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Fin de la dieta vegetariana: Vegetarianismo. Semana 4

Ay… ¡Vaya manera de acabar el mes! Creo que no me funciona demasiado bien la dieta vegetariana.

Comienzo la semana bastante malita. Desde el lunes me duele la garganta y estoy muy congestionada. No puedo respirar bien, me duelen los oídos y la cabeza.

Tengo un catarrazo impresionante y, para colmo, me coincide con la regla. Decido reposar y quedarme en cama el martes, a ver qué tal.

El miércoles voy al trabajo, pero me sigo encontrando muy mal e incluso empeoro, así que el jueves no me queda más remedio que ir al médico.

Diagnóstico: amigdalitis y otitis. ¡A tope! Ea, y me manda antibióticos para una semana. Qué bien…

Semana súper divertida y entretenida como ves (léase con ironía, por favor). El resto de la semana en casa, el viernes además con un dolor de regla insoportable. Nunca antes me había dolido tanto.

Como ves en las tablas que adjunto, como muy mal toda la semana. Los días de reposo no como mucho, aunque no me muevo nada. Por tanto, a hacer puñetas todos mis registros del mes.

¿Debo entenderlo como una señal de mi cuerpo para que me pare y descanse?

Estos últimos meses están siendo meses de locura: a tope de trabajo y estrés, miles de cosas entre manos, entrenar, trabajar en casa, descanso bastante irregular… Creo que mi cuerpo me está pasando factura y diciendo a gritos que me lo tome con calma…

Así que me resigno y trato de autoconvencerme de que esto se debe a algo y que tengo que aprender a oír las señales que me manda mi cuerpo. Debo aprender a desconectar del trabajo, a cuidarme y quererme más y mejor, y a descansar.

Y eso intento toda la semana. Descanso, duermo, leo, reposo, medito… Mientras por dentro mantengo una lucha encarnizada: por una parte, entiendo que necesito reposar. Pero por la otra, mi acostumbrada y ocupada mente me pide actividad, volver a la rutina, al trabajo…

Seguro que te suena esta historia ¿verdad? Las mujeres de hoy en día somos (o nos obligamos a ser) súpermujeres, debiendo estar en todos sitios -literalmente-, súper ocupadas con todo (trabajo, casa, gimnasio, niños, comida…) pero sin tiempo para nosotras mismas… Y esta semana aprendí precisamente eso. Que estaba totalmente desconectada de mi, que me olvidaba de mis necesidades, de mi cuerpo…

Nuestro cuerpo necesita que lo conectemos a nuestra incesante mente. Necesita parar, que lo mimemos y cuidemos con la eficiencia y el cuidado con el que hacemos el resto de cosas. Porque sin darnos cuenta nos ponemos en el último lugar. Y eso nos hace daño. Mucho daño.

Por eso esta semana ha sido una semana diferente para mí y para el experimento. He aprendido mucho de mi misma y de mi cuerpo y me ha costado tiempo darme cuenta de algo tan básico y sencillo como es aprender a escucharme y quererme tal y como soy.

Cuerpo solo hay uno y nos va a acompañar a lo largo de toda nuestra vida. Hemos de aprender a respetarlo y cuidarlo. Si no, él mismo se ocupará de pararnos. Como está haciendo conmigo. Y creéme, no mola nada verte una semana totalmente parada en casa. Sin mucho que poder hacer.

Aquí tienes los resultados de la semana. En el próximo post analizamos los resultados, vemos si ha cambiado algo mi composición corporal y… ¡empezamos dieta nueva! ¡No te lo pierdas!

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Como ves, los días en los que no hice nada de nada fueron martes y viernes. Aún a pesar de haber estado enferma, conseguí completar mis 10.000 pasos algunos días (los días que fui al trabajo y al médico, que fui caminando). El fin de semana me encontré un poquito mejor y salí a caminar un poquito. Suave y tranquila.

La verdad es que soy de la opinión de que salvo que tu cuerpo te diga tácitamente que te estés quieta (como martes y viernes) y reposes, un poco de movimiento no hace daño. Me gusta aunque sea dar un paseíto suave y aclarar las ideas y respirar aire fresco. A mi, al menos, me sienta muy bien y no me siento tan paquete.

Respecto a la ingesta calórica, esta semana es un caos. Hay días en que he comido poco y días en los que he superado mi ingesta objetivo (especialmente notable el aumento del consumo de hidratos de carbono).

He de decir en mi defensa que ¡la regla también influye! XD

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Y por último, para que te hagas una idea de los platos que preparé esta semana, te comparto las fotitos. Como ves, no he estado muy cocinillas… Salvo el bizcocho de limón, prácticamente he sobrevivido con lo que pillé en el frigo o preparando cosas simples que no merecían una foto 🙁

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Espero que te haya gustado el primer mes del experimento. Para mi ha sido muy interesante y divulgativo, me está permitiendo aprender mucho sobre mi cuerpo y a respetarlo y entenderlo un poquito más.

¿Crees que a nivel de composición corporal habrá influido en algo este tipo de dieta? Déjame un comentario ahí abajo explicándome lo que piensas y te espero el lunes que viene con las conclusiones y el análisis de los resultados.

Por supuesto, si te ha gustado el artículo y quieres compartirlo con tus amigos, ¡adelante! ¡Muchas gracias por leerme!

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¡Pues no está siendo tan difícil! ¡Medio mes está listo ya!: Vegetarianismo. Semana 3

Yupiiiii!!! ¡Empezamos genial la semana! Ya no me cuesta tanto pensar qué voy a comer o cómo combinarlo y ha remitido también la sensación de hambre continua (notaba últimamente que necesitaba hacer más comidas, algún que otro snack porque me volvía a entrar hambre a las pocas horas de comer).

Sin embargo, las molestias digestivas no remiten. Sigo con bastante sensación de pesadez y gases, aunque son menos dolorosos. Menos mal. Ahora es más una molestia que dolor, al contrario que las semanas previas.

El martes sin previo aviso, empieza a dolerme mucho la espalda. Empiezo a experimentar dolores articulares también, especialmente en las manos (dedo corazón de ambas manos). Tengo los dedos súper hinchados y no puedo apenas doblarlos, fregar es un verdadero desafío, por ejemplo.

Y para rematar, el cuello y la cadera empiezan a molestar, noto algo de tirantez. Quizá me hice daño entrenando o quizá se deba a la regla (me queda poco ya). Las semanas previas son bastante molestas para mi: me duelen y tengo súper sensibles las mamas, me entra muchísimo sueño y cansancio en general y suelo tener migrañas (¡bendito síndrome premenstrual! -léase con ironía, por favor-).

A partir del jueves estoy desatentada, tengo muchísima hambre y aumenta mi consumo calórico, especialmente de hidratos de carbono (ahora incluyo el cuadro resumen). También bebo alcohol (desde el miércoles bebo algo de cerveza, no mucha cantidad, pero un botellín pequeño cae casi a diario) y me siento muy nerviosa durante toda la semana. ¡Mucho estrés en el trabajo y muchas cosas que querer hacer!

El domingo ya es lo peor, me levanto fatal, con las manos súper hinchadas, mucho sueño y dolor de cuerpo /garganta. ¿Sobreviviré?

Respecto a las comidas, sigo respetando mi trato de un cuadradito de chocolate negro 85% después de cenar si he entrenado, y sigo suplementándome con omega-3.

Como veis en los gráficos, esta semana ha sido un poco loca para entrenar. He estado a tope de trabajo y no me sentía demasiado bien para entrenar, especialmente el miércoles, que solo monté en bici para ir y venir del trabajo.

Lunes y jueves salí a correr y el resto de días simplemente caminé todo lo que pude.

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Respecto a la ingesta calórica, mira qué curioso el efecto del estrés y las hormonas durante la fase lútea (antes de la regla): aumenta y mucho el consumo calórico y, especialmente, de hidratos de carbono. Si eres chica, seguramente también te pase que en los días previos a la regla te apetecen más hidratos de carbono, más cosas dulces, más pan, más patatas, más cereales…

Si no lo has hecho nunca, te animo a que hagas un registro de tu ingesta durante un mes y veas cómo varía en las distintas fases del ciclo. Aprenderás un montón sobre tu cuerpo y sobre ti misma (en otro artículo hablaré de esto, que es un tema que me súper encanta. Déjame un comentario por ahí abajo si a ti también).

El domingo estuve reventada y me sentía súper mal, no comí apenas y olvidé cargar los datos a la aplicación… 🙁 Lo siento…

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Y ahora los platos, esta semana hay algunas combinaciones exquisitas. Echa un vistazo a la pinta de la ensalada de calabaza, aguacate, queso feta y semillas de calabaza; o a los espaguetis de calabacín con queso curado y aguacate…

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Como siempre, si te ha gustado el artículo estaré encantada de leer tu comentario ahí abajito 🙂 Y si lo quieres compartir, ¡adelante! ¡Muchas gracias por tu apoyo!

Nos leemos la semana que viene en la última semana de vegetarianismo, a ver qué tal acaba el primer mes.

¡Que pases un feliz lunes!

 

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Still one of my favs: This weekend’s review: Fumbally (SPA & ENG)

Hola hola!

¿Sabéis que hace casi un año que no vamos a Fumbally? ¿Que qué es Fumbally? Pues es uno de los sitios más chachi pirulis de Dublín para tomar un rico brunchcito. Pero bueno, vamos por partes para que no os perdáis. Os cuento la historia.

Fumbally es un sitio muy agradable que está en Dublin 8 (la verdad que el sitio no es especialmente llamativo. Está bastante aislado en cuanto a bares y locales, no muy lejos de St Patrick’s Cathedral), y es un sitio pintoresco y agradable porque, una vez estás ahí, como que se respira un ambiente de tranquilidad y de buenrollismo que es impresionante. Y además, se ve que a los que lo hacen posible les gusta su trabajo. Y esto es muy importante, porque además de servir una comida rica, saludable y fresca, saben llevarlo adelante. Me explico: un local de comida es algo más que servir y vender comida. Es la suma de eso y la de todos los que están detrás.

Y en Fumbally consiguen casi una sinergia perfecta entre lo que ofrecen y lo que son. Y eso lo notas, y es una de las cosas que lo hacen guay.

Para empezar, no solo ofrecen comida, también es un espacio para la creatividad y el aprendizaje. Organizan charlas y eventos variados, relacionados con la vida sana, el bienestar (por ejemplo, hay muchos talleres de yoga) y una alimentación fresca y equilibrada (como talleres de fermentados, que me llamó mucho la atención). Todo también desde un punto de vista muy ecológico y sostenible. Todo muy ético y muy humano. Puedes echar un vistazo aquí si quieres cotillear los eventos y cositas que montan.

Respecto a la comida, conservan también ese carácter orgánico, sostenible y saludable. Pero sin florituras, todo muy simple, sin perder para nada sabor ni personalidad. Además, no escatiman en cantidades. Las porciones son unas de las más grandes que he visto en Dublín, sin contar la comida basura, comparándolas con sitios similares.

Ahora la historia: hará cuestión de un año y algo visitamos Fumbally por primera vez. Una amiga de Dublín, sabiendo que me encanta la comida orgánica y este rollo sostenible y hippiesco me recomendó visitarlo. Y fuimos con ella y simplemente lo flipamos. El menú de brunch es poco menos que súper apetecible. Todas las opciones hacen que te lo pienses bien antes de elegir y, por si fuera poco, cuando llegas a la caja, descubres el mostrador de los pasteles y dulces que preparan, haciéndote dudar aún más.

Bueno, pedimos nuestro brunch y simplemente flipamos. Es el sitio que conozco que sirve más aguacate en un plato. No exagero, la porción es desmesurada. Y está perfectamente en su punto justo de maduración. Alentadas por nuestra amiga y por el éxito del plato (casi todas las mesas lo tenían), pedimos el que creo que es el plato estrella : huevos revueltos con aguacate, chorizo -intercambiable por jamón ahumado, mi elección- sobre brioche. Y bueno, nos faltó llorar. Después de eso, decidimos que este sería uno de nuestros sitios remarcados en Dublín.

Sin embargo, al poco volvimos a ir con unos amigos y… Ya no fue igual. Quizá ese día había demasiada gente y se quedaron sin aguacate… no lo sé, lo cierto es que nos sirvieron como la mitad de lo que habíamos visto el primer día (en todo). Y nos quedamos un poco con cara de póquer, con cara de: ¿fue el primer día lo normal o ha sido éste? De hecho se lo contamos a nuestra amiga y se quedó con la misma cara de póquer.

Y ese tropiezo hizo que no visitáramos más Fumbally hasta este finde, casi un año después… ¿Y qué encontramos?

Pues básicamente (y menos mal) la misma esencia que aquel primer día. Un sitio abarrotado donde se respira buen rollismo y se huele y saborea comida de verdad, a un precio muy adecuado y de bastante calidad.

Así que, ahora que conocéis la historia, vamos a por la review.

En primer lugar, no nos arriesgamos con el plato. El menú sigue siendo muy parecido, con opciones tan atractivas como tres hummus con ensalada de hojas variadas, porridge casero, tostadas de pan rústico con mermelada de la casa, huevos revueltos con queso, ajo y tomate servidos en un brioche -aclaro que el brioche no es un dulce, es un pan muy esponjoso que tuestan con un toque perfecto, crujientito por fuera y súper esponjoso y suave por dentro- que está espectacular, huevos con jamón ahumado o el exitazo de los huevos revueltos con aguacate, tomate, cilantro y chorizo -que puedes cambiar por jamón ahumado, que es lo que suelo hacer y lo que hice en esta ocasión taambién- y el brioche (sin contar las ensaladas y las tartas, que no puedo describir aquí, tienes que ir a verlas y me entenderás).

Pedimos los huevos con aguacate y jamón, un café con leche y un flat white. Ahora bien, algo que no he comentado antes es que el sitio está a reventar, especialmente los sábados, porque no abren los domingos y todo el mundo va como loco el sábado a tomar el brunch. También abren los miércoles por la tade noche, el único día que sirven cenas, por si te interesa 😉

Si vas un sábado, ve preparado para hacer una cola de, como poco, 5 minutos (es lo que esperamos esta vez, aunque la anterior, la vez que nos desilusionamos un poco, la espera para pedir nos llevó aproximadamente 20-25 minutos). Una vez has pedido, comienza la fiesta, porque puede que te sientes en la mesa con completos desconocidos. Y esta es parte de la gracia del sitio, que puedes compartir mesa y conocer gente nueva mientras desayunas (de hecho, la chica nos dijo, literalmente, “podéis hacer nuevos amigos” ;)). Si buscas un sitio privado y en el que comas con intimidad y espacio, definitivamente este no es tu sitio.

Sigo. Pedimos nuestro desayuno y nos sentamos en una mesa con cuatro o cinco nuevos amigos. Lo primero que siven es un café que, para mi gusto, está espectacular. Sirven café 3FE, un café amargo y que si está bien hecho, es un placer. Mi flat white estaba perfecto, la leche en su punto, con la espuma muy bien montada y perfectamente integrada en el café, muy muy cremoso. Y el latte también tenía muy buena pinta, con una leche súper cremosita y bien formada.

Aquí tenéis la foto que lo atestigua, aunque como nota mental, la próxima vez le haré también una foto de perfil, para que se aprecie la cantidad de comida que había en el plato, que visto así desde arriba no parece para tanto, pero créeme, te quedas bastante harto.

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Antes de que se me olvide, también ofrecen sus propias bebidas caseras: zumos y bebidas fermentadas como kombucha que, si te va el rollo natural, las probé la primera vez y están bastante buenas. Tienen varios sabores.

Como seguro te imaginas ya, el ambiente global tiene aires de rústico y dejadez. Así con toques vintage en la decoración pero también tintes modernos. Vamos, totalmente hipster, para que me entendáis. Aunque es un hipsterismo natural: las grandes ventanas de cristal hacen que entre muchísima luz, lo cual se agradece bastante, y esto se suma a algunas plantitas que le dan un toque casero y agradable en general.

Por último, dejadme que os hable del servicio. Al principio sorprende ver tanto personal en el tajo, aunque luego entiendes que es un no parar y que no pueden ser menos. Están bastante bien organizados, aunque tengas que esperar porque hay demasiada gente, una vez te toman nota es todo súper fluido y te atienden con bastante buenas formas (y esto es complicado trabajando en un ambiente tan estresante y con tanta prisa). Además, son muy atentos, si ven cosas vacías en la mesa, las recogen corriendo, te van recargando de agua, te preguntan cómo vas… Y repito, esto es complicado en un sitio tan abarrotado, pero entienden que siendo organizados es como mejor servicio ofrecen. Y esto me gusta especialmente. Que a pesar del caos que impera porque repito, si vas un sábado hay demasiada gente, hacen que la experiencia no sea caótica ni estresante en sí. Te guían bastante bien. Mensaje a los chicos: ¡no cambiéis por favor!

Entonces, llega la hora de las puntuaciones:

  • COMIDA = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • CAFÉ = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • TAMAÑO DE LOS PLATOS /PORCIONES = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • RELACIÓN CALIDAD PRECIO = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • SERVICIO = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • LO QUE NOS GASTAMOS = 2 revueltos de aguacate, 1 latte, 1 flat white = 25 €
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Hello!! You know the place we will review today? Well, it is Fumbally, one of my favourite spots at Dublin 8. And my experience here comes with a short story… You want to know it? Yes? Keep on reading then 😉

The first time we visited Fumbally was almost a year from now. A good friend of mine, knowing that I love healthy and fresh food, highly recommended me this place. So much that we met one Saturday for a brunch.

And I thank her for the discovery, because Fumbally really surprised me. First of all, because of the good quality and freshness of their food. Secondly for the portion sizes, they are huge! And last but not least, for the space itself. It is not only a eating place, they are more than that. They try to contribute with their effort in creating a better world, using organic and local food as possible, programming talks and events related to health, sustainability and growing and making your own food.

So that first time I discovered the scrambled eggs with avocado on brioche toast and I decided that Fumbally was my favorite spot at Dublin. After trying that delicious avocado, you forget the waiting time and that it is a really busy place. Nothing matters after that.

However, after that first perfect time, we went again with others friends. It was Saturday too, brunch time. But this time we got really disappointed. The waiting time was too much, the place was really packed and the food, although very tasty, was like half the size we ate the first time, having ordered the same. We couldn’t believe that, as well as our friend, the one that recommended the place in the first place.

That is why we haven’t visited Fumbally again until this weekend. We wanted to give Fumbally another try, again on a Saturday morning.

We went to Dublin 8, where it is located (next to St Patricks Cathedral, at Fumbally Lane. An area with not much eating businesses) and we had the same good feeling that the first time. It was a good start.

After waiting for more or less 5-10 minutes, we ordered our food (of course, the same scrambled eggs with avocado and ham -the original one comes with chorizo, but you can change it-) and we waited to be sat.

Let me explain first the food, before speaking about the staff. Their brunch menu is more than attractive, with homemade jams, marmalade, beverages and food like salad, hummus, etc. They serve porridge, toast, scrambled eggs with avocado, cheese or smoked ham, salads, soups or hummus. And more important than that is that they serve local and organic when they can, in an ethical and sustainable way (which I simply love).

Besides, they make their own juices and fermented beverages, like kombucha, which is really nice.

The coffee, on the other hand is 3FE. I have already written that I really like this coffee, it has a bitter taste and a creamy surface that is reaaaaally nice. I  had a flat white and it was perfect: creamy and perfectly microfoamed milk, very well integrated in a creamy coffee. Amazing.

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Take a look at this

Regarding the staff, they are really well organised, knowing the fact that the place usually is really packed on Saturday mornings. However, you don’t have to wait much once you are served and they are really attentive at all times, which is very good and difficult too in that kind of busy and trendy place.

And because of the atmosphere you can either love or hate Fumbally. It is a kind of a collaborative place, so don’t be surprised if you have to share your table with a few strangers (as the staff encourage you before sitting you, “here you are, your new friends :)”). If you are looking for a lonely and intimate coffee, Fumbally is not your place -or at least not on a Saturday morning-.

The rest of the environment is very cool. They have created a perfect synergy between a warm and cozy place and a modern and vintage one. Something like a naturally hipster atmosphere, if you can picture it. The big windows create a very bright space which is very well adorned with plants and different pieces of furniture.

All in all, Fumbally is a very nice place where you can find fresh and healthy food, good portions, nice atmosphere and really good value for money. And the most important thing is that you don’t feel overwhelmed there. Their staff make you feel comfortable and well cared, no matter how packed the place is. I totally recommend Fumbally and I can’t wait to visit them again soon!

  • FOOD = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • COFFEE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • PORTION SIZE = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • VALUE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • SERVICE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • COST = 2 scrambled eggs with avocado, 1 latte, 1 flat white = 25€
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥

 

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¿Cómo habrá ido la segunda semana?: Vegetarianismo. Semana 2

Parece que lo aparentemente bueno de la semana pasada, ya pasó… Seguimos con la segunda semana de vegetarianismo y me levanto fatal el lunes, muy mareada y con la sensación de estar volando.

Además, ¡tengo mucho sueño! Y se mantiene esta sensación a lo largo de toda la semana.

Sigo con malestar estomacal. De hecho, el martes me sienta mal la comida (crema de verduras) y empiezo con otra racha de dolores de barriga y gases impresionante.

El miércoles es el peor día. Me levanto con diarreas y un dolor muy intenso en la parte baja del abdomen. Sigo con muchos gases y calambres el resto de la semana, aunque parece que el viernes y el sábado mejora un poco al meter más cereales (sobre todo en la forma de pan pita), tubérculos (especialmente nabo, zanahoria y batata) y más proteína animal, especialmente huevos. Me empiezo a sentir mejor.

No puedo engañaros y deciros que estén siendo los mejores días de mi vida… Pero supongo que no todo es la comida, claro. También cuenta el estrés, el cansancio acumulado, el ejercicio… Sin embargo, estoy intentando mantener todas las variables más o menos estables (en la medida de mis posibilidades), para tratar de aislar lo máximo posible el efecto directo de la alimentación.

¿Cómo me sentiré el lunes? ¿Será esto simplemente una reacción normal del cuerpo ante un cambio de alimentación radical?

¡No me abandones y mantente atent@ a la siguiente entrega! Antes, deja que te comparta el resumen de actividad de la semana y las gráficas de movimiento.

Actividad semana 2 vegetarianismo

Lista actividades semana 2 vegetarianismo

Como podéis comprobar, a pesar del malestar ¡he cumplido con mis objetivos! He caminado bastante durante toda la semana y me he mantenido lo más activa posible. De hecho, supero en pasos y kilómetros a la semana anterior (¡¡toma!!).

El gasto calórico total de la semana también es muy parecido la primera semana,  alrededor de 15.000 kcal, lo que supone un gasto medio diario en torno a las 2.100 kcal.

Veremos cómo se entiende esto a final de mes respecto al mantenimiento del peso.  También creo importante comentar estoy en plena fase lútea (en el ciclo menstrual, la fase de antes de la regla) y esas dos semanas previas para mí son un poco locas (aumenta mucho mi apetito y las ganas por comer cosas dulces), es más, como veis en la tablita que os pongo a continuación, la mayoría de días comí por encima de mis calorías de mantenimiento –revisa el artículo 1 si quieres saber cuáles eran-, y aún así, seguía sintiéndome cansada y con malestar.

Gasto calórico semana 2 vegetarianismo

A lo largo del reto os iré hablando un poquito más de todas estas cosas que a veces nos parecen un poco surreales o que las exageramos, y que hoy sabemos que son totalmente reales y que no solo nos pasa a nosotras (nos pasa a la gran mayoría).

Los ciclos menstruales afectan nuestra regulación energética y nuestra sensación de apetito. Es normal que antes de la regla comamos más y nos apetezcan más determinados alimentos, y cerca de la ovulación la ingesta sea menor.

Es más, lo iremos comprobando a través de mis registros (que por supuesto están en bruto, ¡tal y como van saliendo! En ningún momento he controlado la cantidad de comida o las calorías diarias de mi dieta, simplemente he restringido ciertos tipos de alimentos en función de la dieta que tocara). Creo que esta aclaración es importante, sobre todo a la hora de poner de manifiesto cosas tan importantes como comprobar in situ cómo se altera la ingesta de alimentos -y la elección de los mismos- en función de la fase del ciclo menstrual en que me encuentre. ¡Al menos a mi esto me parece apasionante! ¿Tú qué piensas?

Acabo ya el post de hoy compartiendo algunos de los platos de la semana. Esta semana ha sido un poco loca en cuanto a organización de comidas: hemos tenido mucho movimiento y mucha comida fuera de casa (visitas e imprevistos). Por suerte, es bastante sencillo comer vegetariano -y vegano- en la calle en Dublín. Aquí te dejo algunas opciones de desayunos, almuerzos y cenas callejeras. Dime qué te parecen.

Platos semana 2 vegetarianismo Platos semana 2 vegetarianismo

¡Y se acabó la semana 2! Si te ha gustado el artículo, siéntete con plena libertad para compartirlo con tus amigos y dejarme un comentario ahí abajo. ¡Estaré encantadísima de leerte! 🙂

¡Hasta la semana que viene!

 

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Nice discovery at neighbourhood: This weekend’s review is of Nelly’s (SPA & ENG)

¡Hola a todos!

Seguimos con las reviews del finde. Y esta vez le toca el turno a Nelly’s Cafe (en Drumcondra, tienen otro café en Portobello).

Es un sitio que ha abierto en el barrio hace relativamente poco, concretamente se encuentran en el Business Center de Drumcondra, en el mismo edificio de la escuela de música y la health store Smallchanges, muy cerquita también de la estación de tren de Drumcondra.

Es un sitio que, visto desde fuera llama la atención: tiene una estética un tanto ecléctica, mezclando ambientes rústicos y cálidos con toques vintage un tanto hipster. Sin embargo, es parte del encanto porque de una forma u otra, atrae y te entran ganas de sentarte en una de sus mesas (o de colegio, o de cocina) o en la terraza del porche del edificio, si tienes la suerte de pillar un día con solito, a tomarte un café.

Y eso hicimos. Aunque el día no acompañó como para sentarnos en la terraza, el interior también es agradable. Tienen dos espacios, una habitación muy pequeñita donde se encuentra la cocina y la cafetera, y otra habitación anexa a esta primera, solo con mesas y sillas. Por tanto, aunque en total el sitio no es especialmente grande, esta división de espacios hace que parezca un poco mayor, y esto se agradece, ya que el sitio se llena bastante, especialmente los findes. Sin embargo, cuando nosotras lo visitamos no tuvimos ningún problema para sentarnos, ni tuvimos que esperar nada para pedir o que nos trajeran la comida. Más bien todo lo contrario.

Desde el primer momento el servicio es súper (y recalco, súper) atento y amable. Todos -incluidos cocineros, que puedes ver desde tu mesa si te sientas en la primera salita- te saludan y sonríen al entrar, y eso se agradece.

Nos atienden muy rápido y nos dan tiempo suficiente para pedir.

Respecto al menú, aunque no es lo que se dice extenso, las opciones son más que apetecibles. Al menos para mi paladar: si aparece aguacate en la carta, ya me ganan un poquito más.

No faltan las opciones dulces clásicas en cualquier sitio de brunch en  Dublín: granola casera con yogur y compota de frutas, porridge con canela y nata o tostada francesa con plátano, yogur y sirope (a la que puedes añadir bacon o sirope de arce). La verdad es que no tenían nada de mala pinta y aunque me tentó la granola, me decanté por lo salado para el brunch, como casi siempre.

Dentro de las opciones saladas tenían: sándwich con pechuga de pavo, bacon y una salsa de tomate casera; una versión un poco más refinada del desayuno irlandés, con morcilla, cebolla caramelizada, huevos escalfados, queso azul y tostadas; huevos revueltos con queso sobre tostada (se puede elegir aparte aguacate o bacon); el desayuno Nelly’s, que lleva salchichas de cerdo y puerro, bacon, morcilla, huevo pochado, salsa de tomate y tostada; y, por último, un bagel con salmón ahumado y queso crema, también muy tentador. Además, los finde de semana tienen una opción especial fuera de carta, pero no me hizo mucha gracia. Llevaba una carne estofada que no me apetecía nada en aquel momento.

Tengo que comentar también que me gusta mucho la filosofía del sitio en cuanto a productos que utilizan y elaboran: todo es, dentro de sus posibilidades, local y orgánico (incluidos huevos y lácteos). Además, te aseguran que todo lo que hacen, incluidos pasteles, mermeladas, aliños, salsas y panes, es hecho artesanalmente allí.
img_20161023_113038003Tras un mucho que pensar nos decantamos por los huevos revueltos con aguacate y el sándwich de pollo, además de un café con leche y un flat white (creo que ya lo he explicado antes, perdonadme si ya lo he hecho. El flat white es un café que se parece al cortado en España, es más café que leche. Sin embargo, la leche también se microespuma y se va mezclando con el café, creando una textura súper cremosa). Sin embargo, cuál fue mi sorpresa al pedir aguacate y que me dijeran -eso sí, con una sonrisa amarga, seguro que la camarera también era del club del aguacate- que no había aguacate. Oh… Qué tristeza… La verdad es que se me puso una nube gris sobre la cabeza… Pero bueno, me recompuse rápido y lo pedí con bacon. Total, unos huevos revueltos siempre están ricos.

Y lo estaban. Además de que el plato es espectacular y enorme, los huevos estaban riquísimos. El toque de queso le da un sabor muy especial y el pan está simplemente de 10. Crujiente y tostadito por fuera, jugoso y tierno por dentro. Muy muy bueno, a pesar del aguacate. El bacon, por su parte, tampoco le hacía nada mal. Además, estaba muy bien cocinado y no era una cantidad demasiado grande como para que el huevo perdiera protagonismo, ni demasiado pequeña como para lamentar haber ido allí.img_20161023_113106182

Por su parte, el sándwich también estaba bastante bueno. Un pan muy bien tostado, crujiente y calentito, y el pollo estaba realmente sabroso y tierno. El toque de la ensalada y la salsa de tomate también es muy acertado, añadiendo textura y un toque de acidez y dulzor a la vez al bocata. La verdad es que fue una buena decisión haber ido allí.

Por último, no tuvimos sitio para el postre, acabamos demasiado llenas. Y nos dio mucha pena porque las tartas (había especialmente un brownie de chocolate con una pinta…) tenían una pintaza impresionante… Nos quedamos saboreando el café (bastante bueno también, que no lo había dicho. Cremoso y con la leche en su punto) y disfrutando de nuestro domingo.

Veredicto: sin duda, tendremos que volver a probar el brunch dulce o a merendar. Creo que es un sitio que acabará poniéndose de moda en el barrio en breve: buen precio, ambiente muy agradable y en muy buena zona, servicio muy atento y comida casera y bastante apetecible (además de versiones bastante sanitas y equilibradas).

Valoración final:
  • COMIDA = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • CAFÉ = ♥ ♥ ♥ ♥
  • TAMAÑO DE LOS PLATOS /PORCIONES = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • RELACIÓN CALIDAD PRECIO = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • SERVICIO = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • LO QUE NOS GASTAMOS = 1 revuelto, 1 sándwich de pollo, 1 latte, 1 flat white = 19,60 € (incluída propina 1€)
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Hi there!! Let’s keep on reviewing places! This weekend is the turn of Kelly’s cafe, a neighbourhood cafe at Drumcondra (they have another local at Portobello).

It is a recent new cafe opened at Drumcondra Business Center. Located in the same building than the music school or Smallchanges health store, very close too to Drumcondra train station.

If you look at the place from the exterior, it is the typical place that attracts your attention for sure: with a mix of atmospheres, from a warm homemade style to an eclectic and vintage one. However, this is part of its charm, because from one thing or another, you feel like sitting in there, in one of its school or kitchen’s tables, sipping a coffee and looking as the people go by…

And we did so. Although the day wasn’t as good as for seating outside, in the terrace, the interiors are cool too. They have two spaces: a tiny one, with a few tables, the kitchen and the coffee counter. And a second one a little bit bigger. It is another room next to this first one, containing only tables and chairs. That is a great idea, because the place is very packed at weekends. That way it seems more spacious and even cleared.

Regarding the service, I have to say that it is super fast and friendly (even the kitchen staff smiles at you when you come inside). Since the very first moment we arrived, we didn’t have to wait for anything nor felt annoyed with them for anything. Quite the opposite, they were very attentive.

Although the menu is not long itself, the options they offer are more than appealing. At least to me: when I see avocado, everything is different for me!! I like it a wee bit 😉

They serve the the typical sweets options, like homemade granola with yoghurt, organic porridge with cinnamon and cream and French toast with banana, yoghurt and syrup (and the possibility to add bacon and maple syrup). And the truth is that they all were very tempting. Finally, I went for a savoury brunch, as usual.

Within these options, they were serving a roasted chicken with homemade relish sandwich, a healthier and posher version of the Irish breakfast, with black pudding, toast with caramelised onion, poached egg and cashel blue dressing; the house brunch, which was served with pork and leek sausage, bacon, black pudding, poached egg, tomato relish and toast; cheesy scrambled eggs served with toast and the possibility of adding avocado or bacon, and last but not least, a smoked salmon bagel with lemon and herb cream cheese. As you can read, everything was really tempting.

Moreover, they serve a special brunch each weekend but, to be honest, I had already chosen my brunch: cheesy scrambled eggs with AVOCADO, of course!

Before the review, I would like to add that I really like the philosohpy of the owners: they use local and organic suppliers and products as much as possible. They also make everything in house, the bread, jams and relishes are available to take home too, which is very cool!

So, after much consideration we went for the cheesy scrambled eggs and the chicken sandwich. For drinks, a latte and a flat white coffee. Nevertheless, I had an unexpected hitch: they ran out off avocado :O (in their defense, I had to add that the waitress looked really affected, maybe she also belonged to the avocado club). That really made me feel disappointed, but anyways, the bacon one also sounded great. So I went for the cheesy scrambled eggs with bacon.

First of all. I simply love scrambled eggs. I never get tired of them. Having said that, I have to admit that those cheesy scrambled eggs where deadly!! The portion was really huge. I almost had no space for the toast, which was incredibly amazing: perfectly well toast outside and soft and succulent inside. Really, really good… I was really missing the avocado: if these eggs are so rich this way, I couldn’t even imagine how they would be with avocado… Regarding the bacon, it was also very good. Perfectly cooked and in a good amount, not too much for conceal the eggs and not too little so you regret having been to Nelly’s and that they hadn’t avocado…

And the sandwich was also very nice. A good toasted bread (very important part of a sandwich) and tasty and tender chicken. The touch of the salad leaves and the homemade relish really did it for me: adding texture to the final result and a touch of acidity and sweetness which really creates a nice contrast.

Finally, we ended so full that we didn’t have any space for their pastries or cakes. It was a pity, since the cakes looked really amazing, especially a chocolate brownie they had on the counter. So we stayed there, having a good time and tasting our coffees. They were good too, very creamy and with a well made milk. I liked the flat white, it wasn’t tiny and it really tasted bitter and strong while, at the same time, contrasting with the sweetness of the foaming milk.

All in all, visiting Nelly’s was a good decision. We need to come back to try the sweet treats, maybe a coffee in a sunny afternoon.

I think Nelly’s it is going to be soon a very trendy place in the area: very good value, nice atmosphere, friendly and attentive staff and, the most important, homemade, tasty and healthy food.

  • FOOD = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • COFFEE = ♥ ♥ ♥ ♥
  • PORTION SIZE = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • VALUE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • SERVICE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • COST = 1 cheesy scrambled eggs, 1 chicken sandwich, 1 latte, 1 flat white = 19,60 € (1€ tip included)
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
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Comenzamos el RETO 3 meses, 3 bodas: Vegetarianismo. Semana 1

Bueno, bueno, bueno… ¿Empezamos? ¿Tenéis la nevera llena de verduritas? ¡Porque la mía está a reventar! Preparada para comenzar mi reto. Y si alguno se pregunta: “¿Por qué le ha dado a la loca ésta por elegir el vegetarianismo, como primer experimiento?”. Déjame decirte que porque estoy muy cerca de esta forma de alimentarse y entender la vida. Y si te soy sincera, siempre me ha llamado la atención y he tenido curiosidad  de llevar una dieta vegetariana.

Desde pequeña me he sentido muy cómoda consumiendo suficientes verduras (mi madre no consume carne, sí huevos y alguna que otra vez pescado) así que no era raro en mi casa que no se comiera mucha carne y que nuestros platos siempre contaran con una parte de verduras, cereales o legumbres.

Por otra parte, entiendo  que hay personas para las que sería imposible alimentarse así, en sus propias palabras “sería una tortura”…

Por suerte, para mí no. De hecho, tengo que confesarte algo: he elegido esta dieta la primera porque sé que que es la que menos trabajo me va a costar seguir y me apetecía dar el salto y prescindir de carnes y pescados durante un tiempo, a ver qué tal. Aquí en Irlanda la verdad es que tengo mucha suerte, porque las opciones vegetarianas están por todos lados y conozco a muchas personas que siguen este estilo de vida. Me siento en buen momento para pensar y sentir como ellos, me apetece.

Ahora bien, con mi problema de intestino irritable no va a ser fácil: hay alimentos vegetales, como las legumbres y las verduras crucíferas (coles, coliflores, etc.) que no me sientan nada bien. Uno de los puntos iniciales, si recordáis, es llevar una dieta equilibrada y lo más variada posible, y me da un poco de miedo que estos problemillas limiten un poco la variedad de la dieta… Paciencia que ahora te cuento cómo me ha ido esta primera semana.

Pues como me temía, la primera semana fue complicada. Tuve muchos problemas con gases, hinchazón y molestias intestinales, especialmente los tres primeros días.

Me sentía continuamente hinchada y con dolores y calambres intestinales, a cualquier hora del día.

Como puedo comer huevos, decido aumentar su consumo y, por facilidad, el de lácteos, en mi afán por no estar quedándome corta con las proteínas (al tener que prescindir de legumbres y semillas, por ejemplo).

A pesar de los dolores y las molestias iniciales, de momento la dieta me deja bastante satisfecha. Además, como normalmente llevo una dieta más bien baja en hidratos, me siento muy feliz de incorporar los hidratos de nuevo en mi vida. Sin embargo, el miércoles me quedo con bastante hambre y el jueves me levanto con un dolor de barriga increíble desde temprano. A primera hora de la mañana necesito ir al baño con urgencia. Por suerte, me alivio después de esto y me quedo el resto del día con una sensación rara en la barriga. Lo interesante es que parece que fue el día de transición, ya que el viernes es el primer día que no tengo molestias intestinales, aunque a primera hora necesito volver al baño con urgencia.

A nivel global, durante esta primera semana me siento cansada en general, aún habiendo aumentado la cantidad de hidratos que consumo (quizá también se deba un poco a eso), aunque también me siento extrañamente más tranquila, más sosegada.

En mi cuerpo noto menos inflamación, especialmente en el pecho. Veremos a final de mes cómo varían (o no) las medidas.

Como curiosidades de la semana, el sábado por la mañana me apetece muchísimo un zumo de naranja. Ese finde decido tomar un suplemento de vitamina C y B porque me siento cansada y resfriada, y porque creo que mi cuerpo me manda señales como la del zumo. También comienzo la suplementación con omega3.

Respecto a ejercicio, os comparto el informe de mi FITBIT (es el aparatito que utilizo para contar los pasos, medir la frecuencia cardíaca, controlar la calidad del sueño y contar las calorías que quemo a lo largo del día. Es muy chuli, la verdad es que estoy contentísima con él, ya os iré contando más cositas en otros posts).

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Como veis, me mantuve bastante activa durante toda la semana. Todos los días he caminado o hecho algo de ejercicio. El lunes no llegué a los 10.000 pasos, cogí la bici por la mañana para ir al trabajo y ¡eso me hizo perder mi objetivo de pasos diarios! Y el domingo me encontraba un poco resfriada y decidí montar en bici también un ratito, en vez de caminar 🙂

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Aún así, el gasto calórico total de la semana fue de aproximadamente 15.000 kcal, lo que supone un gasto medio diario en torno a las 2.100 kcal.

Como veis, en todo momento me mantengo por debajo de mis necesidades, ya que mi consumo medio diario es de alrededor de 1.650 kcal, creando un déficit energético de 450 kcal al día, lo que a priori, ¡supondría una pérdida de peso y grasa!

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Os comparto algunos platos de la semana, a ver qué os parecen y os espero la semana que viene, a ver qué tal nos va en la semana 2.

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semana-1-veg-2Como siempre, si te ha gustado el artículo déjame un comentario ahí abajo o compártelo en tus redes sociales. A mí me ayuda un montón, y oye, es gratis 😉

Si tú también has hecho un experimento de este tipo, cuéntame, ¿qué fue lo más difícil? ¿Conseguiste tu objetivo? También me interesan mucho los comentarios de los vegetarianos. He estudiado mucho antes de hacer el experimento pero siempre vienen bien más consejitos prácticos.

¡Hasta la próxima!

 

 

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Avocado paradise in Dublin 7: A Slice of Cake (Spanish and English)

Este es el típico sitio que hace tiempo quería visitar pero, por una cosa u otra, al final nunca encontraba el momento. Está bastante alejado de casa y no hay muy buena comunicación que digamos entre nuestro barrio y Stoneybatter (Dublin 7). Hasta hoy, que nos levantamos con ganas de Slice of Cake (puedes pinchar en el link si quieres echar un vistazo a su web).servi

 

Atraídas por sus tartas -por lo que son famosetes en Dublín-, decidimos probar el brunch, arriesgándonos a ir contra corriente.
Nada más llegar, el sitio es súper pequeñito y agradable. Con bastante personalidad y un toque un tanto moderno y ecléctico.
El menú me deja totalmente enamorada en el acto: casi todo orgánico y local, con una carta pequeña pero con combinaciones más que atractivas y deliciosas (a mí una carta que incluya aguacate ya me gana), incluyendo opciones vegetarianas. Además, también preparan zumos y smoothies frescos en el momento, y tienen una opción extra -¡SORPRESA!- de brunch especial cada fin de semana.

 

Respecto a su cocina, no parece que traten de sorprender con platos retorcidos y sabores artificiales. Más bien todo lo contrario, consiguen una carta bastante interesante y sabrosa sin renunciar a lo sencillo, a lo fácil.
Algunos de sus platos salados incluyen aguacate (¡por supuesto!), huevos revueltos, judías o salchichas (ingredientes típicos y que no pueden faltar en un desayuno irish). Mientras que si te decantas por lo dulce, encontrarás una granola casera con bastante buena pinta o unas tortitas que también me hicieron dudar (además de por supuesto las tartas que lucen en el mostrador y que mejor ni me acerqué… No respondía de mis acciones…).

 

Finalmente me decanté por la opción vegetariana de sus huevos revueltos. Venían servidos sobre tostadas, cubiertos con aguacate, tomate, pimiento rojo y chalota asados, creme fraiche y un poquito de cilantro picado. Podías añadir bacon y tenías la opción no vegetariana.
¿El resultado? Imagina… Majestuoso: los huevos estaban perfectamente cocinados (justo como me gustan, ni muy líquidos ni resecos), el aguacate en su punto justo de maduración (y esto es algo súper importante y también complicado de encontrar, especialmente en sitios muy concurridos, donde es fácil que se queden sin aguacate y, o bien te comes el plato sin él, o bien te lo sirven verde o rancio) y el pan simplemente espectacular.
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Los que hayáis visitado Dublín (e Irlanda en general) os habréis dado cuenta que aquí el pan es un poquito diferente al nuestro. Aquí el pan suele ser más duro, más compacto, con un sabor muy diferente (al principio choca, luego te acostumbras a ese regusto amargo, casi a frutos secos), casi granuloso. Son panes más oscuros y, el menos el más típico aquí, el sordough, se aleja bastante del concepto de tostada que tenemos en España. Por eso me sorprendió encontrar un pan esponjoso, con miga, perfectamente tostado, manteniendo la esponjosidad por dentro y quedando crujiente por fuera. Y con un sabor a pan, pan.

 

Con relación a las porciones, son apropiadas para el precio del plato. No son inmensas pero tampoco pasas hambre. Para nosotras fueron perfectas, ni revientas ni te quedas con hambre.
Sin embargo, si eres de comer bien, ¡quizá te cabe una porción de tarta de postre!

 

No quiero olvidar comentar que sirven café 3Fe (otra razón de peso para querer visitarlos, me parece uno de los mejores cafés de Dublín). Pedimos un flat white y un latte y, al menos el flat white estaba delicioso, con la leche perfecta, cremosa y bien mezclada, y un sabor bastante bueno (aunque ese corazón les quedó un poquito reguleras…).

 

En conclusión, para mí uno de los mejores sitios de brunch de Dublín hasta el momento. Comida fresca, apetitosa, con una combinación de sabores bastante conseguida y muy buena presentación.

 

Por último, no nos podemos olvidar del servicio, pese a ser un sitio tan pequeñito y estar bastante atareados una mañana de domingo, fueron súper eficientes. Lo malo es la espera. Estuvimos en la puerta alrededor de 20 minutos esperando hasta conseguir una mesa (es lo que tiene ir a uno de los sitios más chic en cuanto a cultura de brunch en Dublín del momento. Y eso que el sitio es súper pequeño y se encuentra en una calle secundaria de Stoneybatter…). Pero una vez dentro, la verdad es que se las apañan para ser bastante rápidos y eficientes. Nada más llegar te anotan las bebidas y no hay mucho que esperar hasta que te sirven el plato.

 

Sinceramente, no puedo más que recomendarlos. A pesar de que no soy muy fan de sitios demasiado concurridos y a la moda, con A Slice of Cake tengo que hacer una excepción y ¡rendirme al aguacate! Ofrecen platos ricos, saludables, con sabores bastante interesantes y a muy buen precio. Además, el ambiente y el servicio merecen mucho la pena.

 

Definitivamente volveremos, esta vez para probar las tartas.
Valoración final:
  • COMIDA = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • CAFÉ = ♥ ♥ ♥ ♥
  • TAMAÑO DE LOS PLATOS /PORCIONES = ♥ ♥ ♥ ♥
  • RELACIÓN CALIDAD PRECIO = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • SERVICIO = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • LO QUE NOS GASTAMOS = 2 revueltos, 1 latte, 1 flat white = 23,60 €
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
This is the typical place you are willing to go but is never the perfect time for it. It is far from home and not very well communicated. But today was the day of our visit.
Attracted at first by their cakes -which makes them famous in Dublin- we decided to give their brunch a try.
The place is cosy, with a great personality and modern too.
The menu is superb: almost everything is organic and local, with a small but well designed list of delicious options, including vegetarian ones. They also prepare fresh juices and serve a special brunch.
 
They are not trying to surprise customers with ostentatious dishes, they are simple and easy. But it doesn’t mean tasteless, quite the opposite. They play with winning flavours like avocado, scrambled eggs, traditional sausages or, on the other hand, sweet options like homemade granola or delicious pancakes.
And the result its superb. Perfectly cooked eggs, tasteful avocado -perfectly ripped-, amazing toasted bread and everything is very well presented. And another important thing is the size of the portions. They are not huge but you won’t be hungry after eating. For us they were perfect, not very filling but you are good (there is still space for a dessert!).
 
In my opinion, one of the best brunches I have ever tasted in Dublin. Fresh and tasty food, perfect combination of flavours, well presented.
On the other hand, I have to mention their coffee. They serve 3FE coffee, and it is also a winning choice. Perfectly brewed, the flat white was very good. With a good milk frothing and tasty flavour. And the latte was great, creamy and soft.
 
And finally, the service was also very efficient. When we arrived we had to wait for more or less 20 minutes. The place is really small and looks like it is very trendy nowadays, despite it is located in a secondary road in the middle of Stoneybatter.
But once inside, they work really efficiently. You don’t have to wait too much for the food and they provide you with an excellent service.
I sincerely recommend this place. Very good value for money, nice atmosphere, healthy and tasty food and good service. We will definitely come back.
 
  • FOOD = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • COFFEE = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • PORTION SIZE = ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • VALUE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
  • SERVICE = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ 
  • COST = 2 Scrambled eggs, 2 coffees = 23,60 €
  • GLOBAL = ♥ ♥ ♥ ♥ ♥

Cómo sustituir los lácteos en la cocina: Mi primera infografía

Buenas tardes, chicos:

¿Cómo estáis? ¿Cómo va ese lunes?
Bueno, yo no me voy a quejar porque, aunque me digáis rara… ¡ME ENCANTAN LOS LUNES! No lo puedo evitar, siempre me ha pasado, los siento como un renacer, como una nueva oportunidad para empezar a hacer cosas, o formatear y empezar de nuevo… No sé…

En cualquier caso, que me enrollo, lo que quería enseñaros hoy es mi primera infografía. Sé que es un poco cutrecilla, pero bueno, poquito a poco 😛

¿Y de dónde sale esta infografía? Pues la creé para apoyar la tercera entrega de la saga de artículos sobre “Alergias e intolerancias alimentarias“, que escribo para el blog de SinBiosis (una tienda online especializada en alimentos sin alérgenos y ecológicos, 100% comprometidos con la buena salud, alimentación y sostenibilidad, una empresa con mucho corazón y mucha conciencia, totalmente recomendables), donde hablo de la intolerancia a la lactosa.

Quería saber tu opinión sobre este medio de compartir información, porque lo cierto es que ¡me encanta diseñarlas! Además, me parecen una forma súper interesante e intuitiva de difundir información y de que el mensaje llegue de forma directa e inmediata.

infografia-alternativas-a-la-leche

Al menos esa es mi impresión, por eso quiero preguntarte:

  • ¿Qué piensas de las infografías? ¿Te parecen un medio atractivo para recibir información o prefieres artículos de toda la vida? Si tienes alguna otra sugerencia como vídeos, podcasts o lo que quieras! Cuéntame 😉
  • ¿Te gustaría que diseñara infografías sobre algún tema en concreto?

Si quieres, respóndeme a estas preguntas justo aquí abajo. Estaré encantada de leerte y de ponerme manos a la obra con tus sugerencias. ¡Tu opinión es súper importante para mi! Me encanta escribir, pero lo más importante es que lo que escriba te interese, así que ¡soy toda oídos -bueno, ojos :P-!

Si me quieres también comentar también qué te parece este primer proyecto, estaré encantada de saber tu opinión 🙂

Bueno chicos, pues nada más, espero que paséis una feliz semana y un lunes excelente. ¡A por él!

Tres meses de dietas

¡Hola a todos!

¿Sabéis que he empezado ya el RETO que me propuse? ¿Ese que os conté en Facebook? Os recuerdo brevemente: en un período de 3 meses iba a probar los efectos que tendrían sobre mi cuerpo tres dietas de moda, la dieta paleo, la lowcarb y la vegetariana.

Con la excusa de que tengo unas cuantas bodas este verano y quería perfilar un poco más este cuerpo serrano, me he puesto manos a la obra: quedan 3 meses para la primera boda, así que no hay tiempo que perder… Además, ¡nunca he probado estas dietas de forma estricta! Y ¿qué mejor forma de aprender un poco más de mí misma que experimentando durante 4 semanas cada una?

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Por supuesto, antes de empezar este reto, quiero recalcar que mi objetivo es ver cómo responde mi cuerpo a diferentes formas de alimentarme. Cada persona es un mundo y cada situación es diferente. No te aconsejo que te embarques en lo mismo si no cuentas con las herramientas para ello ni sabes cómo diseñar tu dieta, siempre acude a un profesional de la nutrición si estás pensando en variar drásticamente tu forma de alimentarte.

Aclarado esto, voy a analizar el impacto de estas 3 dietas en mi organismo:

  • Durante el primer mes probaré una dieta ovolactovegetariana (según cómo me sienta, no descarto probar una dieta vegetariana estricta o vegana en breve).
  • A lo largo del segundo mes me decanto por una dieta ligeramente lowcarb (alrededor de un 25-30% de CH máximo), aumentando un poco los hidratos de carbono en función de los entrenamientos.
  • En el último mes la escogida será una dieta paleo (sin legumbres, cereales ni lácteos). Probablemente la acompañe con algún ayuno a la semana (ya sea total o intermitente).

En cuanto a los requisitos, hay varios:

  • Al menos 3-4 días de entrenamiento a la semana (alternando entrenamiento cardiovascular y entrenamientos funcionales, calistenia y HIIT. Algún que otro día también haré yoga). Por supuesto, el mínimo de los
    10.000 pasos al día habrá que rebasarlo. ¡Viva mi FitBit!
  • Los días de entrenamiento puedo comer un cuadradito de chocolate negro, (mínimo 85%)  después de cenar.
  • En la dieta vegetariana me suplemento con cápsulas de omega-3.
  • Voy a utilizar lácteos enteros, de preferencia ecológicos. Los curados, muy curados.
  • Se permiten los batidos de proteína de suero (salvo en la dieta paleo).
  • Utilizo también algunos suplementos /otros alimentos que desde hace tiempo siento que me vienen bien: maca, wheatgrass, semillas de chía molidas, jengibre y cúrcuma en raíz, té matcha, cacao puro, estevia, complejo vitamina B y C, suplemento de magnesio.
  • Trataré de hacer al menos 2 ayunos completos de 24 horas y 4 ayunos intermitentes. Y ya hablaremos más adelante de ellos, que estoy leyendo muchas cositas interesantes con relación al ayuno y la situación hormonal de la mujer.

Datos de partida:

COMPOSICIÓN CORPORAL MEDIDAS
ETAPA % grasa Peso (kg) Masa magra (kg) Cintura (cm) Cadera (cm) Bíceps (cm) Muslo (cm)
Dcho. Izdo. Dcho. Izdo.
Inicio 18,30 52 42,48 68,3 96 26 26 55,9 55,4

El cálculo de mis necesidades energéticas es el siguiente (en función de mi edad, sexo, nivel actividad física y biotipo). Aplico una reducción del 15% de calorías de mantenimiento para quedarme ligeramente por debajo de mis necesidades y buscar la pérdida de grasa (y peso):

FASE Kcal P (g) CH (g) G (g) P (%) CH (%) G (%)
Mantenimiento 1905 104 182 85 22 38 40
Definición 1619 114 156 60 28 39 33

Hay que indicar también mis antecedentes clínicos. Padezco síndrome de intestino irritable y desequilibrios con mis hormonas sexuales (estrógenos altos). Cuando me estreso un poquito más de la cuenta, mi cuerpo parece una coctelera hormonal y las hormonas del estrés (especialmente el cortisol), me juegan malas pasadas (facilidad para acumular grasa e imposibilidad de perder peso, desequilibrios menstruales, insomnio, etc.). Por tanto, voy a tratar de estar lo más tranquila posible durante estos 3 meses, tratando de utilizar técnicas de control y manejo del estrés, como yoga o meditación (me gusta más guiada, al final os dejo algún que otro link) para tratar de estar lo más serena posible y que los cambios físicos sean lo más objetivos y perceptibles posibles (dentro por supuesto de los matices de la situación).

Lo más bonito de esto es que aprenderemos que cada persona es un mundo y que, como vamos a ir viendo, al final no solo importan las calorías, es un todo. Ninguno de nosotros somos iguales, por tanto, cada uno de los que me leéis respondería de una forma totalmente distinta a un experimento como este, porque al final cada persona, biotipo, metabolismo, situación y circunstancias son diferentes. ¡Me encanta!

Perfecto, determinados entonces los requisitos previos y aclarados los valores de partida, vamos allá 😉

Muy prontito, primera semana de vegetarianismo. ¡No te lo pierdas!

Fresh salad banners

Si te ha gustado el artículo, déjame un comentario ahí abajo o ¡compártelo con tus amigos! ¡No te costará nada y a mi me ayudas un montón! ¡GRACIAS!

Te dejo aquí algunas cositas interesantes:

  • Darebee.com: es una web gratuita con muchísima información de fitness, incluidos planes de entrenamientos, retos, y mucha información práctica, muy objetiva y bien diseñada. ¡A mi me encanta! Aunque entreno con Mammoth Hunters (echa un vistazo al banner que tengo en la izquierda, si quieres saber más), utilizo esta página cuando me apetece hacer un entrenamiento diferente o para seguir mi reto de meditación. Échale un vistazo al reto, además, en la sección de FITNESS, hay una guía para introducirte  la meditación muy interesante. Lo único malo es que está en inglés.
  • Meditar y ser feliz: con estos consejitos puedes empezar a meditar desde ya. Si quieres, reservamos un post para comentar las ventajas de la meditación y por qué empecé a meditar 😉 ¡Déjame tu comentario si esto te interesa!
  • Si sabéis inglés, también os recomiendo la website de Ruby Wax, donde puedes aprender mucho más sobre mindfullness  y la necesidad de hacer un parón, en esta sociedad que nos ha tocado.