raw vegan bar

Barritas 2.0: dátiles, cacao, almendras y un toque de esencia de naranja : Raw dates, almonds, cocoa and a pinch of orange essence bars

My most beloved orange and cocoa raw bars! Those are the second bars I make and the result is superb! I’ll need to improve the texture, but the flavor is gorgeous! Try them and let me know!

Ufff, la receta mejora y la pinta de estas barritas sí que es espectacular! Totalmente veganas, no necesitas harinas, no necesitas cocinar, no necesitas más que un robot de cocina o un procesador de alimentos para disfrutar de estas pequeñas delicias.

Venga, vamos a por ellas.

 

rawvegan
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Energy bars 2.0
Tiempo de preparación /Prep time
10 min
Tiempo total /Total time
10 min
 

Segundo intento en busca de la perfecta barrita energética. He de decir que me gusta mucho más el toque de cacao y esencia de naranja que tienen estas barritas. Volvemos a la carga con unas barritas totalmente paleo friendly, sin gluten ni azúcares añadidos, veganas y con ingredientes totalmente naturales, sin procesado... ¡Exquisitas!

Plato /Course tags: Snack
Cocina /Cuisine tags: Cruda, Fitness, Paleo, Sin azúcar añadido, Sin gluten, Vegana
Raciones /Servings: 9 barritas
Calorías /Calories: 186 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 120 g dátiles sin hueso
  • 1 taza almendras crudas sin piel
  • 3 gotas aceite esencial de naranja. Utiliza una esencia de naranja que sea comestible
  • 2 cucharadas cacao en polvo. Sin azúcar añadido, 100% cacao
  • 2 cucharadas coco deshidratado
  • 1/4 cucharadita sal
  • 1 cacito proteína en polvo. Opcional, puedes utilizar proteína en polvo sin sabor de tu preferencia (guisante, arroz, cáñamo... Si no eres vegano, también puedes usar proteína de whey)
  • 1 chorrito leche de almendras sin azúcar. También puedes añadir agua
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. Asegúrate de tener una buena batidora o procesador de alimentos. Si no tiene suficiente potencia puedes quemarla, ya que la pasta es muy pegajosa y dura.
    En primer lugar, colocas en el vaso de la batidora los dátiles y las almendras. Bates bien hasta obtener una pasta pegajosa.

  2. A continuación, añades el cacao, el coco deshidratado, la esencia de naranja, sal y proteína en polvo. Vuelves a batir.
    Si ves que queda una masa demasiado dura, añade un poquito de leche de almendras sin endulzar o simplemente un poco de agua. Justo lo necesario para que los ingredientes se mezclen, pero no te pases que la pasta debe quedar dura (no más de 1-2 cucharaditas).

  3. Una vez tienes la pasta, la colocas en una bandeja o recipiente cubierto con papel de hornear (para que no se pegue y sea más fácil luego despegarla). Cubre de nuevo con papel de hornear y, ayudándote de otra bandeja, un plato o un rodillo de cocina, ve aplastando homogéneamente la masa, hasta obtener una superficie regular de aproximadamente 1 cm de grosor. No pasa nada si no queda perfecta, al revés. A mi me gusta dejar una plancha irregular, para que se vea que son barritas caseras, nada industrial.

  4. Por último, cortas la plancha en las porciones que quieras (a mi me salieron 9 barritas bastante similares), las cubres con el papel de hornear, envuelves en film o colocas en un recipiente cerrado, y las metes en el frigorífico para que se enfríen y se vuelvan más sólidas.
    Yo las envolví en el mismo papel de hornear que utilicé para extenderlas y darles forma. Si tienes paciencia, puedes hacer unos paquetitos con el papel de hornear. Yo prefiero el papel de hornear para conservarlas que el film de plástico, Por razones hormonales y porque el papel de horno impide que las barritas suden, absorbe un poco más la humedad también, quedan como más compactas. Pero puedes envolverlas como quieras. También dentro de un tupper o container de alimentos quedarán perfectas. Eso sí, no las dejes descubiertas en el frigorífico: quedarán resecas y absorberán olores.

    raw vegan bar
Notas de la Receta /Notes

Como soy adicta al chocolate (o mejor dicho, al sabor de un buen cacao, no al dulce de azúcar con sabor a chocolate), tenía que probar a hacer unas barritas saludables, energéticas y proteicas con cacao, aunque con una base similar a las anteriores que hice (revisa mi Instagram, para ver las originales).

Para ello, me basé en una de mis barritas preferidas, Cocoa Orange Bar, de Nakd. Pensé: "si estas barritas están tan buenas con el toque de naranja, ¿por qué no van a estarlo las mías?". Y aprovechando que tenía un aceite esencial de naranja en casa (asegúrate si quieres hacerlas como yo, que el aceite esencial que tienes se pueda ingerir) me lancé a la aventura.

A diferencia de la barrita de Nakd que utilicé como inspiración, las mías no llevan pasas, solo dátiles, y añadí almendras en vez de anacardos. Además, incorporé coco rallado (que me encanta y pensé que le iría bien) y la proteína, para hacerlas algo más completas nutricionalmente (mi idea es llevarlas al curro como sustituto de comida para cuando no me da tiempo a comer nada más, o tomarlas como snack después de entrenar).

De sabor me han encantado. El toque de naranja es increíble, y va muy bien con el chocolate amargo. Sin embargo, la textura queda algo pastosa y pegajosa. Quizá para las próximas deba añadir algo más de frutos secos o coco, o añadir otros frutos secos como anacardos, más blanditos.

También es cierto que mi maquinaria no es una maquinaria profesional, por tanto, nunca alcanzaré una textura homogénea ni perfecta. De todas formas, supongo que a medida que vaya perfeccionando la receta probando con diferentes ingredientes y cantidades, la cosa cambiará. Sobre todo porque me da miedo romper la batidora si introduzco demasiado ingredientes secos y pegajosos.

Resumiendo, las barritas han sido un éxitazo de sabor y originalidad. Y cumplen totalmente con su cometido: son súper saciantes, están riquísimas y tienen un perfil nutricional muy interesante. Además de que son versátiles de llevar y comer en cualquier lado, lo cual es un extra bastante importante.

Por barrita, aportan:
186 kcal
12 g de grasas
15 g de hidratos de carbono
de los cuales, 9 g de azúcares simples
4 g de fibra
7 g de proteínas

Lo mejor: son totalmente naturales, libres de gluten, de azúcar añadido, sin procesar (totalmente comida real, de verdad), sin lácteos, veganas y paleo friendly. Una opción muy interesante para comer algo sano cuando no tenemos nada a nuestro alcance.

Ahora bien, no caigamos tampoco en abusar de este tipo de barritas (por muy basada en alimentos reales que sean). Aportan azúcar porque uno de los ingredientes principales es una fuente de azúcar natural (los dátiles) y son bastante densas calóricamente. Por tanto, si tu dieta ya es alta en azúcares, estás intentando perder peso, o necesitas controlar los hidratos de carbono, no abuses de ellas. Puedes tomarlas de forma ocasional, pero que no se conviertan en la base de tu alimentación o en una de tus comidas frecuentes.

Si eres deportista o llevas un estilo de vida activo, la cosa cambia. Puedes integrar estas barritas en tus salidas en bici, por ejemplo. Son una buena fuente de energía inmediata para aprovechar en tus rutas. También para travesías o caminatas en la montaña, como recuperación después de entrenar, o como snack saludable a lo largo del día. ¡Son mucho mejores que cualquier barrita proteica o gel, cargado de sustancias y aditivos químicos y azúcar!

 

And now in English 😉

 

raw vegan bar
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Raw vegan cacao and orange bars
Tiempo de preparación /Prep time
10 min
Tiempo total /Total time
10 min
 

Second attempt in the quest of the perfect energy bar. I have to say that I really like the touch of cacao and of orange essence that these bars have.

We are back into the game with some paleo friendly, gluten free, vegan and packed with totally natural ingredients bars.

No cooking needed and yummy!

Plato /Course tags: Snack
Cocina /Cuisine tags: Dairy free, Gluten free, Paleo, Raw, Vegan, Vegetarian
Raciones /Servings: 9 bars
Calorías /Calories: 186 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 120 g pitted dates
  • 1 cup almonds (no skin)
  • 3 drops wild orange essential oil, make sure that yours can be eaten
  • 2 tbsp raw cocoa powder, no sugar added
  • 2 tbsp shredded coconut
  • 1/2 tsp sea salt
  • 1 scoop Optional: protein powder, of your choice (pea, hemp, rice, whey...)
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. First of all, it is very important to have a good quality blender. Make sure that it is potent enough to not be broken mixing nuts (the paste that you are obtaining is a very hard and sticky one!).

    Place dates and almonds in the blender or food processor and blintz until well combined.

  2. Add cocoa, shredded coconut, wild orange essence, salt and protein powder (optional). Blend again until well combine but not smooth.

    If the paste is very hard and you can't process it well, add a squirt of your favorite milk or water, and keep on blending. Be careful that you are not getting a liquid paste, the dough should be hard and sticky.

  3. Line the base of a tray or a kitchen board with baking-paper and tip in the mixture. Cover the mixture with another foil of paper and, with the help of a rolling pin, another tray or a plate, squash the mixture. You want to get a regular, even surface, of approximately 1 cm thick. It doesn't need to be perfectly even, I like it to look like a handmade bar, with different sizes and thickness.

  4. Finally, you can chill the dough before cutting it or directly divide it into 9 large bars or 18 small square, as desired. Wrap and chill for at least an hour (or overnight if possible). 

Notas de la Receta /Notes

As I am a chocolate addict (well, not all kinds of chocolate! I really enjoy a good quality one, with a high percentage of cocoa on it, not a sweet with chocolate flavor!), I needed to try to create a healthy bar, just like my first ones, but with a cocoa touch.

For that, I based myself in one of my favorites bars ever, Cocoa Orange bar, by Nakd. I thought, "If these bars are sooo good with an orange touch, why mines should not?". And using a wild orange essential oil that I had at home (make sure that your essential oil can be eaten), I got down to work!

Unlike Nakd bar that I used as an inspiration, mine doesn't contain raisins, just dates, and I added almonds instead of cashew nuts. In addition, I added shredded coconut (which I love and thought would go well) and unflavored protein powder (you can do the same bars without any protein, is up to you!), to make them somewhat more nutritious and complete (the idea is to take them to work or the gym, and have them as a healthy snack or a breakfast on the go).

I am delighted with their flavor. The orange touch is amazing and matches perfectly cocoa's bitterness. However, the texture is somewhat doughy and sticky. Perhaps next time I should add more nuts (like cashews) or more coconut.

It is also true that my kitchen equipment is not professional, therefore, I will never achieve an homogeneous or perfect texture. Anyways, I guess as the recipe is perfected by testing different ingredients and quantities, things will change.

In short, these bars are a success of taste and boldness. And they totally achieve what I was looking for: they are very satiating, delicious and nutritionally complete.

Per bar, they provide:
186 kcal
12 g of fats
15 g of carbohydrates, of which sugars 9g
4 g of fiber
7 g of protein

The best part: they are totally natural, gluten free, paleo, vegan (if not using Whey protein), dairy free and raw. A very interesting option to eat something healthy on the go. 

You can keep them in the fridge for several weeks or in the freezer for up to 3 months. You can eat them directly from the fridge or freezer, but they'll be chewy. If you prefer them to be more soft and paste-like, eat them at room-temperature. They are fine in a lunchbox or backpack all day.

Now, let's clarify something. Despite the fact that these bars are based on real food, we shouldn't abuse eating them in large amounts. They provide sugars and are a dense source of calories. Therefore, if your diet is already high in sugars, you are trying to loose weight, or you need to control carbohydrates, do not overeat them. You can eat one bar from time to time, that's alright, they are healthy and natural, but they can't become the basis of your diet or one of your frequent meals.

If you are an athlete or have a very active lifestyle, things change. You can carry these bars in your walking routes or cycling tours, for example. They are a good source of immediate energy to take advantage of on your long days. They work also very well as a recovery snack after training or through the day when on a hurry. Definitely, they are much better that any commercial protein bar or gel, loaded with loads of chemical and additives!

 

buckwheat cod bake

What can I do with this amazing pesto? An incredibly tasty cod and buckwheat bake!: Delicioso pastel de trigo sarraceno y bacalao

Tenía que darme prisa si quería hacer algo más con el pesto vegano, parar de comérnoslo a cucharadas o con palitos de apio era complicado… Así que, corriendo, me lancé a la cocina al día siguiente, dispuesta a crear algo… diferente…

A ver, tengo bacalao y quiero probar algo nuevo en mi dieta. Ya sabes que no suelo comer cereales ni granos, pero después de estudiar bastante el trigo sarraceno, he decidido darle una oportunidad.

Considerado más una semilla que un grano o un cereal (de hecho, aunque no te lo creas, ¡es de la familia del ruibarbo!), el trigo sarraceno es rico en fibra, proteínas y minerales, como el manganeso, magnesio o fósforo.

Se cocina como cualquier otro cereal, lo puedes dejar en remojo durante la noche y, al día siguiente, lo escurres bien y cueces en agua hirviendo o caldo (dos partes de líquido por cada parte de trigo sarraceno).

¡Manos a la obra!

buckwheat cod bake
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Pastel de trigo sarraceno y bacalao
Tiempo de preparación /Prep time
20 min
Tiempo de cocción /Cook time
20 min
Tiempo total /Total time
40 min
 

Una receta que te sorprenderá. Con un toque delicado y sutil, el bacalao combina perfectamente con la textura del trigo sarraceno. La cobertura de pesto y queso feta queda sublime, creando una mezcla de sabores total en un plato súper nutritivo y delicioso.

Plato /Course tags: Plato principal, Único
Cocina /Cuisine tags: Mediterránea
Raciones /Servings: 2 personas
Calorías /Calories: 566 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 1 taza trigo sarraceno, escurrido tras toda la noche en remojo
  • 2 filetes bacalao, sin espinas y limpios, unos 200 gramos
  • 1 puerro la parte blanca
  • 1/2 cebolla
  • 1 calabacín
  • 1 cda aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 taza pesto vegano
  • 50 gr queso feta
  • 30 gr almendras molidas
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. En primer lugar, cocemos el trigo sarraceno si no lo tenemos previamente cocido. Simplemente colocamos en una olla dos partes de agua por cada parte de trigo sarraceno, escurrimos del remojo de toda la noche y dejamos cocer a fuego medio unos 20 minutos, o lo que indique el fabricante. Escurrimos del agua de cocción y reservamos.

  2. Por otro lado, pelamos y cortamos las verduras en brunnoise (cuadraditos muy pequeños). Precalentamos el horno a 180-190ºC.

  3. En una sartén, calentamos el aceite y añadimos las verduras. Dejamos rehogar unos minutos.

  4. Cuando las verduras estén tiernas, añadimos el bacalao (yo no lo troceé de antemano, sino que lo fui desmenuzando a medida que se cocinaba junto al resto de verduras).

  5. Cuando el pescado esté listo e integrado con las verduras, añadimos el trigo sarraceno, cocinando unos minutos para que todo quede bien mezclado.

  6. En un bol, desmenuzamos el queso feta y mezclamos con el pesto vegano y las almendras molidas (puedes molerlas tú o directamente comprarlas ya molidas).

  7. Coloca la mezcla de pescado y trigo sarraceno en una fuente o bol de vidrio o silicona, apto para horno. Esparce bien por encima la mezcla de pesto y queso, cubriendo perfectamente la superficie del pastel.

  8. Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que la superficie del pastel quede doradita.

  9. Saca del horno, deja reposar y enfriar unos minutos y sirve. ¡A disfrutar!

Notas de la Receta /Notes

Me encanta inventarme recetas aprovechando sobras o ingredientes que tengo por casa y que necesito utilizar.

Así nació este pastel de bacalao. Tenía dos filetes de bacalao que no me apetecía preparar como siempre, mi magnífico pesto vegano recién preparadito ayer y un paquete de trigo sarraceno, deseosa de abrirlo y probarlo. Primero lo visualicé en mi cabeza e, inmediatamente, me puse manos a la obra.

El resultado es, de verdad, digno de probar. Resulta un pastel diferente, con sabores bastante suaves y de textura muy atractiva. ¡El toque del pesto y el queso feta derretidos por igual es sublime! ¡Se me hace la boca agua de nuevo de solo pensarlo!

Además, es fácil de comer, muy digestivo y rico en proteínas y nutrientes. Constituye un plato único bastante completo y saciante (aporta bastante fibra y un buen puñado de grasas saludables). De hecho, te quedas bastante bien con una porción, no necesitas nada más.

Desde luego, la primera experiencia con el trigo sarraceno ha sido muy positiva. Me ha saciado, me ha sorprendido su sabor (es suave y de textura muy agradable) y, lo más importante, ¡me ha sentado perfectamete! Ninguna molestia intestinal, nada de inflamación, cero malestar.

Sin duda, una nueva adición a mi cocina. 

Valor nutricional por porción:

566 kcal
34 g de hidratos de carbono (3 g azúcar)
35 g de grasas
31 g de proteínas
6 g de fibra

 

buckwheat cod bake
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Buckwheat and cod bake
Tiempo de preparación /Prep time
20 min
Tiempo de cocción /Cook time
20 min
Tiempo total /Total time
40 min
 

A different recipe that will surprise you for sure. With a delicate and subtle touch, the cod perfectly combines with the texture that the buckwheat provides.

The feta cheese and vegan pesto topping is simply the best! It creates a sublime mix of flavors in a very healthy, delicious and whole dish. 

Plato /Course tags: First, Unique
Cocina /Cuisine tags: Fusion, Mediterranean
Raciones /Servings: 2 servings
Calorías /Calories: 566 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 1 cup buckwheat, soaked all night
  • 2 filets fresh cod, ready to eat
  • 1 leek, the white part, finely chopped
  • 1/2 onion finely chopped
  • 1 zucchini finely chopped
  • 1 tbsp extra virgin olive oil
  • 1/2 cup homemade vegan pesto, take a look at the recipe!
  • 50 g feta cheese, crumbled
  • 30 g ground almonds
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. In a pot with hot water, place buckwheat after draining it (two parts of water per one part of buckwheat). Simmer for 20 minutes or until tender (follow the guidelines in the package), drain it and save.

  2. In a saucepan with warm olive oil, add the veggies, finely chopped. Cook for a few minutes. Preheat the oven to 180-190 ºC.

  3. After 5-8 minutes, once the vegges are tender, add the cod (I didn't chop it in advance, I broke it while I was cooking it with the rest of the ingredients).

  4. Once the fish is ready, completely mixed with the veggies, add the buckwheat, stirring well and cook everything well for another 5 minutes.

  5. Apart, in a bowl, mix pesto, ground almonds and feta cheese well. I ground them myself, but you can also buy them directly ground.

  6. Place the cooked buckwheat and cod mix into an oven resistant container (greased with a tiny bit of olive oil). Spread the pesto mix well on top of the surface and place it in the oven. Cook for another 20 minutes, or until the surface of the bake turns golden.

  7. Remove the container from the oven, leave it to sit for a few minutes and serve, still warm. Enjoy!

Notas de la Receta /Notes

I needed to be fast if I wanted to do something else with my homemade amazing vegan pesto, than eating it by the spoonful!

So I went quickly to the kitchen, ready to create something... different!

I had cod in the fridge and, as you know, I am not very prone to eat grains with my IBS. However, after studying a lot about buckwheat, I decided to give it a try.

Considered more a plant seed than a grain, buckwheat is rich in fiber, proteins and minerals, such as manganese, magnesium or phosphorus. You can cook it like any other grain: soak it all night and the day after, rinse it and drain it and cook in two parts of hot water per part of buckwheat. Let's do this!

The result is amazing. Really, you need to believe me and give it a try! It is a completely different bake, very delicate and smooth in flavor, nothing strong, and with an attractive texture. The salty touch of the melted pesto and feta cheese, all together is... indescribable! Thinking about it makes my mouth water again!

Moreover, the plate is very nutritious, rich in protein, vitamins and minerals. Another important thing is that it is a very digestible, despite it contains loads of fiber and healthy fats! That makes the dish very fulfilling as well! You won't need more than one portion, unless you are a greedy one! XD

All in all, my first experience with buckwheat has been very positive. It is a very tasty and satisfying food, very digestible and packed with nutrients! No doubts! A new addition to my kitchen!

Nutritional value per portion:

566 calories
34 g carbohydrates (3 g sugars)
35 g fats
31 g proteins
6 g fiber

Conclusiones: Dieta baja en hidratos de carbono

Se acabó. Cuatro semanas de dieta baja en hidratos de carbono y algún que otro ayuno han dado para muchas conclusiones. Así que vamos al lío, sin miramientos hoy.

En primer lugar, vamos a recordar qué es una dieta baja en hidratos de carbono. Básicamente, como el nombre sugiere, consiste en restringir los alimentos con alto contenido en hidratos de carbono (azúcares y almidones, como panes, pasta, etc.). Y consumir, por contra, alimentos “de verdad” (naturales, frescos y reales, no alimentos procesados, empaquetados o preparados) ricos en grasas, proteínas y verduras, como carnes, pescados, huevos y todo tipo de vegetales con bajo contenido en azúcares.

dieta baja en hidratos de carbono

Algunas de las ventajas de este tipo de dieta es que es muy saciante (he comido hasta sentirme saciada, lo cual ocurría con mucha menos cantidad de alimentos que si llevara una dieta más rica en hidratos. Además, necesitaba menos comidas al día, puesto que me sentía increíblemente llena de una comida a la otra) y densa nutricionalmente, por tanto, no necesitarás estar contando calorías y pesando alimentos. Suponiendo por supuesto que esté bien hecha (y aquí no voy a entrar porque si no el post se haría larguísimo. No quiero defender un tipo de dieta u otro. Ni que como locos os pongáis todos a hacer una dieta lowcarb y dejéis de comer hidratos. Esto consiste en hacer un análisis de la repercusión que este tipo de dieta ha tenido en mi organismo durante un cierto período de tiempo. Quiero dejar bien claro que si te sometes a este tipo de dieta es bajo tu responsabilidad. Cada dieta tiene sus riesgos y bajo determinadas situaciones estos pueden agravarse. Además, cada persona es un mundo, con necesidades y situaciones diferentes. Lo que a mi me funciona puede que no te funcione a ti, o incluso peor, te afecte negativamente. Ponte en contacto con algún profesional de confianza para que personalice y adapte la dieta a tus necesidades y a tu situación. Eso es lo más importante).

Este tipo de dieta se emplea para la pérdida de peso, especialmente en pacientes con muy poca resistencia a la insulina. También para personas adictas al azúcar, personas pre-diabéticas o con síndrome metabólico, para deportistas en época de definición, etc. Con resultados muy favorables.

Sin embargo, hay personas con situaciones especiales que no deberían someterse a una dieta lowcarb sin supervisión (o con modificaciones importantes), por ejemplo pacientes diabéticos medicados, hipertensos, personas con anorexia, madres lactantes y embarazadas o personas con problemas de tiroides. Otras personas que tengan un peso correcto o quieran aumentar de peso o masa muscular, pueden seguir una dieta baja en hidratos libre o simplemente cortar con los hidratos de carbono procesados, beneficiándose igualmente de este tipo de dieta.

Ahora bien, restringir los hidratos de carbono no tiene porqué significar eliminarlos totalmente de nuestra dieta. Según nuestros objetivos y la cantidad de ellos que incluyamos tendremos diferentes clasificaciones.

  • Dieta moderada en hidratos de carbono: entre 30-50 g al día.
  • Dieta baja en hidratos de carbono liberal: entre 50 y 100 g de hidratos de carbono al día (el límite superior se va tanteando, en función del ejercicio físico -en dietas para deportistas- o la tolerancia personal a los hidratos-).
  • Dieta baja en hidratos de carbono estricta (o cetogénica): entre 0 y 20 g de hidratos de carbono al día. Esta dieta da para otro post, así que si te interesa que hable de ella, déjame un comentario por ahí abajo y lo tengo en cuenta para próximos artículos 😉

Otro concepto interesante a tener en cuenta en este tipo de dieta es el cálculo de los hidratos de carbono. Siempre se refiere a hidratos netos, es decir, al total de los hidratos de carbono diarios descontando la fibra (HC NETOS = TOTAL HC DÍA – FIBRA TOTAL DÍA).

Hasta aquí la teoría. Voy a hablarte ahora de cómo me he sentido a lo largo de estos 30 días comiendo de esta forma.

Lo primero es recalcar que se me ha hecho especialmente difícil restrigir los hidratos sin estar contando y pesando alimentos (en ningún momento quería complicarlo hasta ese extremo, lo he hecho todo “a ojo”). En el momento en que metes una manzana o te tomas un plátano después de entrenar, se descolocan los números y acabas pasándote. Y bueno, aunque no me preocupa demasiado haber oscilado entre una dieta moderada en hidratos y una liberal, sí que me hubiera gustado haberme mantenido en una ingesta menor de hidratos.

Otra historia es determinar la cantidad de carbohidratos que necesitas para estar bien, para encontrarte bien. Al principio no lo pasé demasiado bien, me sentía bastante cansada y decaída. Sentía bastantes molestias digestivas, me costaba levantarme de la cama por la mañana, estaba triste y entrenar me suponía un mundo.

Si bien es cierto que no he estado en mi mejor momento en cuanto a estrés y estado emocional, la comida obviamente juega un papel primordial. Seguro que si me hubiera encontrado en un momento más tranquilo de mi vida, el cansancio y el malestar hubieran sido menores y podría haber extraído otras conclusiones de la repercusión de este tipo de alimentación durante el mes.

En cuanto a estado físico, tampoco he estado muy allá. Muchas contracturas y dolores musculares que, sumados al cansancio, han hecho que el nivel de actividad física decaiga o sea de poca calidad.

Si me refiero a la dieta en sí, la verdad es que lo que más me ha sorprendido ha sido que me he sentido súper satisfecha la mayor parte del tiempo. Hasta el punto de no necesitar más de 2 comidas al día. Literalmente, me he sentido llena y con cero pensamientos en comer. A veces echaba de menos algo de hidratos, algo dulce, pero el hecho de pensar en comida me quitaba las ganas.

Quiero recalcar también que no he comido alimentos procesados, precocinados, etc. Solo he comido alimentos reales, comida de verdad: muchos huevos de animales criados en libertad, carne orgánica (sobre todo pollo y ternera), pescado (más azul que blanco), quesos muy curados y lácteos orgánicos enteros, aguacates, verduras de hoja verde (espinacas, kale, rúcola…), alguna que otra fruta y verdura, algún tubérculo -sobre todo batata y chirivía-… y bastantes semillas y frutos secos.

Si recuerdas, he hecho algún que otro ayuno estos días también. Uno de ellos de 24 horas.

Respecto al ayuno, tengo sentimientos contrapuestos.

Por un lado, he leído mucho sobre sus beneficios y las ventajas de practicarlo (enlaces y estudios al final), especialmente en hombres. Por otro, mi propia experiencia con los ayunos y lo que he leído con respecto a salud femenina, hace que no llegue a parecerme una estrategia imprescindible (sobre todo cuando hay problemas hormonales o autoinmunes de fondo). Habrá personas -especialmente hombres- a las cuales les puede funcionar a la perfección (para la pérdida de grasa, estabilización de los niveles de glucosa, reseteo del sistema digestivo, etc.), pero para otras, entre las que me cuento, el ayuno no es lo que mejor nos sienta (sobre todo mujeres con problemas hormonales, personas con altos niveles de estrés, personas con hipoglucemia, etc.).

De hecho, hay mujeres encuentran demasiado estresante el ayuno. Van cargándose de ansiedad durante el mismo y, en el momento en que lo rompen, descontrolan y acaban comiendo alimentos no saludables, bajo el pretexto de que “pueden permitírselo, porque han hecho un sacrificio”.

dieta baja en hidratos de carbono
Cuidadín con los atracones

En otros casos, el ayuno puede ser un arma de doble filo cuando de fondo se enmascara un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). Si utilizas el ayuno como una técnica de omisión de alimentos y luego te “das el homenaje” en el momento en que lo rompes, seguido de los sentimientos de culpa típicos como “no lo he hecho bien, no puedo controlar estos atracones…” y decides de nuevo emprender el ayuno para compensar, en ese caso, hay un trastorno de la conducta alimentaria que hay que identificar en primer lugar, ya que no se está utilizando el ayuno como una estrategia saludable.

Entonces, no se trata de extrapolarlo y verlo en términos binarios, ni derivar en esos comportamientos saboteadores y dañinos, que nos hacen no disfrutar del camino. Se trata de dar un descanso al organismo. De aprender de ese lapso, de escuchar a nuestro cuerpo, de atender a sus señales, de crecer con el ayuno y con las ventajas que aporta.

No obstante, a mi me gusta escuchar a mi cuerpo (¡quizá dedico demasiado tiempo para ello!). Es obvio que un período de ayuno, de reposo para el sistema digestivo, tiene consecuencias espectaculares y muy favorables para la salud, facilitando la autofagia, el reseteo del sistema digestivo, la mejora del perfil lipídico, etc. Sin embargo, abusar del ayuno porque hemos oído que promueve la pérdida de peso, puede no ser lo mejor. Primero, porque igual estamos descuidando el resto de nuestra dieta si no entendemos los beneficios que aporta realizarlo correctamente y compensando el resto de tomas. Segundo, porque lo podemos utilizar como esa estrategia de “evasión-sacrificio” seguida de “compensación-premio” que te acabo de ilustrar. Es decir, pensar que el ayuno es la herramienta mágica que nos va a hacer perder peso a cambio de un pequeño sacrificio: nos obligamos a ayunar cada día y, en la hora de la siguiente comida, nos hartamos de comer de todo, bajo el pretexto de que me lo merezco y no pasa nada, estoy en déficit calórico por mucho que coma.

No consiste en privarse de alimentos durante un período de tiempo y luego hatarse. Consiste en buscar un equilibrio y cuidar nuestro cuerpo. El ayuno tiene ventajas, pero tienes que estar preparada para ello y tienes que escuchar cómo responde tu cuerpo.

Por tanto, desde aquí no me voy a poner como loca a pregonar que todos ayunemos, porque no me parece ético ni seguro. Especialmente me preocupa el tema de los ayunos intermitentes, que están tan de moda últimamente y que en mi opinión, se nos está yendo de las manos.

Es cierto que un ayuno puede ayudarnos a quemar grasa, como he dicho antes. Pero esto tiene sus matices. Para que sea efectivo, hay que estudiar el caso, ver niveles de estrés (al final el ayuno es una situación estresante. Y cuando la persona está sometida a unos niveles de estrés elevados, puede ocurrir la situación contraria, que sobrecarguemos el sistema nervioso y acabemos almacenando más grasa), estudiar los patrones de ayuno realizados (si todos los días ayunas, tu cuerpo, que es muy inteligente, sabe qué es lo que le toca. Y si lo que quieres es perfilar y definir esos últimos puntitos de grasa localizada, la más difícil, tendrás que someter a tu cuerpo a estímulos diferentes, si no, el cuerpo se acostumbra y acaba estancándose, independientemente si haces ayuno o no), sexo y estado hormonal de la persona (en mujeres hipotiroideas, por ejemplo, no es la mejor opción), etc.

Mi recomendación: si no estás pasando por una situación estresante y no tienes ningún problema de hipoglucemia, puedes probar cómo responde tu cuerpo al ayuno. Empieza por un esquema tipo 16/8, 14/10 o 12/12, donde durante 16, 14 o 12 horas estarías sin comer nada (solo bebes agua, caldos o infusiones sin azucarar) y, en las 8, 10 o 12 horas restantes, introduces tu ingesta calórica diaria. Es decir, no consiste en reducir la cantidad de comida/calorías que comes a diario, sino en redistribuirlas a lo largo del día. Puedes hacer esto un par de veces o tres al mes.
Si te sientes bien, puedes ir probando otras estrategias, como el ayuno de 20 o 24 horas. Obviamente no para realizarlo a diario, pero sí una o dos veces al mes, ¡o como te vaya apeteciendo! Cada cuerpo es un mundo y responde de manera diferente a los estímulos. Eso sí, con cabeza, por favor. Si llevas un estilo de vida muy activo, quizá un ayuno 24 horas cada semana no sea la mejor estrategia a seguir. Elige días de poca actividad física, días en los que estés tranquila, y ve probando cómo te sientes.

Resumiendo, que me enrollo: escogí para mis días de ayuno días de baja actividad física o días en los que mi intestino irritable me estaba molestando especialmente (buscando la perspectiva terapéutica del ayuno). Me permití beber agua e infusiones a placer y no sentí en ningún momento un hambre brutal ni decaimiento. Todo lo contrario, me sentí bien, no tuve mayores problemas por estar un día entero sin comer, y ese es el aprendizaje que extraigo de la experiencia. Al final, todo está en nuestra cabeza, y si estás durante el día entretenida haciendo otras cosas, literalmente, ni te acuerdas de comer (¡o al menos yo no me acordé!).

Y enlazando con el tema mental, quiero acabar las conclusiones hablando del conteo de hidratos de carbono. Otro tema un poco peliagudo.

Para nada soy una persona que cuente calorías o recomiende en mi práctica a mis clientes/pacientes que cuenten sus calorías. Dicho esto, he de decir que es un verdader rollo y suplicio estar continuamente introduciendo en la aplicación lo que has comido para ver si te has pasado con los macros y las calorías. Es una verdadera ida de olla, si me permitís la expresión.

Y lo uno con lo anterior de la delgada línea que existe entre un TCA y una pauta demasiado estricta o llevada al extremo. A veces no nos damos cuenta y, especialmente en personas muy perfeccionistas y/o calculadoras, esta situación se puede ir de las manos. Para mí, que estoy muy acostumbrada a controlar y hacer cálculos mentales de pesos y raciones, fue un auténtico fastidio estar limitándome de esa forma. Por tanto, para alguien un poco más sensibilizado con el tema, puede suponer una situación un poco delicada. Ya que es fácil dejarse llevar y acabar obsesionándonos con la comida, con la cantidad que hemos comido, con lo que nos falta o nos sobra. Y eso no es sano tampoco. Es una carga más de estrés y complicación que, puntualmente, para valorar la dieta no tiene por qué suponer algo negativo, más bien lo contrario (podemos valorar si nos estamos alejando o no de nuestros objetivos). Pero si se alarga en el tiempo y se convierte en nuestro pan de cada día, sí que puede implicar más limitaciones y complicaciones que beneficios.

Y dicho esto, acabo el post ya, ¡que me ha salido demasiado largo! ¡La dieta lowcarb ha sido interesante, muchas puntualizaciones que comentar!

Antes de despedirme, te dejo los estudios y enlaces interesantes sobre el tema, para que puedas seguir profundizando si te interesa la corriente lowcarb y todo lo que hemos hablado hoy.

  • En este estudio podemos ver cómo el ayuno (en humanos) parece mejorar marcadores de salud (obesidad, marcadores de enfermedad cardiovascular o diabetes). Concluye que necesitamos más evidencia para poder prescribirlo como medida dietética en la práctica habitual.
  • El ayuno disminuye la inflamación, reduce los niveles de triglicéridos, mejora el perfil lipídico en general y promueve la pérdida de peso sin poner en riesgo la masa muscular (estudio, estudio, estudio, estudio, estudio, estudio).
  • El ayuno también mejora la autofagia, resultando beneficioso para regenerar todas las células del sistema digestivo y neuronal (estudio, estudio).
  • Relacionado con la diabetes, el ayuno mejora la sensibilidad a la insulina. Además, en diabéticos un patrón de distribución de comidas menos frecuente ayuda a controlar la glucemia y los problemas metabólicos derivados (estudio, estudio, estudio).
  • Sin embargo, en este otro se relaciona el ayuno con un menor riesgo de padecer cáncer a lo largo de la vida o, en general, de aumentar la esperanza de vida (estudio, estudio).
  • En este estudio se observa como el ayuno disminuye los niveles de IGF-1 y PKA (promotores de la proliferación celular), relacionado, por tanto, con la proliferación de tumores y el desarrollo de células cancerígenas. Como apuntan también este estudio, este, este o este.
  • Hablando de cáncer, se ha encontrado evidencia a favor del uso del ayuno para contrarrestar e daño de la quimioterapia y aumentar su efectividad (estudio, estudio, estudio).
  • En este post de Fitness Revolucionario (muy bueno, por cierto), Marcos Vázquez hace un análisis pormenorizado del ayuno intermitente.
  • Y en este otro, habla sobre las dietas bajas en carbohidratos.
  • Diet Doctor es la web de un médico sueco, Andreas Eenfeldt, quién tras años de tratar a sus pacientes según el protocolo convencional (fármacos y medicación) y ver que no mejoraban su salud, decidió empezar un experimento de dieta baja en carbohidratos y ver cómo respondían, sobre todo enfocado en personas obesas, con problemas metabólicos o enfermedad cardíaca. Los resultados fueron increíbles y supusieron el lanzamiento de la web, como un sitio donde encontrar información sobre la dieta lowcarb, protocolos, apoyo y crear comunidad. Merece mucho la pena, muy divulgativa y minuciosa. Y basada en evidencia científica (lo más importante). Lo malo, está en inglés.
  • En esta series de artículos se detallan las estrategias para el ayuno en el caso de mujeres (están en inglés, pero contienen información y enlaces a estudios muuuuuuuuuy muuuuuuuuuy interesantes). Como hemos comentado, los mayores riesgos de un ayuno mal planificado en mujeres serían los desórdenes hormonales y problemas con la fertilidad (artículo, artículo, artículo, artículo, artículo).
  • Y por último, algunos otros artículos que remarcan los riesgos del ayuno, especialmente en mujeres (también en inglés, pero con información igual de valiosa),o estudios que no encuentran resultados positivos en mujeres (artículo, artículo, artículo, artículoestudio).

Próximo mes: dieta paleo. Una de mis preferidas. Veremos si consigo mi objetivo, cómo responde mi cuerpo a un estilo de alimentación evolutivo y cómo evoluciona mi salud, a ver si puedo entrenar con intensidad de nuevo, después de tantos parones! Gracias por leer y, como siempre, si te ha gustado el artículo y crees que puede ayudar a alguien, compártelo en tus redes sociales con toda la confianza del mundo :D!

¡Hasta la próxima!

 

 

 

 

pesto

Homemade vegan pesto: Pesto vegano… ¡Exquisito!

¡Por fin la receta de pesto que siempre has buscado! 100% vegano, sin frutos secos ni lácteos, solo vegetales y… ¿lo mejor? Todo caserito (si tienes tus propias plantas, mejor que mejor) y con alimentos de verdad, sin cosas raras añadidas y sin dejarte el sueldo por el camino.

pesto
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Mi pesto vegano
Tiempo de preparación /Prep time
1 min
Tiempo total /Total time
1 min
 

Una receta diferente, sin frutos secos ni lácteos pero ¡con un sabor inigualable! Una textura perfecta, cremosa y perfectamente untable y, lo mejor, 100% casero y sin cosas raras añadidas.

Salen unos 150-200 gramos de pesto, para el cálculo he supuesto 4 raciones.

Plato /Course tags: Aperitivo
Cocina /Cuisine tags: Mediterránea, Vegana
Raciones /Servings: 4 porciones
Calorías /Calories: 164 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 1 taza albahaca fresca
  • 1/2 taza perejil fresco
  • 2 tazas hojas de espinacas
  • 100 gramos tomates secos en aceite si es un buen aceite, puedes incorporarlo a la receta, si no, escurre los tomates y añade el aceite aparte
  • 50 ml aceite de girasol u oliva orgánicos o virgen extra
  • 3 dientes ajo si te gusta menos picante, añade solo 2
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. En primer lugar, ¡recolectamos los ingredientes! Si tienes macetas de perejil y albahaca procúrate una taza de hojas de albahaca y media de perejil fresco. Lávalos bien e introduce en el vaso de la batidora (yo utilizo una batidora de vaso).

    pesto
  2. Lava las espinacas y añádelas igualmente al vaso de la batidora, junto a los dientes de ajo, los tomates secos y el aceite escogido.

    pesto
  3. Bate durante 1 minuto, hasta que todos los ingredientes queden bien mezclados.

  4. Rectifica el punto de sal y... ¡A comer!

Notas de la Receta /Notes

Llevaba mucho tiempo queriendo hacer mi propio pesto vegano. El hecho de trabajar en una tienda de productos saludables y suplementos, en la que prácticamente el 80% de nuestro stock es vegetariano o vegano, también me ha incitado a ello. 

Aunque no soy vegetariana ni vegana, baso mi alimentación en productos vegetales (que además, me encantan y disfruto comiendo) y me apetecía hacer mi propio pesto sin añadiduras raras ni texturas extrañas. He probado algún pesto vegano y la verdad es que no han sido lo que esperaba: parece que hay mucho revuelo alrededor de la comida vegana y se están aprovechando de ello, creando muchas veces productos mucho más procesados que sus versiones tradicionales y con un precio mucho más elevado.

Ya estaba un poco harta de esta historia: si quiero un buen pesto, tengo que preparar el bolsillo (la tarrina me sale alrededor de 5€) y suele incluir lácteos o frutos secos (o ambos). Si quiero un pesto vegano, sin nada más que hierbas y aceite, el precio se dispara aún más y el resultado, hoy por hoy, aún no me ha satisfecho (alguno que he probado, con un sabor medio decente, incluía fibras de bambú y cosas del estilo para dar un poco de textura y alargar la vida útil. Nada comparable con el sabor de éste y la vida útil del mismo: en el frigo aguanta perfectamente unos 4-5 días, bien tapado).

Y como es una receta que en casa nos encanta (y no tenemos ganas de dejarnos el sueldo en pesto comprado), decidí comprarme un par de macetitas para solucionar el problema y matar dos pájaros de un tiro: cultivar yo misma la materia prima y asegurarme ingredientes de calidad y, por otra, tener siempre disponible ingredientes (¡procurando no pelar la maceta la primera vez y quedarme sin nada más!). Además, hay otra ventaja añadida: ¡la propia maceta combate mi adicción al pesto! ¡Mientras se reconstituye y empiezan a brotar hojitas nuevas, prometo no comprar otro pesto! ¡Así la espera merece mucho más la pena! 🙂

Sin embargo, he querido darle un toque diferente, ya que siempre he hecho pesto con albahaca, aceite y ajo ¿por qué no añadir unos tomates secos a la mezcla, unas espinacas, incluso un poco de perejil? ¡Le dan una textura espectacular y un sabor súper interesante! Y de esta forma, me mantengo en mi cabezonería de no emplear frutos secos ni lácteos. Y te digo una cosa, ni falta hacen.

El resultado es un aperitivo espectacular, cargado de sabor, saludable, saciante y con el que sorprenderás, tanto para preparar una cenita romántica o con amigos, o simplemente para auto-darte un caprichito de vez en cuando. ¿Por qué no? Venga, pruébalo y me cuentas.

Queda ideal con palitos de apio, para acompañar platos de carne o pescado, con tortitas... 

Y en cuanto a nutrición, es un alimento bastante completo y rico en vitamina A, K y C, así como en fibra. Destaca también el aporte de hierro, calcio y magnesio.

Personalmente, ¡me encanta acompañar casi todo con un buen pesto! A los chips de chirivía al horno, por ejemplo, este pesto le queda genial. Y he preparado un pastel de bacalao con trigo sarraceno al horno y calabacín, con costra de pesto, feta y almendras ¡que no te quiero contar! Pondré la receta en breve, para que puedas aprovechar los sobrantes de pesto (si es que te quedan).

Y un consejo, si lo dejas reposar un día en la nevera tapado, ¡al otro día está mucho más rico!

Espero que te guste la receta, que la pruebes y me cuentes qué tal. Y sobre todo, que podamos difundir el mensaje de la sostenibilidad y el consumo de alimentos de verdad, alimentos reales. Solo lleva un par de minutos preparar esta receta y, créeme, el sabor no se parece ni de lejos al pesto del súper. A la larga, tu salud te lo agradecerá y también tu bolsillo! Por menos de 5€ tienes las dos plantas orgánicas en casa, que dan para muuuuuucho más de un pesto. ¡No hay excusas! 

pesto
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Vegan pesto
Tiempo de preparación /Prep time
1 min
Tiempo total /Total time
1 min
 

A different recipe, without nuts and dairy but with an amazing flavour! Perfect texture, creamy and spreadable. And the best part is that it is 100% homemade, without unknown additives or strange things!
You will get around 150-200 g of pesto, with the amounts of ingredients specified. For the nutrient calculus, I have considered 4 portions of 50 g approximately. 

Plato /Course tags: Starter
Cocina /Cuisine tags: Mediterranean, Vegan
Raciones /Servings: 4 portions
Calorías /Calories: 164 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 1 cup fresh basil
  • 1/2 cup fresh parsley
  • 2 cups spinach leaves
  • 100 g sundried tomatoes in oil. If the oil is a quality one, you can also add it. If it is not, just drained them
  • 50 ml sunflower or olive oil. If you are not using the tomatoes oil. Better if it is organic or extra virgin
  • 3 cloves garlic. You can also add 2 if you prefer a lighter taste
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. The first step is... ¡harvesting your ingredients! If you have home pots, just collect 1 cup f fresh basil leaves and 1/2 cup of parsley. Wash and rinse the herbs and put them in the blender glass. 

    pesto
  2. Wash and rinse the spinach leaves and put them in the blender as well. Add the garlic cloves, the sundried tomatoes and the oil.

    pesto
  3. Blend everything together for 1 minute, until you get a well mixed and creamy pesto.

  4. Finally, taste it and add some salt if necessary. ¡Enjoy!

Notas de la Receta /Notes

For a long time, preparing this vegan pesto was going round my mind. Working in a health store and being surrounded by almost 80% of vegan or vegetarian products, has also helped.

Although I am not a vegetarian or a vegan, my diet is based on plant-based food (which I love and enjoy eating). And for a long time I felt like doing my own pesto, without additives and strange textures. I have found that comercial vegan pestos are, or too expensive if they have a nice taste, or too artificial if they are affordable. But there is no middle ground. There is no vegan pesto at a good value and with amazing ingredients. And I was decided to prepare my own one, without nuts or dairy and with a real pesto flavor.

As we really love pesto (and we don't want to spend our salaries getting a good one), I decided to kill to birds with a stone, investing in two wonderful herb plants: my basil and parsley organic pots. This way, I have quality ingredients for my recipes, and a constant supply of herbs (taking care and without cleaning out all the leaves of the plant! Otherwise, my pesto career will be a failure!).

However, I didn't feel in the mood for the traditional pesto. I wanted to give it a different touch. I am very used to prepare the normal one (basil, olive oil and garlic -sometimes pine nuts and Parmesan cheese-) so, why not innovate a little? Nutrition will improve, but also your senses! The result is superb! Adding some sun-dried tomatoes, parsley and spinach enriched the pesto hugely! No need to add nuts or dairy.

Believe me, try it and let me know. The result is amazing! Your guests will be amazed in any preparation you add it or you can simply treat yourself with this delicious food. I love it with celery sticks and as a dip sauce for parsnip baked chips!

Finally, it is also a very nutritious food. Rich in vitamins like A, C or K and a source of fiber, this pesto also contains large amounts of important minerals such as calcium, magnesium or iron.

I hope you like the recipe and that we can spread the word of a real nutrition, based on real food, organic if possible, a more sustainable way of feeding ourselves and the next generations. Cooking skills gives you power! Even more if you grow your own food! Not only your health will be thankful, but also your pocket. No excuses for not cooking! Everyone, get on with it and enjoy!

Wrap espinacas

Tu fuente de fibra, verduras y proteína en un desayuno... ¡Delicioso!: Wrap de espinacas

 

Wrap espinacas
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Wrap de espinacas
Tiempo de preparación /Prep time
1 min
Tiempo de cocción /Cook time
4 min
Tiempo total /Total time
5 min
 

Nada más simple, fácil y rápido. Con un alto contenido en proteínas y fibra, estos wraps son muy saciantes y una buena forma de incluir verduras en tus desayunos. ¡También ideales para niños!

Plato /Course tags: Desayuno
Cocina /Cuisine tags: Mediterránea
Raciones /Servings: 1 persona
Calorías /Calories: 153 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 2 huevos enteros Free range u orgánicos mejor
  • 1 puñado espinacas lavadas Puedes utilizar hojas de espinacas baby o un manojo
  • 1 pizca sal marina
  • 1 pizca pimienta molida
  • 1 cucharadita aceite de coco o de oliva Virgen extra
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. Simplemente lavas las espinacas, si aún no lo has hecho, y colocas en el vaso de la batidora o procesador de alimentos. Echas los dos huevos enteros, la pizca de sal y pimienta y bates bien durante 1 minuto, hasta que quede bien mezclado.

  2. A continuación, calienta el aceite en una sartén antiadherente y vierte la mezcla sobre ella, cocinando a fuego medio durante 1-2 minutos (cuando veas que empiezan a salir burbujitas es hora de dar la vuelta).

  3. Con cuidado, das la vuelta al wrap y cocinas durante 1-2 minutos más por ese lado, hasta que quede doradito y listo.

  4. Finalmente, colocas el wrap en el plato y rellenas con los ingredientes que más te gusten, como salmón ahumado, queso de cabra y aguacate. La opción que ves en la foto de portada lleva hummus, rabanitos, aguacate, pipas de calabaza y queso feta.

    wrap espinacas
Notas de la Receta /Notes

Este wrap es una forma ideal de introducir verduras en el desayuno. Además, si llevas una dieta libre de gluten, trigo o cereales; baja en carbohidratos o una dieta paleo, son también perfectos.

Suponen una alternativa interesante a los cereales y a las opciones de desayuno ricas en harinas, granos y azúcares. Su alto contenido en proteínas y fibra lo hacen una opción muy saciante que te dejará satisfecho/a hasta el almuerzo.

Combinando diferentes rellenos tendrás una variedad de desayunos muy saludables y atractivos a lo largo de la semana: salmón y aguacate, queso de cabra, mantequilla de almendras, semillas y brotes, hummus, rabanitos y pipas de calabaza, guacamole y tomate picado... No hay excusas además para no prepararlos, ¡porque están listos en menos de 5 minutos!

Su versatilidad hace que los puedas preparar también como una cena divertida y nutritiva con niños o como tentempié saludable entre horas.

Puedes prepararlos de antemano y congelarlos sin problemas, para ir sacándolos durante la semana a medida que los necesites.

Wrap espinacas
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Spinach wraps
Tiempo de preparación /Prep time
1 min
Tiempo de cocción /Cook time
4 min
Tiempo total /Total time
5 min
 

Nothing simpler, easier and faster. With a high content of proteins and fiber, these wraps/creppes are very filling and a good way to include vegetables in your breakfasts. ¡Also ideal for children!

Plato /Course tags: Breakfast
Cocina /Cuisine tags: Mediterranean
Raciones /Servings: 1 person
Calorías /Calories: 153 kcal
Ingredientes /Ingredients
  • 2 whole eggs Organic or free range if possible
  • 1 handful spinach
  • 1 pinch sea salt
  • 1 pinch black pepper grounded
  • 1 teaspoon coconut or olive oil extra virgin if possible
Elaboración paso a paso /Instructions
  1. Wash the spinach and put it in the glass of the food processor or mixer. Add the two whole eggs, the pinch of salt and pepper and beat well for 1 minute, until well mixed.

  2. Then heat the oil in a nonstick skillet and pour the mixture over it, cooking over medium heat for 1-2 minutes (when you see bubbles is time to turn around).

  3. Carefully, turn the wrap and cook for another 1-2 minutes on that side, until it is browned and ready.

  4. Finally, place the wrap on the plate and stuffed with the ingredients you like, such as smoked salmon, goat cheese and avocado. The option you see on the cover photo includes hummus, small radishes, avocado, pumpkin seeds and feta cheese.

Notas de la Receta /Notes

This wrap is an ideal way to introduce one of your (at least) 5 portions of vegetables per day at breakfast. Also, they are perfect if you are on a  gluten free diet, lowcarb or paleo diet.

They are an interesting alternative to cereals and breakfast options based on flour, grains or sugar. Its high protein and fiber content make it a very filling option that will leave you satisfied until your next meal.

Mixing different fillings you will have a variety of very healthy and attractive breakfasts throughout the week: salmon and avocado, goat cheese, almond butter, seeds and sprouts, hummus, small radishes and pumpkin seeds, guacamole and chopped tomatoes ... There are no excuses not to prepare them, because they are ready in less than 5 minutes!

Its versatility makes possible to prepare them as a fun and nutritious dinner with children or as a healthy snack between hours. You can prepare them in advance and freeze them, this way you will have them ready during the week as you need them.

 

 
carbohidratos 4

¡Se acaba!: Dieta baja en carbohidratos

Pues sí, ponemos fin al mes de dieta baja en carbohidratos esta semana. ¿Que cómo ha ido? Pues vamos a ver ahora mismo.

De nuevo, la semana no empieza con buen pie. Tengo muchísima alergia el lunes y me siento súper mal por la inminente llegada de mi menstruación (ya te conté la semana pasada lo mal que suelo sentirme la semana previa). Estoy experimentando síntomas muy molestos esta vez, como una hinchazón anormal en las mamas (y una sensibilidad extrema), y mucho, mucho cansancio, además de dolor de cadera. Estoy segura de que mis niveles de estrógenos no andan muy bien…

¡La buena noticia es que el dolor de cuello ha remitido! ¡¡Yupi!! Estoy yendo a un quiropráctico que la verdad, me ha devuelto la movilidad articular en el cuello y, ¡vaya regalo! ¡El hecho de poder mover y rotar el cuello en todas direcciones parece casi mágico! ¡Hacía muuuuuuucho tiempo que no me sentía así de bien!

Por lo demás, sigo con mucho cansancio. Me cuesta muchísimo todo. Creo que definitivamente, estoy totalmente quemada. Sí, el estrés tan continuado de estos últimos tiempos ha hecho que mis glándulas adrenales y mi sistema nervioso estén totalmente agotados. Es tiempo de cuidarme y reponerme. Y ahora es el mejor momento.

¿Por qué? Pues porque ya no trabajo en la academia. Las cosas no iban bien para los departamentos de lenguas y han decidido ir cerrándolos. Y mira, a mi me hace bien. Ha sido un año muy duro de trabajo, de estrés, de horas de más, de agotamiento físico y mental… Así que ahora es tiempo de pasar página y querer dedicarme a mi misma. A restaurar todo el año que el estrés ha generado y a quererme y cuidarme, para volver a empezar.

Todo este estrés e inestabilidad, y el hecho de saber que la semana que viene toca dieta nueva me tiene un poco descolocada y algo ansiosa.

Aunque a pesar de todo, ha sido una semana de portarme bien comiendo y seguir más o menos los principios que había establecido al empezar. Excepto el domingo, que necesito algo de hidratos, algo dulce… Y antes de caer en la tentación me pongo manos a la obra y hago unas magdalenitas fit riquísimas!! Echa un vistazo a las fotos, un poquito más abajo y en la cabecera del post.

Aquí te dejo también el cuadro resumen de la ingesta de la semana:

carbohidratos 4

Ahora que empiezo a controlar la dieta y acostumbrarme a no necesitar tantos hidratos, ¡se acaba el mes!

Pero bueno… Aunque a nivel físico no es que me sienta especialmente mejor, no se me ha hecho tan pesada, después de todo. Es más a nivel de coco que otra cosa, porque me he sentido satisfecha la mayor parte del tiempo (de hecho, me he sentido satisfecha de más, con poca comida me sentía llena. No quería comer nada más).

carbohidratos 4 carbohidratos 4

En cuanto a movimiento esta semana, mira el cuadro y la gráfica:

carbohidratos 4

carbohidratos 4

¡Qué casualidad que son las mismas calorías, pisos escalados y km que la semana anterior! ¡Prometo que no lo he hecho a posta!

Esto denota que, al menos el ejercicio, lo he mantenido igual. Es decir, ¡continúo moviéndome!

En cuanto a manejo del estrés, sigo con mis técnicas de relajación y meditación. Cumpliendo mi mini-reto diario de al menos 5 minutos de respiración-meditación diaria.

¿Te apuntas? ¡Así podemos darnos apoyo mutuo! Simplemente hazme un comentario debajo y seguimos en esto junt@s 🙂

Y mucho caminar, tomar el sol y reconectar con la naturaleza, que es algo que tenemos muy olvidado y deberíamos hacer todos siempre que tengamos ocasión.

¡Por mi parte nada más por hoy! La semana que viene analizamos esta dieta, hablaremos de las conclusiones finales, veremos si he bajado mi porcentaje de grasa y peso y daremos algunas consejitos a la hora de probar este tipo de dieta!

¡Espero que te haya gustado el segundo mes del reto! Como siempre, puedes compartir si te parece interesante o escribirme un comentario ahí abajo, contándome tu experiencia 🙂

¡Nos leemos pronto! ¡Feliz semana!

 

¡Venga, que ya está casi!: Dieta baja en carbohidratos. Semana 3

Ay, madre… ¡Qué semanita de hambre, de alergia y de complicaciones! ¡No consigo bajar los carbohidratos ni queriendo! Con lo sencillo que parecía a priori llevar una dieta baja en carbohidratos, en la práctica te das cuenta de que cuando realmente hay que bajarlos (y hablo de menos de 50 gramos diarios de hidratos de carbono netos, es decir, descontando la fibra) ¡cuesta muchísimo!

Además, por si fuera poco me queda una semana para la regla. Y es muy normal que en esta etapa aumente el hambre, los antojos, se prefieran los sabores dulces y los hidratos de carbono… ¡Ideal!

Trato de contenerme al máximo e incluir hidratos por la mañana, que es cuando más me apetecen. Pero en el momento en que metes una fruta de más o una patata, ya te pasas de hidratos. Es un poco frustrante y angustiante, y viendo que me puedo empezar a obsesionar, decido no controlarlo más. Que sea lo que tenga que ser.

Así que simplemente trato de evitar los hidratos de carbono y al final del día introducir los datos en la aplicación. A ver qué tal se da.

Y como ves a continuación, muy bien no salió… De hecho solo me mantuve en los 50 gramos de hidratos el lunes, sábado y domingo. ¡3 de 7! ¡Suspenso! Tengo que seguir trabajando en ésto…

carbohidratos

El viernes especialmente se disparan los hidratos. Desayuno avena (no estaba incluida en el planning, pero no me puedo resistir) y ya la lío. ¡El resto del día se descoloca solo por un tazón de porridge!

Nota mental: no más porridge con la dieta baja en carbohidratos.

Al menos consigo mantenerme activa. Como ves, sigo caminando mucho y trato de moverme lo máximo posible.

hidratos 3

Y con respecto a mis estreses y angustias, lo estoy controlando mucho mejor también. Estoy poniéndome la meta de meditar al menos 5 minutitos diarios. Y oye, ¡da resultado!

Empecé con mucho escepticismo, soy una persona muy nerviosa (por dentro) y nunca he tenido fe en que este tipo de técnicas me funcionen.

¿Pero sabes qué? Está todo en nuestra cabeza y querer es poder.

Empecé a creer que me estaba ayudando. Empecé a crear un hábito y, fíjate, ¡me he dado cuenta que me hace bien!

¿Que cómo lo hago? Pues simplemente me coloco en mi foam roller (un rulito de estos de espuma, de los que usan los fisios y tienen en algunos gimnasios para colocarte ahí y hacer algunos ejercicios de masaje, estiramientos…), pongo un temporizador en el móvil (5 minutos bastan de momento), me coloco una lista de reproducción tranquilita en Spotify y cierro los ojos. Ahora simplemente respiro por la nariz, tratando de llenar al máximo el abdomen, muy lento. Solo concentrándome en el aire que entra y sale de mi nariz. Y ya está. Si algún pensamiento me interrumpe, simplemente lo aparto y le digo -sí, sí, le hablo al pensamiento :o- “Ahora no tengo tiempo para ti, luego te dedico un rato ¿vale?”. Y ya está. Lo aparto con gentileza, sin juicios, y sigo respirando.

De nuevo, es algo que parece fácil, pero requiere empezar, ponerse, querer hacerlo, creer en ello y que empiece la magia.

A mí me ha funcionado. Y creo que es algo muy interesante que deberíamos hacer todos en estos tiempos que corren. Parar un momento y dedicarnos al ahora, al momento presente. Darnos cuenta que existimos, que respiramos, que somos materia también… ¿Qué piensas tú de todo esto? ¿Sueles meditar?

Para ir acabando te dejo los platos de esta semana. No ha sido muy prolífica, la verdad. Pero bueno, todos tenemos derecho a una semana de caos, ¿no?

¡No veas lo que me ha costado no irme de brunch este finde! Un cafecito es lo máximo a lo que he aspirado… :/
carbohidratos 3

¡Nos leemos la semana que viene! ¡Feliz día!

Propositos

¡Feliz año nuevo! Bye bye, 2016!: ¿Tienes ya tu lista de propósitos?

Seguramente en estas primeras semanas de enero en vuestras cabezas empiece a resonar una frase: DIETA (DETOX) y uno de vuestros propósitos de año nuevo sea perder peso o apuntaros al gimnasio.

De hecho, seguro que más de uno desde el día 2 (porque no hace falta que mencione siquiera el día 1, ¿no? :P) está a agua y apio, para eliminar toxinas ¿me equivoco?

Sin embargo, más de la mitad de los propósitos de año nuevo fracasan a las pocas semanas. ¿Alguna vez te has parado a pensar por qué?

Bueno, aquí van algunas causas:

  1. Tus propósitos no están definidos correctamente en el tiempo, no son viables, no son razonables, no son reales.
  2. No te los crees o son demasiado complejos para tu estado actual. Te desmotivas y abandonas.
  3. ¡No tienes un plan! Y sin planes, sin objetivos, sin metas, no se consiguen las cosas. Simplemente son deseos, ojalases.
  4. No crees en ti mism@. Quizá lo has intentado antes y fracasaste, quizás no estés en tu mejor momento, quizá piensas que no lo mereces realmente…
  5. Estás solo o sola frente a tu objetivo, la gente de tu alrededor no te comprende.
  6. ¡Odias empezar, odias el proceso, odias todo lo que conlleva! Te supone un esfuerzo sobrehumano que no estás dispuest@ a invertir.
  7. No has previsto posibles obstáculos, por tanto, no los contemplas en tu plan y fracasas.
  8. No empiezas YA, te pones fechas futuras que siempre aplazas.

Si te ves identificad@ con alguno de estos puntos, ¡te traigo buenas noticias! ¡¡Tú puedes conseguir lo que te propongas!! Simplemente necesitas definir correctamente un plan y ponerte manos a la obra.

propositos
Foto de DTS Creative Community

Para ello, establece metas concretas sobre el calendario, metas alcanzables que puedas empezar ya. Mejor algo simple y fácil que puedas empezar ahora mismo que no algo complicado que tengas que ir atrasando y atrasando. Piensa por ejemplo en lo siguiente: cualquiera puede salir a caminar, hoy mismo. No necesitas un equipamiento especial, no necesitas desplazarte a ningún sitio, no cuesta dinero.

Compáralo ahora con las vueltas que le damos a la hora de buscar un gimnasio y el tiempo que pasa mientras te decides: que si encuentra un rato para ir a preguntar, que si tengo que comparar cuotas, que si me tengo que comprar unas zapas y unas mallitas, que si tardaré tanto en llegar… Me pillas, ¿verdad? Cuando te quieres dar cuenta estamos en marzo y bueno, como ya es marzo… ¡Que le den a los propósitos! El año que viene será…

Otra cuestión diferente es la complejidad de nuestras metas. Tienes que ser coherente con tu cuerpo. Con tu estado actual. Si no eres capaz de correr ni 10 minutos, no puedes pretender correr una maratón de aquí a mayo. Tendrás que ir poquito a poquito, ganando confianza en ti mism@ y desmenuzando tu objetivo en objetivos pequeñitos que puedas ir conquistando y, con ello, mejorando tu autoestima (que de paso, es otro buen propósito para anotar en nuestra lista en 2017. Querernos un poquito más a nosotros mismos <3).

Y por todo lo anterior necesitas un plan. Tanto si tu objetivo es entrenar, perder peso, mejorar el rendimiento o simplemente tener una rutina. Necesitas sentarte un momento frente al calendario e ir definiendo tus objetivos. De forma simple, clara, objetiva y con un plan que lo respalde.

De nada me sirve sentarme con mi buena voluntad frente al calendario y decir: de aquí al 1 de marzo perderé 10 kgs y quedarme tan a gusto. ¿Cómo lo vas a hacer? ¿Tienes un plan en mente? ¿Has decidido qué vas a comer? ¿Con qué frecuencia? ¿Qué pasa los fines de semana? ¿Vas a hacer deporte? Como comprenderás, eso un caos.

Tendrás que perfilar un poquito más. Algo así como tener frente tuya un pepelito que diga:

Por supuesto, si el objetivo es demasiado complejo o no sabes cómo afrontarlo. Pide ayuda a los expertos que para eso estamos! 😉

Ante esto, puede ocurrir algo. Y es que hayas perdido confianza en ti mism@. Quizá lo hayas intentado antes y no salió, o quizá te de miedo empezar a hacer cambios en tu vida. Déjame decirte que todo está en nuestra mente. La vida no es más que una sucesión de intentos.

Para tener éxito al menos hay que intentarlo. Y al intentarlo habrá veces que salga bien y otras que salga mal. Y es completamente normal.

Tenemos que aprender a aceptar el fracaso y a aprender de las experiencias. Solo así seremos capaces de conseguir nuestros objetivos, puesto que los tropiezos son aprendizajes, estudiando los fracasos podemos corregir nuestros intentos y perfilarlo la siguiente vez, hasta que salga.

Puede ocurrir también que en tu alrededor no te comprendan. Que te sientas aislado, perdido. Y esto no es ninguna tontería. Necesitamos sentirnos apoyados y entendidos.
Si comenzamos una dieta y nuestra pareja es fan de la comida basura, no para de comprar y traer a casa guarrerías y se las zampa delante de ti, lo más normal es que no tengas ninguna adhesión a tu dieta y la abandones a los pocos días. Y realmente no es algo que puedas controlar, ni eres una persona con poca voluntad. Pero necesitamos tener un apoyo externo, personas que nos respalden y nos respeten, que nos hagan el camino más fácil. En este caso, la comunicación es imprescindible. Si en tu familia no entienden o no apoyan tus objetivos, explícaselos, hazte entender.

Otra opción es rodearte de gente afín, seguro que en tu grupo de amigos hay alguien interesado en salir a correr, conoces a alguien en el trabajo que también lleva el túper de casa y podéis comer juntos, o alguien en el gym que está controlando su alimentación y con quién puedes intercambiar impresiones. ¡Adelante! Somos animales sociales y es imprescindible sentirnos valorados, apoyados, comprendidos.

Rodéate de gente positiva que persiga tu bienestar y olvídate de personas tóxicas que, por más que lo intentas, no hacen más que sabotearte.

Si resulta que el problema es que odias el proceso, será muy complicado que cumplas tus propósitos. ¿Por qué no tratas de ajustarlo y hacerlo un poquito más afín a tu estilo de vida? Que no eres incapaz de comer verduras en todos los platos, ¿cómo pretendes hacerte vegetariano de repente? Si odias correr, ¿para qué obligarte a correr una maratón en 6 meses? ¿No será mejor determinar metas que estén a tu alcance? Si quieres ser vegetariano, empieza por introducir poco a poco más verduras en tu vida y a prescindir de la carne: durante la primera semana, trata de introducir verdura en todas las comidas; durante las segunda, solo come carne 2-3 veces a la semana; la tercera, cambia los lácteos por derivados vegetales, y así. Cuando te des cuenta, podrás prescindir de la mayoría de alimentos de origen animal sin que suponga un suplicio.

Lo mismo con el deporte. Si no te gusta correr, ¿por qué no haces bicicleta? O si odias el gym, ¿para qué te apuntas si sabes que en dos semanas no irás más?

Toma un tiempo para determinar CLARAMENTE qué quieres conseguir y CÓMO, de qué forma te resulta más favorable, más divertido, más placentero. No te voy a decir que siempre sea un camino de rosas, pero puedes hacer mucho para ponerlo a tu favor.

Algo muy importante relacionado con el punto anterior es considerar los obstáculos. Pretender que todo va a ir sobre ruedas y sin esfuerzos es absurdo. Surgirán impedimentos, tendrás que modificar planes… Y eso no debe significar tirarlo todo por la borda. ¿Sabes por qué? Porque si consideras esos tropiezos en tu plan inicial tendrás una estrategia para salir victorios@.

Por ejemplo, si estás siguiendo una dieta antiinflamatoria y se acerca el cumpleaños de tu hijo (sabes que vas a comer cosas que no deberías), no te vas a encerrar en el armario y simular un secuestro. Tendrás que dar la cara y, si comes algo indebido, tener una estrategia prevista. En vez de la típica excusa de: “Total, si ya me lo he saltado, qué más da… Todo el esfuerzo a hacer puñetas… Vuelvo a la normalidad, no me merece la pena…”. Hay que hacer un esfuerzo y tener una estrategia (aunque sea mental), para decirnos a nosotros mismos: “Vale, me he pasado hoy. Pero eso no significa que tenga que desechar todo el trabajo hecho. Al contrario, esto va a hacer que en las próximas semanas lleve mi dieta con mayor rigor si es posible. Si lo he hecho una vez, podré hacerlo otra. Y además, somos humanos, y mi hijo solo cumple X años una vez en la vida. No todo va a ser flagelarme. Mañana sigo tan normal y listo, hay muchas otras cosas que he hecho bien, no pasa nada”.

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¿Entiendes la diferencia, verdad?

Tenemos que aprender a hablarnos con respeto y a cuidar nuestro estado mental, nuestra forma de hablarnos para no sabotearnos y hacernos daño.

Solo conociendo a nuestro enemigo podremos vencerlo. Estudia los obstáculos que se van a anteponer en tu camino y diseña una estrategia para vencerlos. Solo así tendrás más oportunidades de triunfar con tu objetivo. Porque a veces, bajo una capita de fracaso se esconde otra de inseguridad, de creer que no merecemos ese triunfo. A veces hasta nos autosaboteamos para no conseguirlo, porque nos resulta cómoda la situación. Tememos lo que vendrá, aunque sea bueno, y nos estancamos.

Hay que superar esos miedos, esas barreras. Solo así sabrás si puedes. Y yo sé que sí puedes.

Por último, deja que te hable de la procrastinación. El gran mal del siglo XXI. ¿Por qué nos encanta a los humanos dejarlo todo para más adelante? Por miedo. Sí, de nuevo el miedo. Miedo a lo desconocido, miedo a que no salga bien, miedo a fracasar, miedo a no fracasar y enfrentarme a una situación nueva que me pone nerviosa, miedo al qué dirán incluso… pero miedo.

Y ya hemos hablado en los puntos anteriores del miedo y la confianza en uno mismo. Para poderlo superar, tenemos que enfrentarnos a ello. Y para ello, tenemos que lanzarnos. Cuanto antes lo hagamos, mejor. No dejes que te arrastren las excusas. Hazlo ya. Cuando veas que no pasa nada, cuando se convierta en un hábito, una rutina, ni siquiera pensarás en ello, saldrá de forma automática. Por tanto, muévete, actúa.

No dejes para el 2018 lo que te hayas propuesto este año.

Y aunque personalmente no creo en los propósitos de año nuevo (pienso que cualquier momento es bueno para empezar algo que queremos conseguir), entiendo que para muchas personas es un momento ideal para llenarse de energía positiva y motivación y conseguir lo que durante mucho tiempo llevan aplazando (¡o al menos intentarlo!).

Lánzate a la aventura. Si otros lo han hecho, tú también puedes.

Recuerda también que no estás sol@. Cuentas con muchos profesionales que pueden echarte una mano si sientes que no puedes hacerlo solo. ¡Por ejemplo yo! 😛

Ponte en contacto conmigo si quieres que te ayude a conseguir, de una vez por todas, aquello que llevas un tiempo dejando y dejando.

¡¡Es el momento de recuperar el control y la confianza en ti mismo!! ¡¡Confío en ti!!

De nuevo, ¡que tengas un felicísimo 2017! ¡Te mando todo el buen rollo y energía vital para que puedas conseguir lo que te propongas! ¡A por ello!

Y para que te entretengas un rato, te dejo un par de vídeos y artículos muy interesantes que te harán pensar:

¡Nos leemos prontito!

lowcarb semana 2

¡Seguimos!: Dieta baja en carbohidratos. Semana 2

Ufff… Empezamos mal la segunda semana de la dieta baja en carbohidratos. Primero, estoy súper estresada y agobiada en el trabajo y mi cuerpo no responde. Siento un sueño y un cansancio extremos, sobre todo el fin de semana. A más duermo, más quiero y más necesito…

Segundo, ¡¡es mi cumple!! Nos vamos a Edimburgo a celebrarlo… Y claro, no hay visita a ciudad que se preste para andar haciendo experimientos (que conste que lo intenté y casi lo consigo… mea culpa que por esto no pueda sacar conclusiones más objetivas…).

Lo primero me cabrea un poco, para qué nos vamos a engañar. Me siento súper débil, el hambre se ha reducido considerablemente y me lleno muchísimo, con una facilidad pasmosa. Y claro, a la hora de entrenar, pues como que no es lo mismo… Me siento literalmente a medio gas, o incluso menos.

Lo segundo lo trato de controlar… Salimos un jueves y como me siento súper harta y fatigada, hago un ayuno de 24h el primer día. Sensaciones: perfectas. Me levanto nueva después de un día entero sin comer. Pensé que lo llevaría peor, pero la verdad es que no me ha supuesto un gran esfuerzo (en el post de las conclusiones os cuento cositas sobre el ayuno y sus beneficios).

El resto del tiempo en Edimburgo, aunque no hice un registro de lo que comí (es un engorro y es muy difícil estimar lo que comes fuera y los ingredientes que lleva), sí tuve bastante cuidado con las elecciones que hacía. De hecho, hicimos muchas comidas “de súper”, tratando de no comer hidratos y anteponiendo las protes y grasas.

A la vuelta de Edimburgo decido una cosa: con esta dieta es imposible hacer más de 3 comidas. Así que decido hacer cuantas menos comidas, mejor. Me siento súper hastiada, harta y pesada.

En cuanto al deporte… Me vas a matar pero… me siento tan cansada que prácticamente no entreno esta semana. Además, estoy súper contracturada: me duele el cuello, la espalda y la cadera… ¡Imposible empezar mejor un nuevo año, eh?! Aunque eso sí, caminamos y mucho por Edimburgo.

¡Vaya porquería que estoy hecha! Me hago mayor…

Pero bueno, todo esto sirve para aprender. Que es el objetivo del experimento: saber escuchar mi cuerpo y lo que me sienta mejor o peor. De momento, el estrés me tiene muy tocada, veremos si cuando esté más tranquila me siento más animada y menos cansada o no.

Porque el tema del cansancio me preocupa un poco. Eso y la alergia tan acusada que tengo en las últimas semanas. Quizá debería hacer un experimento para ver si soy alérgica a algún alimento (lo dejo para próximos retos) o ¡simplemente soy alérgica a Dublín! Seguiremos viendo mi evolución en las próximas semanas y si tienen o no relación con la alimentación.

De momento, como siempre, te dejo los datos de actividad de Fitbit, los cuadros del registro de alimentos y algunas fotitos de las comidas estos días.

carbohidratos 2

carbohidratos 2

carbohidratos tabla

Tengo que seguir trabajando con el porcentaje de hidratos de carbono, aún muy alto para una dieta controlada en los mismos. Esta semana se me perdona por el cumple, pero para la siguiente ¡me tengo que poner las pilas!

Como ves, la base de mi alimentación sigue siendo las verduras y hortalizas. En todas las comidas trato de incluir algo de verde, ya sea crudo o cocinado. Eso sí, en esta dieta no todas las verduras sirven. Las que contienen menos contenido de hidratos de carbono son las preferentes: pepino, espinacas, rúcola y otras hojas, apio, berenjena, brócoli…

Además, utilizo mucho el aguacate y las aceitunas. Contienen muy pocos carbohidratos y son excelentes fuentes de grasas saludables, antioxidantes y fibra 🙂

carbohidratos col 1carbohidratos col 2

Si quieres comentarme alguna cosita, ¡soy toda oídos! Quizá tú también has hecho este tipo de dieta y quieras añadir algo, o simplemente te interesa hacer un experimento así y quieres saber cómo me va a mí. Sea como sea, ¡siéntete libre de participar y compartir si te gusta!

¡Nos leemos la semana que viene!

 

3fe review

Amazing coffee, that's all: Reviewing 3FE coffee

Uffff… Hoy me toca analizar uno de los mejores cafés de Dublín. Y no me refiero al sitio físico, al local. No, me estoy refiriendo al producto, café 3FE.

Y antes de empezar a salivar os contaré que hasta hace poco no me enteré de que tenían un local propio. Había saboreado el café en diferentes cafeterías, pero no me quedaba claro si había un sitio fijo. Lo investigué y, ¡BINGO! Digo hay.

Concretamente se encuentran en Dublin 2, en el 32 de Grand Canal Street Lower, cerca de Gran Canal Dock. Y aunque en ese tramo de la calle no es que haya mucho ambiente, te recomiendo que vayas con tiempo si decides visitarlos un sábado alrededor del medio día, la hora del brunch.

Es un sitio bastante pequeñito, con un local de esquina y una decoración funcional-minimalista. Auténticos obsesionados del café, se dedican en cuerpo y alma a él en el local: por un lado, cuentan con una cocina y un salón donde puedes degustar su café, acompañado o no, de algo dulce, desayunar, almorzar o hacer un brunch.

Por el otro, puedes llevarte a casa un paquete de café si te convence o algunos de los accesorios que venden en la tienda-cafetería (no te extrañes de ver paquetes de café, cafeteras y otros utensilios colocados en las paredes del local); o podrás empaparte de la cultura cafetera en alguno de los cursos que imparten o los eventos que llevan a cabo en la sala de talleres.

¡Muy muy completitos, sí señor!

Pero bueno, no quiero aburriros con la historia, aunque a mí me parece interesante porque es la historia de la reinvención de un chico que decidió perseguir sus sueños y ahí lo tienes, suministrando café a muchos de los cafés más populares de Dublín. Aquí te dejo un enlace a su página donde puedes seguir leyendo más cositas sobre ellos.

Venga, a lo que vamos. ¿Que a qué sabe el café? Pues para mi gusto, es uno de los mejores de Dublín. Es un café amargo, cremoso, fuerte, aromático… Además, la leche está muy bien hecha, súper cremosa y, en el flat white, se mezcla a la perfección con el café, dejando una capita de crema encima súper rica y bonita. El arte del café en este negocio también se aprecia, te hacen siempre algún dibujito con la leche -no deja de ser una pijadita, pero gusta-.

No probamos más que la tarta, pero desde luego nos quedamos con ganas de más. Volveremos a por una versión salada, quizá algún día hagamos brunch allí.

De momento, puedo decir que la tarta de calabacín me sorprendió gratamente. No solo porque no estaba asquerosamente dulce (la mayoría de las veces no pido opción dulce porque me repelen las cantidades de azúcar que emplean en su preparación), sino por la textura tan rica que tenía. Extremadamente suave y tierna, muy húmeda. Y la capa de encima, sin palabras. Creo que es lo mejor de la tarta, ¡y eso que yo no soy muy fan de las coberturas!

Lo peor del sitio el servicio. Quizá llegamos en hora punta y estaban un poco sobrepasados, pero la verdad es que se echa de menos un poco más de contacto. Fue un trato frío e impersonal, a pesar de que los chicos son chicos jóvenes y risueños. Tendremos que darles otra oportunidad.

Y en general el ambiente no es desagradable. Supongo que es de los locales que, o te encantan, u odias. A algunos puede parecerles frío y neutro, a otros sencillo y agradable. A mí el rollo minimalista no me molesta. Me sentí bien, en general. Ya me contaréis si probáis.

Por tanto, la valoración final es la siguiente:

  • COMIDA = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • CAFÉ = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • TAMAÑO DE LOS PLATOS /PORCIONES = ♥ ♥ ♥ (un café tan rico merece una taza mayor)
  • RELACIÓN CALIDAD PRECIO = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • SERVICIO = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • LO QUE NOS GASTAMOS = 1 latte, 1 flat white, 1 trozo de tarta de calabacín = 10,50 €
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥ 

Hello again!

Today we are reviewing one of the best coffee places in Dublin, 3Fe coffee, at Grand Canal Dock (Dublin 2).

And it was a surprise to know that they also have a coffee shop where they are serving this amazing coffee (until this moment, I thought they only had the product 🙁 You know nothing, John Snow…). So for me, it was a great discovery, since I really love their coffee.

Their place is more a multi space than a typical coffee shop. You can have a warm coffee there, have brunch, lunch or a snack, buy coffee and coffee stuff and even learn how to brew the perfect coffee or indulge yourself with a cool barista training, in their workshop area. Cool, isn’t it?

And in their website you can also read the story of his creator, Colin Harmor, and how he turned upside down his career to devote himself to the coffee business. It is pretty interesting, if you want to take a look, just click here.

So, after all this introduction you probably want to know more about their coffee and food. Let’s do this.

First of all, their coffee. Strong, very flavorful, with contrast and sooooo creamy. I really like it. I ordered a flat white (as always) and it was really creamy, with a perfect combination of frothed milk and coffee (they use to do latte art too, so if you like it, this is also a good place for it). Strong and powerful. It is a pity that it is tiny. I was about to order another one. 

Regarding the food, we only tried their zucchini tart. Don’t be confused with a savory quiche. It was a lovely sweet treat full of texture and really yummy. First of all, because it is not the kind of extremely sweet treat. Quite the opposite the sweetness is very light, just the amount to not cover up the real flavor of the ingredients (although it is difficult to taste the zucchini). The topping is also amazing! With a slightly lemony touch, you will have problems if you have to choose between eating the topping first or together with the pie.

I have to say that I am not the kind of person who always picks up a sweet treat. Quite the opposite, I prefer a savory option than a piece of cake.

Nevertheless, knowing the fact that I really liked the tart and I was so surprised about that, now I am feeling like I need to try their brunches, so I can have a better idea of the range of food they are serving there.

Finally, I need to speak about the service. To me it was the lowlight of all the experience. I didn’t receive a bad treatment, but I would have liked a little bit of warmth in their manner. Maybe we came in a busy moment or maybe they were tired of a busy Saturday morning. I don’t know, but I felt a cold and impersonal manner there, which made me feel like I didn’t belong there, like it was simply a place where you can taste a good coffee and nothing more.

To sum up, 3Fe coffee is a modern and trendy place to taste a delicious coffee in Dublin 2 and indulge yourself with a tasty and original food. However, if you are also looking for an unbelievable experience, maybe this is not your place. At least not in a Saturday afternoon. 

  • FOOD = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • COFFEE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • PORTION SIZE = ♥ ♥ ♥ (such a lovely coffee deserves a bigger size)
  • VALUE = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • SERVICE = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • COST = 1 latte, 1 flat white, 1 zucchini tart portion = 10,50 €
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥