de saturación-angustia-parálisis.

Si pudiéramos parar esa dinámica… Si pudiéramos estar tranquilas para poder sacar provecho a este tiempo…

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La buena noticia es que podemos. La solución está en nuestra cabecita. Y empieza por algo tan simple como limitar las horas que pasamos conectadas perdiendo nuestro tiempo de noticia en noticia, haciendo scroll-down en los titulares. Refrescando la pestaña del gráfico de número afectados, fallecimientos y cómo aumenta la curva y luego compartiendo chorradas, porque si no, “me vuelvo loca”.

Tranquila, nos pasa a todas. Entonces, para salir de este bucle de adicción-negatividad te propongo lo siguiente, a ver qué te parece:

  • Planifica tu día de antemano y crea una rutina. Si trabajas desde casa, lleva una rutina como la que tendrías en la ofi. Levántate a la misma hora, dúchate, cámbiate de ropa, hazte el desayuno. Y luego ponte a trabajar como de normal. Eso sí, levántate cada hora aproximadamente y date un paseíto por la casa, o vete al baño, coge un vaso de agua o haz unos estiramientos. No solo seremos más productivas, sino que también mejoraremos nuestra salud. Ya sabes las consecuencias negativas de pasar mucho tiempo sentada, así que incluso si puedes trabajar un ratito de pie, mucho mejor. Si no trabajas en casa, igual, trata de levantarte a la misma hora a la que lo harías si no estuvieras en cuarentena, dúchate, prepara tu desayuno y organiza tu día. A continuación tienes algunas ideas para programar tu día.
  • Limita el tiempo que dedicas a leer las noticias sobre el coronavirus a una franja horaria del día. Por ejemplo, yo le dedico un rato al medio día. Y ya está. El resto del tiempo trato de olvidarme del virus. Y sí, llegarán mensajes por otras vías, porque todo el mundo habla de ello. Pero al menos tú no estarás buscándolo de primera mano. Y esto va a quitarte una barbaridad de estrés y te va a ayudar a concentrarte en otras cosas.
  • Destina parte de tu tiempo a tiempo de ocio. Si puede ser reduciendo el tiempo que pasas frente a una pantalla, mejor. Y me dirás, sí, pero sin salir de casa qué hago… Pues aquí van unas sugerencias:

✔ Hacer un puzzle, tocar un instrumento o jugar a un juego de mesa. Por fin llegó el día en que no has de preocuparte por el tiempo…
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✔ Leer ese libro que llevas posponiendo meses y que nunca encontrabas tiempo para él. Si te has leído ya todos los libros de tu casa, aquí tienes algunos recursos totalmente gratis (hay muchísimos más. Muchas bibliotecas tienen catálogos online que puedes ojear también):

✔ Pintar, colorear, escribir, cantar, coser… cualquier actividad que de verdad te haga disfrutar y para la que a diario no tienes tiempo. Seguro que tienes por ahí un libro de colorear muerto de risa… O puedes aprovechar para hacer manualidades, sobre todo si hay peques por la casa a los que entretener. Se me ocurre también conectar el karaoke que solo conectas en navidad, o incluso hacer un desfile de caracterización, ¡a lo “Tu cara me suena”…! Quiero vídeos si te animas, ¿eh? ?

✔ Aprender algo nuevo. De nuevo, hay muchísimos cursos online, tanto universitarios como simplemente para aprender una habilidad. Piensa en aquello que te encanta y que te gustaría mucho aprender. Quizá el coronavirus te va a dar la oportunidad de aprender a tocar la guitarra, hacer un curso de idiomas o formarte en una nueva habilidad que te sirva para el trabajo una vez todo pase. También hay muchos museos que ofrecen visitas online y  galerías que comparten exposiciones virtuales en abierto. Y si eres fan de los podcasts como yo, tienes un mundo de posibilidades interminable de información ahí. Te comparto algunos recursos:

  • Uned ofrece cursos online, podcasts, libros y muchas más cosas totalmente gratis.
  • BeChallenge. Plataforma de aprendizaje por retos. Súper interesante, échale un ojo.
  • Coursera ofrece cursos universitarios y de especialización. También ofrecen cursos profesionales, muy interesantes. Del rollo de LinkedIn learning.
  • Edx. Esta es de mis páginas preferidas. Ofrecen cursos profesionales y universitarios también, muy actualizados, especializados y gratis (pagas el certificado si lo quieres).
  • Unimooc. Cursos online para emprendedores.
  • Activate. Son cursos gratis de google en competencias digitales. Muy interesantes, puedes aprender de marketing, desarrollo de apps o comercio electrónico, entre otros.
  • Miriadax. Muchos más cursos online de temáticas variadas.
  • Y si quieres aprender idiomas, Duolingo, Busuu y varias de las webs que te he puesto arriba te pueden servir.
  • Algunos de mis podcasts preferidos: Fitness Revolucionario, con muchísima información de calidad sobre salud y fitness; Real Health Radio, este está en inglés, pero me encanta también. All Ears English, si quieres aprender y practicar inglés o éste último que descubrí hace muy poquito y con el que me parto, ¿Puedo hablar!, con Esnórquel y Perra de Satán, hablando de muchos temas actuales sin pelos en la lengua. Están en Ivoox, Spotify y Podcast Go entre otros.

✔ Hacer ejercicio. En el próximo artículo te comparto algunas sugerencias.

✔ Cocinar. Para muchas, esta cuarentena está siendo un momento ideal para mejorar sus habilidades culinarias. Quién sabe, ahora que tienes tiempo puedes intentar hacer esas recetas que te encantan, puedes animarte y hornear tu primer pan, incluso preparar tus menús de antemano y realizar lo que se conoce como “batch cooking”. Esto significa dos cosas: por un lado, vas a ser más eficiente en la cocina cocinando en lote, ya que reduces el tiempo que dedicas a ello, sobre todo si es algo que no te gusta o tienes niños/personas a tu cargo y encima trabajas desde casa.

Por otro lado, puedes aprovechar para hacer una limpieza en tu despensa. Y con ello me refiero a que revises qué tienes por ahí. Productos que vayan a caducar pronto, utilízalos para hacer alguna receta que nunca hayas preparado, busca inspiración por Internet. Quién sabe, igual descubres una receta riquísima y, de paso, reduces residuos en casa y aprovechas hasta la última gota de lo que tengas. En tiempos de crisis, todo cuenta. Echa un vistazo también a mis recetas para buscar ideas y descárgate mi libro si no lo has hecho aún, donde encontrarás un menú semanal en caso de que estés totalmente falta de imaginación.

✔ Meditar. Meditar es una de las mejores actividades que podemos empezar a practicar para reducir nuestros niveles de ansiedad y de estrés. No hace falta que inviertas 1 hora diaria para obtener beneficios (¡si te gusta y te apetece adelante!). Simplemente dedicándole 5-10 minutos al día ya vas a notar una diferencia. Un consejito: no te agobies si no te sientes segura las primeras veces. Simplemente respira y date tiempo. Los pensamientos seguirán rondándote por la cabeza y no consiste en callar esos pensamientos. Simplemente, déjalos estar, concéntrate en tu respiración y sé constante. Algunas app que te pueden ayudar en el proceso son Headspace o Calm. Algunos modelos de Fitbit también incorporan una función para que a través de la respiración puedas bajar tus niveles de estrés y ansiedad.
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✔ Yoga. Otra actividad súper beneficiosa y bastante estudiada para mejorar nuestros niveles de estrés y ansiedad. Y, además, ayuda a oxigenar nuestros músculos y a estirarnos. En esta cuarentena la mayoría de las personas vamos a estar sentadas mucho tiempo, con los perjuicios que conlleva. Por tanto, dedicar un ratito a estirarnos y mejorar la postura van a ser súper importante para reducir los dolores, contracturas y entumecimientos. A mí me gusta mucho hacer yoga online con Adriene, me encanta el perrito también. Pero vamos, hay muchos canales online gratuitos con los que te puedes iniciar. Date una vuelta por Youtube, prueba unos cuantos y quédate con la persona que mejores vibras te haga llegar.

Relacionado con lo anterior y algo que ya te he dejado caer antes, trabajar de pie. Si puedes habilitar un área de la casa para poder trabajar de pie, sería ideal. No te digo que te compres un escritorio si solo trabajas desde casa en situaciones excepcionales (si lo haces de continuo, desde luego deberías considerarlo). Pero al menos, si puedes hacer algunas llamadas de pie o algunas tareas de pie, tu salud te lo agradecerá. Personalmente tengo un escritorio que se puede subir y bajar, voy alternando tiempo sentada y de pie. Pero repito, yo paso mucho tiempo en casa estudiando y trabajando, pero si tú solo trabajas en casa de higos a brevas, concéntrate en simplemente levantarte a menudo y hacer algunas tareas de pie.

✔ Dormir. Sí, has leído bien. Dormir es fundamental no solo para desestresarnos, también para mantener en buen estado el sistema inmune. Y seguramente hayas notado estos días que te cuesta un poco más de lo normal conciliar el sueño, o que tienes un sueño menos reparador, que no te levantas descansada como antes. No es de extrañar cuando vivimos en este estado de conexión 24h, con esta ansiedad que nos genera estar expectantes a recibir otra noticia, cuando estamos continuamente pendientes del recuento de casos, del número de fallecimientos…

Estamos en estado de alerta continuamente, nuestro sistema nervioso está sobre excitado y por eso nos cuesta trabajo dormir. Además, muchas también hemos reducido el nivel de actividad física que realizábamos antes de la cuarentena, lo que hace que estemos todo el día “cargadas”, como con mucha energía que luego cuando te vas a la cama impide que te duermas. ¿Qué podemos hacer? Pues varias de las estrategias que te he explicado antes te van a ayudar:

  • Intenta no revisar el móvil 1-2 horas antes de acostarte. En su lugar, intenta crear una rutina de preparación al sueño en las horas previas a irte a la cama.
  • No tomes bebidas excitantes por la tarde, en su lugar recurre a infusiones de manzanilla u otras hierbas que te ayuden a calmarte y relajarte.
  • Haz una cena ligera temprano, de forma que la digestión no afecte al sueño tampoco.
  • Intenta estar tranquila las horas previas a acostarte y crea una rutina diaria para irte todos los días a la cama a la misma hora.
  • 1-2 horas antes de acostarte, en vez de ver la tele o estar conectada a internet, prueba a hacer unos estiramientos suaves, un poco de yoga o meditación, lee un libro o incluso hazte un auto-masaje o pide que te hagan uno si vives acompañada.
  • Y si lo que tienes es exceso de energía, ¡gástala! Entrena en casa, baila, haz algo de jardinería si tienes un jardín o un patio… intenta no pasar la mayor parte del día sentada y muévete por la casa. Estate pendiente también a los próximos días donde te compartiré estrategias para cuidar de tu cuerpo y algunos entrenamientos que puedes hacer incluso viviendo en una habitación y estando en cuarentena.

✔ Comunicarte de forma efectiva y saludable. Este punto es importantísimo también. Como te dije al principio, durante períodos de encierro es súper fundamental mantener el contacto social y no aislarse. Programa llamadas por skype o teléfono con tus compañeros de trabajo, familiares o amigos para mantener el contacto y sentir ese vínculo afectivo tan importante.

Eso sí, no te olvides de lo que te dije al principio. Haz de estos momentos, momentos de calidad. Es mejor llamar por teléfono o hacer una videoconferencia que mandar de forma automática un meme o un vídeo chorra por Whatsapp. Eso no es comunicarse y estar presente con la comunicación para con la otra persona. De hecho, si estás todo el día haciendo eso, de forma compulsiva, hasta puedes molestar. A veces, más no es mejor, y una comunicación de calidad, en la que estés de verdad interesándote por la otra persona, durante un tiempo pactado, es mejor que estar todo el día enviando chorras sin siquiera saber a quién.

Y sobre todo, no te aísles. Si necesitas hablar con alguien, pide ayuda. Es normal sentir que la situación nos supera, que no sabemos qué hacer, que la casa nos come y que nos corroe la ansiedad. Hay mucha gente que puede ayudarte, muchos recursos online a los que acudir en caso de necesidad. Yo entre ellas, si necesitas simplemente una oreja, alguien que esté ahí, cuenta conmigo. Y mantente conectada que durante los próximos días iré compartiendo contigo más cositas que pueden ayudarte a sobrellevar la cuarentena.

¡Un abrazo y hasta la próxima! Mantente ocupada y sana ❤

todas las imágenes las encontré en unsplash. La imagen de portada es de Victoria Heath, la segunda imagen es de JESHOOTS.COM, la tercera es de Kevin Ku, la cuarta es de Hans-Peter Gauster y la última es de Jared Rice.

SobreCristina

Hola, soy Cristina, apasionada de la nutrición, la vida sana, hacer deporte, cocinar y… aspirante a granjera. Esa soy yo. Y quiero ayudarte a sentirte a gusto con tu cuerpo y a comer de forma equilibrada entre medias, disfrutando el proceso. Si te apetece leer algo más sobre mi y lo que hago, puedes echar un vistazo en el menú superior "Quién soy".

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